El hotel Quinta da Comporta frente a un campo de arroz.
El hotel de Portugal entre playas vírgenes con masajes de arroz que han visitado famosos como Harrison Ford y Tamara Falcó
El alojamiento ofrece paseos a caballo por las dunas y una oferta gastronómica que emplea productos de su propio huerto..
Más información: El restaurante de un bonito pueblo del Alentejo para comer las mejores carnes, pescados y arroces de la costa de Portugal.
Quinta da Comporta, inaugurado en 2019, representa mucho más que un simple alojamiento: es la materialización de un sueño arquitectónico que tardó siete años en convertirse en realidad.
Miguel Câncio Martins, el visionario detrás de este proyecto, no es un extraño en el mundo de la hospitalidad de lujo.
Con una carrera que incluye iconos como el Buddha Bar de París, el Hotel W de Montreal y el Pacha de Marrakech, este arquitecto portugués decidió regresar a sus raíces para crear algo verdaderamente especial.
La historia de este resort de 5 estrellas comenzó en 2012, cuando Martins adquirió una propiedad de cuatro hectares en Carvalhal. Sin embargo, la crisis económica y su residencia en París en aquellos momentos retrasaron el proyecto.
Esta pausa forzada, lejos de ser un obstáculo, permitió al arquitecto reflexionar profundamente sobre qué concepto deseaba desarrollar realmente.
Una de las villas para alojar a los huéspedes.
Una aldea de lujo y sostenibilidad
El diseño de Quinta da Comporta es un homenaje directo al patrimonio cultural de Comporta. Martins ha reinterpretado magistralmente las líneas de los antiguos almacenes, las cabañas de pescadores y las típicas casas de techo de paja de la región.
Las 65 habitaciones, cada una con decoraciones únicas, se distribuyen por el terreno formando una pequeña aldea que respeta la escala humana tradicional de Comporta.
La utilización de materiales locales y la colaboración con artesanos portugueses refuerza el compromiso del resort con la preservación de las tradiciones locales.
Además, Quina da Comporta emplea paneles solares para generar electricidad, implementa procesos de tratamiento que permiten la reutilización de aguas residuales en los jardines, y mantiene el uso exclusivo de bicicletas y buggies eléctricos dentro de las instalaciones.
De hecho, incluso el control de mosquitos se realiza mediante métodos de vanguardia que preservan el ecosistema natural de Comporta.
El huerto del hotel y, en el fondo, el mural del artista portugués Vhils.
Esta filosofía ecológica se extiende al restaurante del resort, donde el concepto "de la huerta a la mesa" privilegia productos frescos y biológicos producidos localmente, incluidos muchos cultivados en la huerta biológica propia del resort.
El chef João Sousa dirige una cocina que combina la tradición mediterránea con la innovación internacional, utilizando vegetales, frutas, flores comestibles y hierbas cosechadas directamente en su jardín.
El arroz, protagonista del bienestar
Uno de los elementos más distintivos del resort es el Oryza Spa, donde el arroz, elemento fundamental del paisaje de Comporta, se convierte en el protagonista de tratamientos terapéuticos únicos.
Este centro holístico ofrece rituales que equilibran cuerpo y alma, aprovechando las propiedades regenerativas del cereal que ha definido económicamente la región durante décadas.
El spa, construido respetando la arquitectura tradicional de Comporta, incluye fuentes de hielo, sauna, piscina exterior e interior y hammam. Los retiros de yoga y meditación complementan la oferta, consolidando la reputación del resort como destino wellness.
El edificio del spa.
El éxito de Quinta da Comporta se ha traducido en reconocimientos prestigiosos, incluyendo el premio 'Melhor Hotel Internacional de Escapada' otorgado por Condé Nast Traveller en 2019.
Asimismo, forma parte de la asociación internacional Small Luxury Hotels y ha obtenido certificaciones ecológicas del programa Biosphere.
Más allá de los premios, el impacto del proyecto en la comunidad local ha sido significativo. La revitalización de la calle principal que da acceso al resort ha dinamizado toda el área, honrando el patrimonio que caracteriza la ubicación.
Este compromiso con la comunidad local refleja la visión integral de Martins, quien entiende que el verdadero lujo reside en la conexión auténtica con el lugar y sus habitantes.
La piscina cubierta y climatizada con vistas a los arrozales.
Los huéspedes de Quinta da Comporta pueden disfrutar de una piscina infinita que ofrece vistas espectaculares a los extensos campos de arroz, creando un marco visual que cambia con las estaciones y las horas del día.
La proximidad a las playas de Comporta y Pego, a solo 4 y 7 minutos en coche respectivamente, permite combinar la serenidad rural con la energía del océano Atlántico.
El alojamiento ofrece, además, una amplia gama de actividades que van desde paseos ecuestres por las dunas hasta clases de surf, navegación por el río Sado y degustaciones de vino.
La flota de bicicletas eléctricas también permite a los huéspedes explorar la región de manera sostenible, descubriendo los rincones más auténticos de esta tierra donde el arroz, el mar y la tradición convergen en perfecta armonía.
Los interiores de Quinta da Comporta.
Este proyecto no solo ha establecido nuevos estándares para el turismo sostenible en Portugal, sino que ha demostrado que es posible crear espacios de lujo que honren y preserven el patrimonio natural y cultural de un destino.
En un mundo donde el turismo masivo amenaza la identidad de muchos lugares, Quinta da Comporta demuestra que la hospitalidad puede ser respetuosa, sostenible y conectar genuinamente con la esencia de cada territorio.