El pueblo medieval español colgado sobre una muralla de lava.

El pueblo medieval español colgado sobre una muralla de lava.

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El pueblo medieval español colgado sobre una muralla de lava a 50 metros de altura que parece de ‘Juego de tronos’

Castellfollit de la Roca parece un decorado épico: un pueblo medieval “colgado” sobre una muralla basáltica de más de 50 metros.

Más información: La localidad Patrimonio de la Humanidad que puedes recorrer a pie y es un decorado medieval de 'Juego de tronos'

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Las claves

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Castellfollit de la Roca es un pueblo de Girona que se alza sobre una impresionante pared basáltica de más de 50 metros de altura.

La formación geológica se debe a la superposición de dos coladas de lava de distintos volcanes, modeladas por la erosión de los ríos Fluvià y Toronell.

El casco antiguo del pueblo, de origen medieval, está formado por calles estrechas y casas construidas con piedra volcánica local.

Castellfollit de la Roca forma parte del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, un entorno único con numerosos conos volcánicos y coladas basálticas.

Hay pueblos en España que parecen sostenidos por una pequeña trampa visual. Castellfollit de la Roca, en Girona, es uno de ellos. Desde lejos da la impresión de estar suspendido en el aire, con sus casas apretadas sobre una pared oscura que cae casi a pico.

No es un efecto óptico. La localidad se alza sobre una pared basáltica de más de 50 metros de altura, una de las imágenes más reconocibles de La Garrotxa y de toda Cataluña. Spain.info la describe precisamente como un pueblo encaramado a una vertiginosa muralla de roca volcánica.

La comparación con Juego de tronos sale sola por una razón muy simple: su perfil tiene algo de fortaleza imposible, de asentamiento levantado al borde del abismo. Pocas siluetas rurales españolas transmiten con tanta claridad esa sensación de pueblo colgado sobre el vacío.

Pero lo más potente del lugar no es solo la estampa, sino la explicación geológica que hay detrás. El Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa señala que la cinglera se formó por la superposición de dos coladas de lava procedentes de volcanes distintos.

Después, la erosión fluvial hizo el resto. El parque explica que fueron los ríos Fluvià y Toronell los que dejaron al descubierto esa espectacular pared basáltica, recortando la antigua lava solidificada hasta convertirla en la proa mineral que hoy sostiene al pueblo.

Una imponente pared volcánica

Incluso puede ponerse fecha aproximada a una parte de esa historia. La ruta oficial del parque indica que la colada más antigua tiene unos 350.000 años y procede de la zona de Batet, mientras una segunda colada cubrió después la anterior desde el valle de Begudà.

Ese origen volcánico cambia por completo la lectura del pueblo. No estamos ante una villa encaramada a una peña cualquiera, sino sobre una auténtica muralla natural levantada por antiguas erupciones y modelada durante milenios por la acción del agua y del tiempo.

La parte histórica también está bien amarrada. La web oficial del ayuntamiento describe el casco antiguo como un núcleo de origen medieval, formado por plazas y calles estrechas y umbrías. Muchas de sus casas, además, están construidas con piedra volcánica de la zona.

Esa mezcla entre geología extrema y trama medieval es justamente lo que vuelve tan potente a Castellfollit. Turisme Olot insiste en esa misma idea al presentar un barrio viejo medieval, levantado con materiales volcánicos, miradores y una silueta que parece diseñada para impresionar desde cualquier ángulo.

Tampoco la iglesia queda fuera de ese peso histórico. Spain.info destaca la iglesia de Sant Salvador, del siglo XIII, como uno de los elementos principales del perfil monumental del pueblo, reforzando esa sensación de núcleo histórico real y no de simple escenario fotogénico.

También ayuda mucho el entorno. Castellfollit forma parte del ámbito del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, uno de los paisajes volcánicos más singulares de la Península, con decenas de conos y diversas coladas basálticas que explican el carácter tan abrupto de la comarca.