No hace falta viajar más de 1000 km para comer una buena Carbonara: este íntimo y secreto restaurante tiene lo mejor de Italia

No hace falta viajar más de 1000 km para comer una buena Carbonara: este íntimo y secreto restaurante tiene lo mejor de Italia

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No hace falta viajar 1000 km para una buena carbonara: este recóndito restaurante tiene lo mejor de Italia

Si quieres comer una carbonara auténtica no hace falta que viajes a Italia: L'italiano Perso tiene la solución.

Más información: Espaguetis a la carbonara, receta de pasta italiana fácil.

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Es realmente complicado comer una carbonara auténtica fuera de Italia. Generalmente, las recetas extranjeras suelen cocinar este famoso plato con nata y bacon, pero por suerte aún hay restaurantes donde se puede degustar la auténtica receta de nuestros vecinos.

La ciudad de Barcelona esconde, en uno de sus barrios menos frecuentados, un pequeño local donde se pueden devorar platos que nos transportan directamente a Italia, y lo mejor es que es fantástico para una quedada íntima, lo que favorece la experiencia.

La carbonara buena también está en España

L'italiano Perso, situado en la calle Homer de Barcelona, en el barrio de Sarrià-Sant Gervasi, cuenta con algunos de los mejores platos italianos de la ciudad, y posiblemente del país teniendo en cuenta su elaboración artesanal, su potente sabor y su atención al detalle.

Entrar a L'Italiano Perso es como viajar a Italia.

Entrar a L'Italiano Perso es como viajar a Italia.

Con tan solo unas pocas mesas y un espacio realmente reducido, siendo un lugar más bien para parejas o familias pequeñas, L'italiano Perso cuenta con una carta escueta y directa que permite a los cocineros centrar su atención en unas pocas recetas, ofreciendo con ello platos exquisitos y totalmente perfeccionados.

Cómo no, lo que más brilla en la carta es la buscadísima carbonara con huevo, guanciale y pecorino romano, e incluso el local se atreve con una variante única añadiendo tomate y pimiento para hacer bailar al paladar. Tampoco hay que olvidar la impresionante Pesto di pistacchio de Perso, uno de los favoritos de quienes lo visitan.

Lo único malo es que hay que reservar con bastante antelación para no quedarse sin mesa. Lo bueno, por otro lado, es que la experiencia que brinda el lugar es inolvidable, propia de un restaurante de película que nos transporta directamente a un filme de El Padrino.

Además, la zona en la que se encuentra es totalmente tranquila, por lo que no hay nada que pueda interrumpir la velada -o la comida- de este mágico viaje a Italia.