Una imagen del pueblo.
El pueblo medieval de Asturias que se une a los más bonitos de España en 2026: se come genial y son especialistas en arroces
Sus clientes aseguran que su cocina es como ir a casa de la abuela, todo está bueno.
Más información: Es cero turístico, pero se come de maravilla en este pueblo de menos de 100 habitantes: "Recordaré su cocido siempre".
El 2026 trae consigo nuevas incorporaciones a la red de Los Pueblos más Bonitos de España. Se suman cuatro nuevas localidades, entre ellas un pequeño pueblo medieval de la provincia de Ourense.
"De todas las candidaturas presentadas este año, solo cuatro municipios han superado con éxito el exigente proceso de auditoría. Esto demuestra que en nuestra red prima la calidad por encima de la cantidad, porque cada incorporación debe cumplir plenamente con los valores y el nivel que nos representan”, señalaba Francisco Mestre, presidente de la asociación.
El pueblo en cuestión se llama Vilanova dos Infantes, en el municipio de Celanova, y es conocido por su torre fortificada, sus calles laberínticas de piedra, sus casas tradicionales con hórreos y su fuerte tradición zapatera y festiva.
Además de ser uno de los conjuntos históricos más singulares de Galicia, también es un sitio perfecto para disfrutar de una buena comida. Vilanova cuenta con el restaurante Teleclub Vilanova, ubicado en lo que antiguamente fue la escuela del pueblo. De hecho, su decoración te transporta a un antiguo colegio, con pupitres, libros viejos y fotografías de antaño.
Son especialistas en arroces, tanto de bogavante como meloso de champiñones o campero, y ofrecen menús concertados con reserva previa.
De platos principales se puede elegir entre huevos rotos con bacalao en timbal, pimientos del piquillo rellenos de bacalao y langostinos y revuelto de champiñones al Oporto.
De segundo, arroz con bogavante, paella o fideuá de mariscos, arroz campero, arroz meloso con champiñones, carne al Pedro Ximénez, zarzuela de pescados y mariscos y merluza rellena de salmón y gambas.
Sus clientes lo describen como un "lugar acogedor y tranquilo", con una "atención inmejorable" y una comida "espectacular": "Como cuando vas a casa de la abuela, todo está bueno".
Qué ver en Vilanova dos Infantes y alrededores
Paseo por el burgo medieval: calles empedradas, hórreos, pequeñas plazas (Praza Maior, Praza do Balcón, etc.) y casas de piedra con mucho sabor tradicional.
Iglesia de San Salvador: templo con elementos barrocos y un Cristo medieval muy valioso, procedente del antiguo monasterio de Santa María.
Plazas y cruceiros: la fuente de la plaza, el cruceiro junto a la iglesia y pequeños rincones con arte contemporáneo en homenaje a personajes locales.
Torre del Homenaje: torre medieval de los siglos XII‑XIII, único resto de la antigua fortaleza, con museo sobre la historia del burgo y los zapateros; se puede subir para ver las vistas de la comarca.
Vilanova Dos Infantes.
Cueva de San Vivián (Centro Etnográfico dos Zapateiros): espacio musealizado en una cueva ligada a antiguos usos religiosos, hoy dedicado al oficio zapatero que marcó la economía del pueblo durante siglos.
Santuario da Virxe do Cristal: a unos 500 m del núcleo, iglesia barroca del siglo XVIII levantada por la devoción a la Virgen del Cristal, con una réplica de la pequeña imagen desaparecida.
Celanova: el monasterio de San Salvador, la plaza principal y el casco histórico están a pocos kilómetros y se combinan muy bien en la misma escapada.
Castro de Castromao: yacimiento castrexo en lo alto de un monte cercano, con buenas vistas sobre la Terra de Celanova.
Ruta por la comarca: otros pueblos y santuarios de la Terra de Celanova (como Gomesende o Tras‑os‑Montes ourensano) completan un día de coche entre iglesias rurales y paisajes suaves.