Pizzas, hamburguesas y sandwiches

Esta pizza frita napolitana va a hacer que dejes de encender el horno

Receta ultrafácil para preparar una fabulosa pizza frita napolitana, un bocado rápido, diferente y delicioso para una cena informal.

En esta receta de pizza frita napolitana el apellido es importante, pues no debe confundirse con la pizza frita escocesa que circula por la red, pues la primera es un plato con su historia y la segunda, en mi opinión, es algo así como un atentado contra la salud pública.

Ingredientes

  • Masa de pizza casera, 150 g
  • Salsa de tomate, 4 cucharadas
  • Mozzarella rallada, 2 cucharadas soperas colmadas
  • Jamón cocido o bacon, 2 lonchas
  • Aceite para freír

La pizza frita napolitana que, pese a la fama mundial de la pizza que todos conocemos, tiene su origen en Nápoles y apenas se conoce fuera de esa localidad. Se cuenta que se inventaron después de la II Guerra Mundial, pues eran fáciles de preparar al no necesitar horno y muchas mujeres empezaron a prepararlas para venderlas y ganar algo de dinero.

Cómo se hace la pizza frita napolitana

1: Preparar la pizza para freír

Para hacer dos pizzas de ración, dividimos la masa de pizza en cuatro partes y estiramos cada parte hasta tener un círculo de unos 13-15 centímetros de diámetro.

Para cada una de las pizzas, untaremos dos cucharadas de salsa de tomate sobre un disco de masa, cubriremos con el queso y con el jamón.

Y taparemos con otro disco de masa cerrando bien los bordes como si fuese una empanada, pero sin pinchar por ningún sitio, pues no queremos que nos entre aceite al freír.

2: Freír la pizza

Se fríen en aceite bien caliente, pero no humeante -unos 160ºC- hasta que la masa esté dorada por ambos lados. No hace falta gran cantidad de aceite, ya que la masa flota y no queda sumergida, por lo que siempre tendremos que darle la vuelta para que se cocine por ambos lados.

3: Servir

Se sirven calientes, para disfrutar del queso fundido que forma parte del relleno. El resultado es algo a medio camino entre un sándwich y una empanada, con un exterior muy crujiente pero con una masa mucho más ligera que la de una empanada.

Notas

Al estar fritas y llevar doble capa de masa llenan mucho más que las pizzas tradicionales, por lo que aunque cada pizza os parezca pequeña comparada con una pizza individual tradicional, la verdad es que son una ración más que suficiente.

Como sé que tenéis curiosidad, para terminar os cuento qué es la pizza frita escocesa. No es más que un trozo de pizza tradicional, rebozado en una pasta similar a la que se usa para rebozar el pescado en los fish and chips y frito en litros de aceite.  A mí me da bastante repelús solo de imaginarlo.