El municipio español donde desconecta Pablo Alborán

El municipio español donde desconecta Pablo Alborán

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El municipio español donde desconecta Pablo Alborán: 7 kilómetros de costa, arena dorada y cuna del pescaíto

El cantante malagueño de 36 años disfruta del verano en este conocido enclave de la costa andaluza.

Más información: El municipio medieval declarado Conjunto Histórico: apenas 800 habitantes, calles colmadas de flores y a 45 minutos de Jaén.

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Cuando los focos de los grandes estadios se apagan y las agotadoras giras internacionales llegan a su fin, Pablo Alborán lo tiene claro: no hay lugar como el hogar.

Aunque el cantante malagueño podría permitirse perderse en cualquier paraíso exótico del planeta, su corazón y su brújula personal siempre apuntan hacia la Costa del Sol. Y más concretamente, hacia un municipio que es pura historia viva del turismo español, Torremolinos.

A escasos kilómetros de su Málaga natal, esta vibrante localidad costera se ha convertido en uno de los rincones predilectos del intérprete de Saturno para desconectar, disfrutar del anonimato relativo que le brindan sus gentes y empaparse de la esencia mediterránea que tanto inspira a sus composiciones.

Lejos de buscar la ostentación de otros destinos más elitistas, Pablo Alborán encuentra el verdadero lujo en las cosas sencillas. Torremolinos ofrece el equilibrio perfecto entre la tranquilidad que necesita un artista para componer y la alegría bulliciosa del verano andaluz.

Con una población cercana a los 70.000 habitantes tiene un litoral de 7 kilómetros de playas de arena dorada y aguas tranquilas. En los años 50 y 60 fue el epicentro de la eclosión turística de la Costa del Sol y atrajo a estrellas de Hollywood de la época.

Su zona fetiche no es otra que La Carihuela, el antiguo y pintoresco barrio de pescadores que aún conserva su alma tradicional entre callejuelas estrechas y casas bajas.

Aquí, el cantante puede disfrutar de un placer terrenal y muy malagueño, sentarse en un chiringuito a pie de playa y degustar unos buenos espetos de sardinas con el sonido de las olas de fondo. Recientemente, el artista se dejó ver disfrutando de una auténtica cena malagueña en el chiringuito Los Leones, un local histórico a pie de playa.

Playa de Torremolinos

Playa de Torremolinos

La elección no fue casualidad, a los mandos de las brasas se encuentra Alfonso Marín, reconocido durante años como uno de los mejores espeteros de toda la provincia en los certámenes de la Costa del Sol.

El magnetismo de Torremolinos reside en su espectacular litoral. Las infinitas jornadas de verano del cantante transcurren entre largos paseos por la orilla al atardecer, cuando la luz dorada baña playas emblemáticas como El Bajondillo o Playamar.

Es en esos momentos de quietud frente al mar de Alborán, paradójicamente, el mismo nombre que lleva su apellido artístico, donde el cantante recarga su energía creativa.

A pesar de su transformación en una ciudad moderna y cosmopolita, Torremolinos ha sabido mantener ese calor humano que tanto valora el artista.

Torremolinos

Torremolinos

Pasear por la céntrica y peatonal calle San Miguel, disfrutar del ambiente relajado de sus terrazas y sentir el cariño de los vecinos, que lo tratan como a un malagueño más, es el verdadero secreto de sus vacaciones.

Para Pablo Alborán, Torremolinos no es solo un destino vacacional; es un balcón al Mediterráneo que le recuerda cuáles son sus raíces.

Un oasis de arena fina, salitre y sol donde la gran estrella de la música española vuelve a ser, simplemente, el chico que soñaba con escribir canciones mirando al mar.