Los gatos absorben el estrés humano.

Los gatos absorben el estrés humano. Pexels

Ciencia

Los veterinarios lo confirman: si tu gato tiene comportamientos destructivos, está absorbiendo tu ansiedad

Se confirma que los gatos poseen una alta capacidad de contagio emocional y eso puede llevar a realizar acciones un tanto destructivas.

Más información: Nicole, etóloga: "Interpretar los gestos del gato desde una perspectiva humana fuerza un contacto físico innecesario".

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Las claves

Las claves

Los gatos pueden absorber la ansiedad y el estrés de sus dueños, reflejando estos estados emocionales a través de su comportamiento.

Conductas como arañar muebles, agresividad o orinar fuera del arenero suelen ser manifestaciones del estrés que el animal no logra gestionar.

El estrés crónico en los tutores puede provocar enfermedades físicas en los gatos, como cistitis o debilitamiento del sistema inmunológico.

Veterinarios y etólogos aconsejan mantener rutinas estables y cuidar la salud mental del dueño para mejorar el bienestar de la mascota.

Un reciente estudio en el ámbito de la veterinaria y la antrozoología confirma que los gatos tienen una gran capacidad para contagiarse emocionalmente, lo que les permite absorber directamente la ansiedad crónica y el estrés de sus tutores.

Lejos de la creencia popular de que son animales completamente independientes y desapegados, los gatos domésticos reaccionan de manera muy sensible al entorno humano. Los expertos señalan que las mascotas actúan como un espejo del estado psicológico de sus dueños, alterando su propio bienestar en función del clima emocional de sus hogares.

De acuerdo con los especialistas, los gatos no procesan el estrés de la misma manera que las personas, sino que lo somatizan a través de conductas destructivas y cambios drásticos de comportamiento.

El arañado compulsivo de muebles, la agresividad repentina y orinar fuera del arenero, por ejemplo, son algunas de las respuestas más comunes ante un ambiente tenso. Estas acciones no son maliciosas, sino manifestaciones físicas de una sobrecarga emocional que el animal no puede gestionar por sí mismo.

Un impacto directo en la salud

El impacto de la ansiedad transferida no se limita al comportamiento, sino que genera graves repercusiones en la salud física de, en este caso, los gatos. Si están expuestos a situaciones que les llevan a esa sobrecarga, los veterinarios garantizan un incremento de consultas por patologías.

Ante este tipo de situaciones es común que aparezcan la cistitis felina o la alopecia autoinfligida por sobreacicalamiento, ambas fuertemente vinculadas a altos niveles de cortisol. La exposición prolongada a un tutor estresado debilita el sistema inmunológico de los gatos, haciéndolo mucho más vulnerable a enfermedades crónicas y trastornos digestivos.

Para poner solución a una problemática como esta, los etólogos son claros y recomiendan a los dueños y tutores mantener rutinas predecibles en cuanto a horarios de alimentación y juego, además de propiciar un ambiente enriquecido con rascadores y zonas elevadas.

Y a su vez insisten en la importancia de que cada persona gestione su propia salud mental, porque el bienestar del cuidador es el primer paso para garantizar el equilibrio de la mascota a todos los niveles.

Los expertos recuerdan que forzar el contacto físico con nuestra mascota durante un ataque de ansiedad puede ser contraproducente y aumentar la tensión de ambos, por lo que hay que tener cuidado y, sobre todo, procurar mantener la calma y afrontar las situaciones de la mejor manera posible, sin perjudicar nunca al animal de la casa.