Image: Desde mi ventana
La prosa poética en la literatura infantil es un terreno resbaladizo. Es fácil caer en la cursilería y en el artificio, resultar oscuro o pretencioso, o recurrir al efectismo. No es el caso de Ana Tortosa, quien consigue enhebrar las voces infantil y poética en una costura continua e imperceptible y teje una pieza generosa en lecturas y tonos que van desde la nostalgia a la acción. Los méritos de la ilustradora Cristina Möller no son menores: su serena y cálida experimentación aporta nuevos registros, vertebra el fluir de conciencia y repara en las pequeñas virtudes. En definitiva, una obra madura y excepcional.