Carne

Conejo asado al horno, receta fácil y ligera para días de fiesta

Si los supermercados llevan un mes vendiendo turrón es que ya va siendo hora de arrancar con recetas algo más festivas como este conejo asado al horno.

Con esta receta de conejo asado al horno tendrás un plato perfecto y económico para sorprender en los días de fiesta. Además se trata de una carne blanca y con pocas calorías que, cocinándola en el horno, la tendrás lista en poco más de media hora.

Ingredientes

  • Conejo entero cortado en cuartos, 1
  • Tomates cherry, 200 g
  • Cebollas, 2 medianas
  • Patatas medianas, 4
  • Sal gorda, pimienta, romero y tomillo

Cómo asar un conejo al horno

Se trata de una carne que no necesita horas y horas de cocción por lo que es perfecta para que la puedas cocinar junto con alguna guarnición, como pueden ser unas patatas o unas verduras asadas.

Paso 1

Precalentamos el horno a 200ºC  y mientras se calienta vamos sazonando los cuartos de conejo (lo más cómodo es pedirle al carnicero que nos lo corte en cuartos para asar). Primero lo salamos y le echamos pimienta, romero y tomillo, sin pasarnos, pero que quede ligeramente cubierto de manera uniforme.

Paso 2

En una fuente para horno que sea un poco honda ponemos una cama hecha con la cebolla cortada en juliana y salpimentada, acomodamos encima los cuartos del conejo y la introducimos en el horno a 200ºC. Horneamos entre 15 y 20 minutos hasta que veamos que la carne tiene un color blanquecino.

Paso 3

Mientras tanto cortamos las patatas en dados de unos 2 centímetros y las freímos hasta que estén hechas.

Paso 4

Cuando hayan pasado unos 15-20 minutos y tenga un color blanquecino lo sacamos del horno, le damos la vuelta, añadimos por encima los tomates cherry en mitades y las patatas, y volvemos a meter la fuente en el horno durante otros 15-20 minutos más. Nuestro conejo asado estará listo cuando haya cogido color por fuera, aunque podemos dejarlo unos minutos más si nos gusta bien hecho y crujiente.

Notas

Al conejo al horno le va genial el toque del tomillo y el romero, que le dan ese sabor a campo tan característico, aunque si no os gustan podéis sustituirlas por otras que os gusten más, como por ejemplo, un majado de ajo y perejil o simplemente no poner nada más que la sal y la pimienta.