El chef Luis Valls pone fin a una etapa de 10 años en El Poblet.

El chef Luis Valls pone fin a una etapa de 10 años en El Poblet.

Actualidad gastronómica

Luis Valls deja El Poblet, el dos estrellas de Quique Dacosta en Valencia, que inicia una nueva etapa con otro nombre

El restaurante, que abre sus puertas este miércoles, pasa a llamarse Flores raras, y estará bajo la dirección de Carolina Álvarez, jefa de cocina del tres estrellas en Denia hasta ahora.

Más informaciónQuique Dacosta reivindica la cocina como arte: "Podría hacer ceviches o seguir otras modas, pero no sería responsable"

Publicada
Actualizada

Por años, el discurso gastronómico de El Poblet ha tenido una voz reconocible, serena y profundamente arraigada al territorio valenciano. Esa voz ha sido la de Luis Valls, jefe de cocina del restaurante con dos estrellas Michelin de Quique Dacosta en Valencia, que ahora inicia una nueva etapa profesional tras anunciar su salida del proyecto.

La noticia ha sido una de las sorpresas con las que ha arrancado la primera jornada del congreso de gastronomía Madrid Fusión. No ha sido Valls quien ha comunicado su salida, sino Dacosta, quien ha inaugurado el programa de ponencias este lunes.

Ha sido después de reproducir varios de los platos del restaurante que se sirven en el menú actual del tres estrellas de Denia, cuando Carolina Álvarez, jefa de cocina en el tres estrellas de Denia durante 10 años ha tenido a bien preparar otro plato 'saliéndose del guion'.

Carolina Álvarez, nueva jefa de cocina de Flores Raras, el nuevo restaurante de Quique Dacosta.

Carolina Álvarez, nueva jefa de cocina de Flores Raras, el nuevo restaurante de Quique Dacosta.

Ese nuevo plato —un fartón relleno de mole blanco— con discurso propio ha servido para poner fin a una etapa con la que Valls se despide el universo Quique Dacosta después de 12 años, para ceder al testigo a la cocinera mexicana, que se pone al frente del restaurante que se transforma y abre sus puertas este miércoles bajo el nombre de Flores Raras.

La marcha de Valls no es un simple relevo en los fogones: supone el cierre de un ciclo creativo que ha definido la identidad contemporánea de El Poblet durante la última década y que ha consolidado al restaurante como uno de los grandes templos del territorio valenciano reinterpretado desde la alta cocina.

De discípulo a autor

Luis Valls llegó al universo Quique Dacosta en 2010. Comenzó en Vuelve Carolina, pasó por la casa madre en Dénia —donde se empapó de la filosofía que llevó al restaurante a las tres estrellas Michelin— y asumió más tarde la responsabilidad de El Poblet, situado a escasos metros de la plaza del Ayuntamiento de Valencia.

Su propuesta siempre partió de una premisa clara: reinterpretar el recetario valenciano desde la memoria, el producto y el tiempo. Una cocina de raíz, pero nunca nostálgica; técnica, pero profundamente emocional.

El Poblet, Valencia.

El Poblet, Valencia.

Durante estos años, Valls ha llevado al límite el concepto de proximidad. Productores locales, huerta propia en Meliana, hierbas recolectadas en los márgenes del campo y una obsesión casi radical por el territorio han marcado su día a día.

Si hay un hilo conductor que define la madurez creativa de Luis Valls, ese es el universo de los cítricos. A partir de 2020, tras una visita casi casual a la finca experimental de Vicente Todolí en Palmera, su cocina encontró un nuevo vocabulario. Más de 500 variedades de cítricos del mundo se integraron de forma orgánica en los menús de El Poblet, no como adorno, sino como estructura.

Ralladuras, albedos, fermentaciones, salazones, kombuchas, hidromieles o infusiones cítricas empezaron a aparecer en cerca del 80 % de los platos.

La salida de Luis Valls deja una huella profunda en El Poblet. No solo por los platos, sino por una forma de entender la cocina como relato de lugar, como construcción paciente y coherente a lo largo del tiempo. Bajo su dirección, el restaurante no solo mantuvo el reconocimiento de la crítica, sino que reforzó una identidad propia dentro del ecosistema Quique Dacosta.

El futuro de Valls aún no se ha desvelado, pero su trayectoria invita a pensar en proyectos donde la autoría, el territorio y la reflexión seguirán siendo protagonistas.