Opinión

De amor y de placer

30 noviembre, 2006 01:00

Truman Capote, Nacho Cano, Lucía Etxebarría, Gonzalo Suárez

Capote vuelve. Mortier, de parto intelectual con Adriana Mater. Uno de los acontecimientos teatrales de Nueva York se llama La costa de la utopía. Vuelven Nacho Cano, Antonio Vega y la plana mayor de la movida madrileña. Gonzalo Suárez, Gutiérrez Aragón y Mario Camus preparan nuevas entregas y con guiones propios. Y Lucía Etxebarría se autoedita un sabroso libro de poemas.

Se supone que Nueva York sigue adorando a Truman Capote, el escritor que mejor supo sacarle los colores, pero algunas de las mejores piezas de la subasta El mundo privado de TC acabaron sin comprador, incluido el manuscrito que acabó de redactar el 24 de agosto de 1984, víspera de su muerte, sobre cómo conoció a Willa Cather, y que tenía un precio estimado de 30.000 dólares. La subasta incluía 300 de sus objetos personales, desde libros y fotografías, a su pasaporte y tarjeta de crédito, o la fotografía de su madre que siempre llevaba consigo y que fue vendida en 850 dólares. En cambio, una primera edición de A sangre fría firmada por su autor, alcanzó los siete mil dólares. Otro biopic del controvertido escritor, esta vez encarnado por Toby Jones, volverá a ocupar las pantallas mundiales en breve con la película Infamous que, dice la crítica, es mejor que la sobrevalorada Capote, protagonizada el año pasado por Phillip Seymour Hoffman. Veremos.



Sin el ruido mediático de otros, tres veteranos directores españoles se encuentran inmersos en el rodaje de sus próximas películas, que llegarán en 2007. Gonzalo Suárez se ha ido a Asturias a rodar Oviedo Express, una comedia coral con ecos de "La Regenta"; Manuel Gutiérrez Aragón rueda en Madrid Todos estamos invitados, la historia de un gudari que pierde la memoria, mientras que Mario Camus escenifica en Cantabria El prado de las estrellas, donde relata la amistad entre un anciano y un chico aspirante a ciclista. Los tres, con guiones propios.



Me había propuesto no volver a mencionarla, pero como nunca falta un amigo (suyo), me acaban de pasar Actos de amor y de placer, de Lucía Etxebarría, su último libro (o así, porque es del año pasado, pero ante su escaso éxito en la editorial de entonces, se lo ha reeditado en la colección de ensayo que dirige la propia Lucía). Y es superior a mis menguadas fuerzas. Vamos, que tras leer versos como "la mujer que duerme en sueño paladea un vientre a punto que hierve/ un vientre fértil, caldero burbujeante donde se cocina la cena de la vida", casi prefiero que se dedique a de lleno a intertextualizar.



Ese astuto coctelero de talentos que es Gérard Mortier, mandamás en la ópera de París, supo unir a Amin Maalouf con la compositora finlandesa Kaija Saariaho. Del parto intelectual salió Adriana Mater, acontecimiento lírico mundial de la pasada temporada, que narra la historia de Adriana, habitante de un pueblo durante la guerra de los Balcanes, que es violada por un miembro de su comunidad. Hay que aplaudir a Alianza que acaba de publicar el texto, bilingöe y descarnado, consciente de que un libreto puede destilar literatura de calidad.



¿Alguna vez se ha preguntado cómo cocinaría pollo a la vietnamita Graham Greene, Steinbeck un risotto de setas, o Kafka una sopa rápida de miso? ¿Y qué decir del pastel de chocolate de Irvine Welsh, y del tiramisú de Proust? Con algo de ingenio, unas gotas de descaro, y bastante desparpajo, el fotógrafo Mark Crick juega en Sopa de Kafka con la literatura y la gastronomía, y se inventa páginas a la manera de... ¡Lástima que no incluya ni un autor español, con lo sabroso que serían los flamenquines de Reverte o los callos de Almudena Grandes, con perdón.



En Nueva York uno de los acontecimientos teatrales del otoño está en el Lincoln Center, en La costa de la utopía, un impresionante retablo dramatizado de Tom Stoppard sobre la Rusia del siglo XIX. La obra la estrenó Trevor Nunn en el National de Londres en 2002 y se trata de una ambiciosísima trilogía por la que desfilan más de 70 personajes (desde Bakunin a Turgeniev), que comienza con Voyage, continuará con Shipwreck y finalizará con Savage. La producción la dirige Jack O’Brien. ¿Vendrá alguna vez a los escenarios españoles? El Festival de Otoño de 2007 está ahora perfilándose...



Ahora la Comunidad se pone a festejar la movida madrileña con exposiciones de Pérez Villalta, Ceesepe, El Hortelano, Mariscal, García álix..., otras actividades literarias, cinematográficas (organizadas por Jorge Berlanga) y musicales que se prolongarán hasta enero, aunque no incluye el acto que montarán mañana algunos de sus representantes en la Cibeles, como Nacho Cano y Antonio Vega, en el Día del Sida. Sí, una auténtica "vanguardia histórica".