¿Comida 'de mujeres' y 'de hombres'?

¿Comida 'de mujeres' y 'de hombres'? Gemini / E.E.

Actualidad gastronómica

La ciencia confirma que las mujeres no comen lo mismo que los hombres: los alimentos tienen género y edad

Los estereotipos influyen en la forma que percibimos la comida y afectan a nuestra salud, según una investigación reciente.

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¿Existe la comida 'para hombres' y la comida 'para mujeres? Ya decía Pedro Sánchez que "un chuletón al punto es imbatible"; y la carne está fuertemente asociada a la masculinidad (véase la nueva pirámide nutricional de la administración Trump, que aconseja el consumo habitual de carne roja), pero, ¿realmente hay alguna evidencia científica al respecto?

Pues sí. Un estudio de la Universitat Politècnica de València (UPV) en España y Ecuador ha analizado cómo los estereotipos de género y edad influyen en la forma en que percibimos los alimentos. La conclusión ha sido que hay platos, como la ensalada o las frutas, que se asocian a lo femenino, y otros, como la carne, a lo masculino.

La investigación, publicada en el International Journal of Gastronomy and Food Science, es un estudio multicultural entre ambos países que ha sido coordinado por la investigadora del Instituto Universitario de Ingeniería de Alimentos-FoodUPV, Purificación García Segovia, en una muestra que incluyó a más de 330 personas (161 en España y 172 en Ecuador).

Ensalada para ella y chuleta para él

Como indicamos, el estudio demuestra que los estereotipos de género persisten de forma clara en ambos países, aunque con diferencias culturales significativas, según fuentes de la UPV.

En España, ensaladas, frutas y postres como la tarta de chocolate se identificaron mayoritariamente con lo femenino, mientras que platos de carne se asociaron con lo masculino.

En Ecuador este patrón se repite, pero con más intensidad: los productos cárnicos, en particular, fueron percibidos como símbolos de fuerza y virilidad, reforzando esa asociación tradicional entre carne y masculinidad.

Un hombre cocina una hamburguesa a la parrilla.

Un hombre cocina una hamburguesa a la parrilla. iStock

En cuanto a la edad, el estudio detecta que en España algunos alimentos se vinculan más a personas mayores —como los embutidos o los platos de carne con verduras—, mientras que frutas o ensaladas se relacionan con población más joven.

Para obtener estas conclusiones, el equipo de la UPV empleó una técnica proyectiva denominada Product Personality Profile (PPP). "A cada uno de los participantes les pedimos que imaginaran a los alimentos como si fueran personas y les asignaran rasgos de género, edad, personalidad o estilo de vida", explica Carmen Molina Montero, autora del trabajo que forma parte de su tesis doctoral.

Alimentos y roles

"Los resultados confirman que, aunque cada vez hablamos más de diversidad y de igualdad, en la práctica seguimos reproduciendo estereotipos muy arraigados cuando pensamos en la comida", expone García Segovia.

Esto no significa que las personas elijan los alimentos sólo por esos motivos, pero "sí que los asocian de forma inconsciente a roles de género y edad", señalan las investigadoras de la UPV.

El resultado de este estudio permite plantear nuevos retos para romper barreras culturales e impulsar hábitos más saludables, según sus promotores.

Una mujer comiendo una ensalada.

Una mujer comiendo una ensalada. iStock

"Este trabajo forma parte de mi tesis en la que estoy diseñando alimentos personalizados por impresión 3D. La pregunta que nos hacemos es si estos nuevos alimentos cuya forma podemos diseñar a medida permitirán superar estos estereotipos de género y edad que todavía persisten", reflexiona Molina.

Asimismo, las conclusiones obtenidas en este estudio son relevantes también en el ámbito del marketing y el desarrollo de nuevos productos, tal y como señalan desde la Universitat Politècnica de València.

"Conocer cómo influyen estos estereotipos ayuda a diseñar campañas más inclusivas. Además, esta información puede servir para promover dietas más equilibradas y romper barreras culturales que dificultan la adopción de hábitos saludables, especialmente entre jóvenes", concluye García Segovia.

Precisamente este 20 de enero, el restaurante Piantao Legazpi de Madrid ha organizado un evento para homenajear a las mejores parrilleras de España, pues se estima que sólo menos del 10 % de especialistas en brasas son mujeres. Un paso más para romper con los estereotipos y fomentar la igualdad.