Image: El apestoso hombre queso
Doce años tuvo que esperar este libro hasta llegar a ser publicado en español. Por esta razón, quizás no se aprecie del todo cuán novedoso e innovador fue. Sí podemos entrever la influencia que tuvo en muchas obras infantiles posteriores, tanto en aspectos estilísticos como temáticos, en lo literario y en la ilustración. Y podemos ser testigos de su éxito con niños de distintas edades y cómo una vez visto-leído cuesta olvidarlo.
Scieszka apuesta por la desmesura, los ambientes previos al caos, la subversión de los modelos tradicionales, la irrupción de registros cotidianos, y sus personajes se to-man a veces la libertad de dirigirse al lector a través de la segunda persona. Lane Smith desarrolla un ilustración polifónica, rica en texturas y contrastes, dinámica y mu-table pero siempre con un pie en la animación. Además se juega acertadamente con las tipografías, el sentido de la página y otros elementos que adquieren un carácter narrativo. En definitiva, aunque se autocalifique de estúpido, es un álbum genial.
Scieszka apuesta por la desmesura, los ambientes previos al caos, la subversión de los modelos tradicionales, la irrupción de registros cotidianos, y sus personajes se to-man a veces la libertad de dirigirse al lector a través de la segunda persona. Lane Smith desarrolla un ilustración polifónica, rica en texturas y contrastes, dinámica y mu-table pero siempre con un pie en la animación. Además se juega acertadamente con las tipografías, el sentido de la página y otros elementos que adquieren un carácter narrativo. En definitiva, aunque se autocalifique de estúpido, es un álbum genial.