Aperitivos y entrantes

Hummus de remolacha, receta paso a paso

Receta facilísima con explicación detallada y fotografías de todos los pasos a seguir para preparar un riquísimo hummus de remolacha.

Ya casi he perdido la cuenta de las recetas de hummus que os he enseñado a preparar, pero es que es una de mis formas favoritas de comer legumbres sin perder tiempo cocinándolas. Quedan estupendo con las legumbres cocidas de bote y se preparan en un pispás y son facilísimos de comer.

Ingredientes

  • Garbanzos cocidos, 250 g
  • Remolacha cocida, 1
  • Tahini, 2 cucharadas
  • Aceite de oliva virgen extra, 3 cucharadas
  • Comino molido, ½ cucharadita
  • Tabasco de jalapeño, opcional
  • Semillas de sésamo para decorar, opcional

En esta ocasión os propongo la receta más colorida de hummus, el hummus de remolacha, quizá el de sabor más suave de todos los que hemos visto hasta ahora porque no lleva ajo y tiene el toque ligeramente dulzón que le aporta la remolacha.

Preparación del Hummus de remolacha

El único ingrediente que puede ser más difícil de encontrar es el tahini, aunque ahora en casi cualquier herbolario lo tienen y dura muchísimo guardado en la nevera.

La preparación, como en todas las recetas de hummus, es muy simple. En este caso se trata de poner todos los ingredientes excepto el aceite de oliva virgen extra en el vaso de la batidora y triturar hasta obtener una mezcla homogénea.

Añadir el aceite y seguir batiendo a velocidad alta hasta emulsionarlo. Finalmente, probar y rectificar de sal si fuese necesario o añadir unas gotas de tabasco para dar un toque picante.

Para servir, podemos espolvorear con unas semillas de sésamo tostadas, aunque son solo para decorar ya que apenas aportan sabor. Acompañamos con pan tostado, pan de pita o simplemente unos bastones de apio si queremos que nuestro picoteo sea más saludable.

Resultado

Otra receta más para disfrutar de este dip tan socorrido y saludable que es el hummus que además aporta a la mesa un toque de color muy llamativo. Es curioso, que mucha gente al verlo espera que se trate de algo dulce, pues estamos acostumbrados a asociar el color rosa con postres y preparaciones dulces, por eso a veces es divertido ver las caras de la gente cuando lo prueban y dicen cosas como, ¡anda,  pero si es salado!