Llego a casa empapada después de dar un largo paseo bajo la lluvia en una tarde de temporal, he salido en parte por el placer de llegar a casa, quitarme la ropa mojada, relajarme con una ducha caliente, música y sentirme renovada. El mal tiempo del invierno es algo que aprendí a disfrutar hace mucho.

Ingredientes

  • Cebolla caramelizada, 2 cucharadas soperas
  • Caldo de pollo, carne o verduras, 300 ml
  • Queso curado, 30 g
  • Pan de cereales en rebanadas

Me entretengo un poco dando una vuelta por la casa, bajo persianas, pongo la lavadora y cuelgo el abrigo a secar. Ya es la hora de la cena, si fuese más temprano un café humeante o una infusión calentita serían el plan perfecto, pero ahora el cuerpo me pide algo salado y reconfortante que no me dé mucho trabajo.

Abro la nevera, tengo un túper con cebolla caramelizada, tengo queso curado y caldo concentrado en el congelador, también tengo pan y ya tengo claro que la cena va a ser una deliciosa sopa de cebolla exprés.

Preparación de la Sopa de cebolla exprés

Pongo la cebolla caramelizada en un bol de ración, la caliento en el microondas durante 30 segundos a potencia máxima.

Caliento el caldo durante 2 minutos, que quede muy caliente, humeante.

Mientras tanto tuesto el pan en la tostadora.

Echo el caldo caliente sobre la cebolla calentita y rallo el queso por encima… uhmm, huele que alimenta.

Y voy mojando las tostadas en el caldito hasta que se acaba el pan. El resto me dan ganas de sorberlo directamente del bol, pero ya que he sacado la cuchara, la uso para rescatar hasta el último pedacito de cebolla.

Resultado

No han sido ni cinco minutos lo que me ha llevado preparar esta sopa de cebolla exprés, pero con ella el día no ha podido terminar mejor.