El ingrediente rico en probióticos y bajo en calorías que lleva la pizza al siguiente nivel
Pizzas, hamburguesas y sandwiches

El ingrediente rico en probióticos y bajo en calorías que lleva la pizza al siguiente nivel

Es un alimento que suele combinarse con platos muy grasos como las hamburguesas o los perritos calientes y que también queda de lujo en las pizzas.

15 febrero, 2024 06:00

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Estoy convencida de que el motivo del éxito de la pizza con piña es el toque crujiente y refrescante que le da. Es un ingrediente que rompe con la textura cremosa de la salsa de tomate y el queso y que tiene un punto ácido perfecto para equilibrar la grasa. Aun así, a muchos les parece una aberración.

A mí, personalmente, la piña en la pizza ni me entusiasma ni me molesta, pero reconozco que ponerle a la pizza algo así crujiente y ligeramente ácido me parece la mar de interesante. En las hamburguesas nos encantan los pepinillos, en los katsu sando todos estamos de acuerdo en que queda fenomenal la ensalada de col, en unos tacos mexicanos queda de lujo un poco de cebolla encurtida... siempre lo mismo, una receta con bastante grasa que se puede comer con las manos y que mejora muchísimo cuando añadimos algo dulce y crujiente.

[Katsu sando, receta para hacer en casa el sándwich japonés más famoso]

Por suerte, para la pizza y para nosotros, hay muchas alternativas a la piña para conseguir darle ese toque al plato más famoso de la cocina italiana, aunque seguramente muchos italianos se van a enfadar un poco conmigo.

En realidad no se trata de un ingrediente en particular, sino de un grupo de ingredientes, los encurtidos que, además de ser alimentos bajos en calorías, son una fuente de probióticos con beneficios para nuestra salud.

[Ensalada de patatas y encurtidos]

¿Qué son los probióticos y por qué son buenos para la salud?

Los probióticos son microorganismos vivos, como ciertas cepas de bacterias y levaduras, que proporcionan beneficios para la salud cuando se consumen en cantidades adecuadas.

En primer lugar, los probióticos ayudan a mantener un equilibrio saludable de bacterias en el intestino, lo que es fundamental para una buena salud digestiva. Al colonizar el tracto gastrointestinal, los probióticos compiten con bacterias dañinas, lo que puede ayudar a prevenir infecciones y trastornos gastrointestinales como la diarrea, la inflamación intestinal y el síndrome del intestino irritable.

Además, los probióticos pueden mejorar la función inmunológica al fortalecer la barrera intestinal y estimular la producción de anticuerpos. Esto puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades autoinmunes, alergias y enfermedades inflamatorias.

Los probióticos también pueden tener efectos beneficiosos fuera del tracto gastrointestinal. Por ejemplo, se ha demostrado que algunas cepas de probióticos tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, lo que puede ayudar a reducir la inflamación en todo el cuerpo y proteger contra el daño celular.

¿Cómo integrar ingredientes probióticos en una pizza?

Las verduras encurtidas lactofermentadas, el chucrut, el yogur, el kéfir y el miso son algunos ejemplos de alimentos probióticos. Los dos primeros aportan, además, esa textura ligeramente crujiente que tanto nos gusta; los segundos, pueden servirnos para preparar deliciosas salsas. Para aprovechar las propiedades probióticas de todos estos alimentos, debemos añadirlos al final, cuando la pizza ya esté horneada, pues de no hacerlo así, las bacterias morirían con las altas temperaturas del horno.

Cuando hablamos de encurtidos lactofermentados nos referimos a vegetales conservados en agua con sal en los que se ha producido una fermentación láctica. Podemos preparar las verduras así en casa o comprar los encurtidos ya hechos en tiendas como herbolarios, pero no tenemos que confundirlos con las verduras en vinagre, que también quedarán deliciosas en la pizza, pero ya no nos aportarán los beneficios de los probióticos porque el vinagre impide el desarrollo de las bacterias.

Cómo hacer pepinillos encurtidos lactofermentados

Para que el encurtido salga bien, todos los ingredientes tienen que estar muy frescos y no deben tener ni roturas, arañazos o zonas blandas. Será necesario un tarro de fermentación -con válvula para salida de los gases- esterilizado, aunque en algunas recetas que circulan por internet explican que puede hacerse con un tarro normal con la tapa puesta pero sin girar la rosca.

Ingredientes

  • Pepinillos frescos, 500 g
  • Eneldo, 1 ramita
  • Ajo, 3 dientes
  • Semillas de mostaza, 1 cucharada
  • Pimienta negra en grano, 1 cucharada
  • Salmuera al 3,5 % (35 g sal por litro de agua), cantidad suficiente

Paso 1

Sumergimos los pepinillos en un bol con agua fría durante un par de horas. Durante este tiempo dejaremos el bol en la nevera para que el conjunto se mantenga muy frío.

Paso 2

Pelamos los dientes de ajo y los ponemos en el tarro junto con las semillas de mostaza, los granos de pimienta y la ramita de eneldo.

Paso 3

Introducimos los pepinillos enteros y terminamos de llenar el tarro hasta el cuello con la salmuera.

Paso 4

Tapamos el tarro y lo guardamos en un sitio fresco y oscuro de cinco a siete días. Pasado este tiempo, podemos abrir el bote y sacar algún pepinillo, utilizando instrumentos limpios para no contaminar el encurtido, para probar si el punto de acidez está a nuestro gusto. Si es así, pasamos el tarro a la nevera para que se ralentice la fermentación y ya podremos empezar a disfrutar de los pepinillos. Si los queremos más ácidos, podemos dejarlos fermentando uno o dos días más.