Image: Imagina
Lo que parece puede no ser, los ojos a veces nos engañan, detrás de una imagen viven sumergidas otras imágenes, hay representaciones que cambian según el sentido desde donde se les mira, cuál es la figura y cuál es el fondo, podemos descubrir el truco que explica esa imagen sorprendente... La ilusión, la recreación visual, la óptica han sido territorios de experimentación e investigación tanto para reputados artistas como para anónimos ilustradores que con sus obras consiguen captar la curiosidad de grandes y pequeños, y han creado un imaginario donde tienen cabida lo ilógico, la sátira e incluso lo ominoso.
A pesar de que en España se han traducido las principales obras del prolífico y polifacético ilustrador inglés Norman Messenger, como El relato de la creación (San Pablo), La casa de Ana y 60.000 personajes (ambas en la editorial Acanto), sigue siendo una figura desconocida. En esta ocasión, nos ofrece un rico y sucinto muestrario con los principales temas y recursos de los juegos de ilusión óptica, inspirándose en algunos casos en la obra de pintores como Archimboldo, Escher, Magritte, así como motivos de la tradición iconográfica. Su estilo es pretendidamente realista, rebosante de guiños y detalles y con una meticulosa elaboración. Adentrarnos en él es como acudir a un acto de prestidigitación o ser espectadores de un gabinete de curiosidades. Además de sorprender, cada doble página de Imagina anima al lector a detenerse en la ilustración, a desplegar una hoja, a ver el reverso o a resolver un enigma. El resultado es una obra redonda que invita a la relectura y a ser compartida, que destaca en un mercado editorial homogéneo como un producto original, inteligente y cuidadosamente editado y que seguramente inspirará a más de un ilustrador.
A pesar de que en España se han traducido las principales obras del prolífico y polifacético ilustrador inglés Norman Messenger, como El relato de la creación (San Pablo), La casa de Ana y 60.000 personajes (ambas en la editorial Acanto), sigue siendo una figura desconocida. En esta ocasión, nos ofrece un rico y sucinto muestrario con los principales temas y recursos de los juegos de ilusión óptica, inspirándose en algunos casos en la obra de pintores como Archimboldo, Escher, Magritte, así como motivos de la tradición iconográfica. Su estilo es pretendidamente realista, rebosante de guiños y detalles y con una meticulosa elaboración. Adentrarnos en él es como acudir a un acto de prestidigitación o ser espectadores de un gabinete de curiosidades. Además de sorprender, cada doble página de Imagina anima al lector a detenerse en la ilustración, a desplegar una hoja, a ver el reverso o a resolver un enigma. El resultado es una obra redonda que invita a la relectura y a ser compartida, que destaca en un mercado editorial homogéneo como un producto original, inteligente y cuidadosamente editado y que seguramente inspirará a más de un ilustrador.