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Muffins de zanahoria, avena y frambuesas para darle color al desayuno

Estos muffins de zanahoria, avena y frambuesas están realmente deliciosos. Tienen una textura esponjosa y húmeda que recuerda al carrot cake.

9 mayo, 2018 21:40

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Últimamente me apetece comer cosas dulces, así que estoy intentando que al menos sean caseras, con ingredientes saludables y añadiendo fruta siempre que sea posible.

Ingredientes para elaborar los muffins de zanahoria, avena y frambuesas

  • Harina de trigo, 130 g
  • Copos de avena integral finos, 45 g (y algo más para espolvorear)
  • Panela (o azúcar moreno), 60 g
  • Levadura química de repostería, 1/2 cucharadita
  • Bicarbonato sódico, 1/4 de cucharadita
  • Sal, una pizca
  • Canela, 1/2 cucharadita (opcional)
  • Huevo, 1
  • Yogur natural, 175 g
  • Aceite de girasol, 2 cucharadas
  • Extracto de vainilla, 1/2 cucharadita
  • Zanahoria, 65 g
  • Frambuesas frescas, para decorar

Estos muffins de zanahoria, avena y frambuesas están realmente deliciosos. Tienen una textura esponjosa y húmeda y su sabroso sabor recuerda al pastel de zanahoria o carrot cake.

Son perfectos para el desayuno o para acompañar un café, infusión o té a cualquier hora del día.

Elaboración de los muffins de zanahoria, avena y frambuesas

01: Preparamos el molde y precalentamos el horno. Mezclamos en un bol los ingredientes secos

Comenzamos precalentando el horno a 180ºC calor arriba y abajo. La verdad es que no vamos a tardar nada en tener lista la masa de los muffins.

Rellenamos con cápsulas de papel un molde de muffins o si no tenemos o no queremos utilizar cápsulas podemos untar el molde con aceite o mantequilla y verter la masa directamente en el molde.

Picamos la zanahoria muy fina, para ello podemos utilziar un robot de cocina, un accesorio picador de una batidora o hacerlo manualmente con la parte fina de un rallador. Reservamos.

Vamos a mezclar todos los ingredientes secos en un bol. Te recomiendo que escojas uno amplio, ya que aquí mezclaremos finalmente todos los ingredientes. Añadimos la harina previamente tamizada, la avena en copos, la panela (o el azúcar moreno, lo que utilices), la levadura química de repostería, el bicarbonato sódico, la sal y la canela (opcional pero recomendable). Mezclamos bien los ingredientes con ayuda de una cuchara.

Hacemos un hueco en el centro de los ingredientes secos, ya que aquí luego verteremos los ingredientes húmedos ya mezclados para terminar de hacer la masa de los muffins.

02: Mezclamos los ingredientes húmedos en otro bol

Vamos a mezclar ahora todos los ingredientes húmedos. En otro bol añadimos el huevo y lo batimos ligeramente con un tenedor. Incorporamos el yogur, el aceite, el extracto de vainilla y la zanahoria picada o rallada.

Removemos para que se integren bien todos los ingredientes, hasta que obtengamos una mezcla uniforme.

03: Incorporamos los ingredientes húmedos a los secos

Vamos a mezclar todos los ingredientes de la masa de los muffins. Para ello incorporamos la mezcla de ingredientes húmedos en el centro del bol donde teníamos mezclados los ingredientes secos. Mezclamos suavemente, sin hacer movimientos bruscos, con ayuda de una cuchara o una espátula hasta que la harina se humedezca completamente y no haya ningún grumo. No debemos remover mucho la mezcla, de hecho si la removemos en exceso los muffins pueden quedar duros.

Obtendremos una masa espesa pero de textura suave.

04: Rellenamos las cápsulas de muffins y horneamos

Repartimos la masa de los muffins en los moldes sin llegar al borde; llenamos como dos tercios de la capacidad de las cápsulas. Como la masa es muy densa, lo podemos hacer con una dispensador de bolas de helado, o con ayuda de dos cucharas; con una cogeremos porciones de la mezcla y con la otra ayudaremos a desprender la masa de la primera cuchara.

Espolvoreamos un poco de avena sobre la masa y añadimos unos trocitos de frambuesa fresca. Por supuesto que la frambuesa puede ser descongelada, cuando digo fresca me refiero a que estamos utilizando fruta fresca y no deshidratada.

Introducimos la bandeja de muffins en el horno precalentado a 180ºC calor arriba y abajo y horneamos durante aproximadamente 25 ó 30 minutos. Cuando estén hechos habrán aumentado de volumen y la masa estará ligeramente dorada. Para asegurarnos de que están bien cocinados, pinchamos con un palillo en el centro de un muffin y si sale limpio es que están listos.

Sacamos la bandeja de horno y dejamos que los muffins se enfríen en ella durante unos 5 ó 10 minutos antes de desmoldarlos.

Sacamos los muffins de los moldes y dejamos que se enfríen completamente sobre una rejilla para evitar que se cree humedad en la base.

05: Servimos los muffins de zanahoria, avena y frambuesas

Y ya tenemos listos para degustar unos deliciosos y esponjosos muffins caseros para tomar en el desayuno, a media mañana o en la sobremesa.

Se pueden tomar a temperatura ambiente, pero también están muy ricos tibios; prueba a meterlos en el microondas unos 5 segundos.

Resultado

Estos muffins se conservan en buen estado hasta 3 ó 4 días, para ello debes guardarlos en un lugar fresco y seco, bien tapados, para que no se sequen.

Si te parece que no los vas a consumir en ese plazo, los puedes congelar envueltos individualmente en papel film o de aluminio. Así los podrás ir sacando del congelador a medida que los vayas a consumir. Yo los suelo dejar la noche previa en el frigorífico y luego les doy un golpe de horno si por casualidad lo tengo encendido para otra preparación, o los meto unos segundos en el microondas.

En esta receta hemos añadido bicarbonato sódico, porque sirve para potenciar la acción de la levadura química, ya que cuando se mezcla con el ácido láctico que contiene el yogur, se produce una reacción química que hace que los muffins queden muy esponjosos.

Ya que a veces no podemos renunciar a comer dulce, al menos yo, es interesante elaborar nuestros propios dulces caseros, con ingredientes saludables y sin conservantes. Por supuesto, los puedes tunear a tu gusto y añadir lo que más apetezca en casa o lo que tengas ese día, por ejemplo puedes sustituir las frambuesas por otra fruta, como por ejemplo unos arándanos o fresas, o incluso por unas pepitas de chocolate o unos frutos secos troceados, como nueces, pistachos, almendras, etc.