El primer ministro de India, Narendra Modi, saluda a sus seguidores a su llegada a la sede del BJP en Nueva Delhi.

El primer ministro de India, Narendra Modi, saluda a sus seguidores a su llegada a la sede del BJP en Nueva Delhi. Adnan Abidi re

Asia

Modi conquista uno de los últimos estados de la India que se le resistía y consolida su proyecto nacionalista hindú

El Bharatiya Janata Party (BJP) del primer ministro gana por primera vez las elecciones en el estado de Bengala Occidental y recupera el poder territorial del país.

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Las claves

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El partido Bharatiya Janata Party (BJP) de Narendra Modi ganó las elecciones regionales en Bengala Occidental, un estado tradicionalmente opositor.

La victoria del BJP en Bengala Occidental consolida el dominio nacionalista hindú de Modi y representa uno de sus logros electorales más significativos.

La Comisión Electoral eliminó a 2,7 millones de votantes del censo en Bengala Occidental, lo que fue criticado por la oposición, aunque no alteró el resultado general.

El BJP y sus aliados gobiernan ahora en 22 de los 36 estados y territorios de la India, donde reside el 70% de la población del país.

Cuando el Bharatiya Janata Party (BJP) de Narendra Modi perdió hace dos años la mayoría en la Cámara Baja del Parlamento o Lok Sabha, muchos dieron por amortizada la carrera política del primer ministro indio, interpretaron el resultado como el principio del fin de su reinado. El tiempo demostró que estaban equivocados.

El lunes, su formación arrasó en los comicios regionales del estado de Bengala Occidental, un bastión opositor donde nunca había gobernado. El BJP derrotó al partido del Congreso Trinamool (TMC) de la histórica Mamata Banerjee, alias Didi (hermana mayor, en español), una de las dirigentes regionales más influyentes del país —y la única mujer—, que ostentaba el poder desde 2011.

"Bengala Occidental se le había resistido al BJP durante muchos años, incluso mientras extendía su dominio por el norte, oeste y centro de India", explica Rahul Bhatia, analista del Eurasia Group. "El estado era considerado prácticamente imposible de ganar para el BJP, ya que posee una fuerte identidad regional y estaba gobernado por un partido regional muy consolidado".

En cuestión de diez años, sin embargo, el partido de Modi pasó de ocupar tres a 77 escaños, y de 77 a 207. Un ascenso meteórico que se materializó el pasado lunes en forma de mayoría absoluta.

La politóloga Rimjhim Gour considera que el resultado del partido nacionalista hindú en Bengala Occidental, el cuarto estado más poblado y la sexta economía más grande de la India, "es tan grande como ganar unas elecciones generales".

"No es la victoria política más importante de Modi —ese lugar corresponde a las elecciones generales de 2019—, pero se encuentra entre sus triunfos electorales más significativos", apunta Bhatia, que concluye que "el resultado devuelve al BJP al tipo de dominio político que tenía tras las elecciones generales de 2019".

Banerjee denunció fraude y rechazó abandonar el cargo. "No voy a dimitir, no perdí... oficialmente, a través de la Comisión Electoral, ellos [el BJP] pueden derrotarnos, pero moralmente ganamos las elecciones", declaró la ministra principal de Bengala Occidental, que buscaba un cuarto mandato consecutivo.

Lo cierto es que la comisión electoral, un órgano en manos del BJP, eliminó parte del electorado registrado en el estado fronterizo con Bangladés. Fueron 2,7 millones de votantes menos a los que "no se les dio tiempo para recurrir su exclusión antes de las elecciones", lamenta Bhatia.

En teoría, el recorte del censo buscaba evitar duplicidades y residentes ilegales. Pero el BJP de Modi había denunciado durante la campaña electoral —supervisada por su mano derecha, Amit Shah, el poderoso ministro del Interior— la existencia de "infiltrados" musulmanes procedentes del vecino Bangladés para votar a la oposición.

"Aunque la Comisión Electoral hizo un mal trabajo en Bengala Occidental, la eliminación de votantes no inclinó la elección a favor del BJP. Puede que ayudara al BJP en algunos escaños, pero fueron demasiado pocos como para influir en el resultado general, dado el amplio margen de victoria del BJP", sostiene el analista del Eurasia Group.

La última frontera

Bengala Occidental era la última frontera del poder territorial de Modi, un estado de enorme simbolismo. "Es el lugar por donde los británicos entraron en India. Durante la era británica, Calcuta fue la capital de India", recuerda Gour. "Además, ha sido la tierra de las luchas por la libertad, de la literatura y la cultura, y también la tierra de Syama Prasad Mookerjee, el fundador del BJP".

En Bengala Occidental habitan, además, más de 100 millones de personas. Un tercio son musulmanes, que rara vez votan por el exacerbado nacionalismo hindú de Modi, que hace de la retórica antimusulmana bandera electoral.

Gour explica, sin embargo, que Bengala Occidental ha vivido "uno de sus períodos más oscuros" en los últimos quince años. "Mientras India y otros estados experimentaban la implementación de políticas nacionales, recibían inversión extranjera y duplicaban su PIB, Bengala retrocedía".

"Y estas elecciones son de las pocas en India que hasta la legislatura pasada, en 2021, seguían registrando mucha violencia electoral", añade la especialista. No en vano, las autoridades contabilizan tres muertos desde la oficialización de los resultados.

Una de las víctimas es Chandranath Rath, asistente personal de Suvendu Adhikari, un exdirigente del derrotado Congreso Trinamool que gobernará el estado con las siglas del BJP.

No sólo Bengala Occidental

El partido del primer ministro indio no sólo arrasó en Bengala Occidental, sino que, además, fue capaz de retener el poder en el estado de Assam y Puducherry. Resistió la ola anticontinuista que sacudió Kerala, donde la coalición liderada por el Congreso del líder opositor Rahul Gandhi, nieto de Indira, arrebató el poder a los comunistas que gobernaban desde 1957.

Pero el Congreso sólo gobierna seis de los 36 estados y territorios del país, mientras que el BJP y sus socios lo hacen en 22. Los de Modi controlan el territorio donde vive el 70% de los habitantes de la India. Cifras sin precedentes desde la década de los setenta, cuando era el Congreso de Indira Gandhi quien gobernaba.

Modi sueña con encadenar un cuarto mandato consecutivo tras las elecciones generales de 2029. El tiempo no parece transcurrir para este hombre soltero, sin hijos y de vida ascética. La política es lo único que lo mueve.