El presidente de EEUU, Donald Trump.

El presidente de EEUU, Donald Trump. Europa Press

Sociedad

EEUU cambia de estrategia: ahora invertirá 2.980 M€ en minerales críticos con Australia mientras se distancia de China

Estados Unidos y Australia han consolidado su colaboración en diferentes proyectos de minerales críticos con una multimillonaria inversión.

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Las claves

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Estados Unidos y Australia invertirán 2.980 millones de euros en minerales críticos para reforzar su cooperación estratégica.

El acuerdo busca acelerar proyectos de extracción y refinado de minerales esenciales como tierras raras, litio, cobalto y tungsteno.

La iniciativa pretende reducir la dependencia de China en la cadena de suministro de materiales clave para defensa, tecnología y transición energética.

Australia aspira a avanzar en el procesamiento interno y consolidarse como proveedor fiable de minerales críticos para el bloque occidental.

Estados Unidos y Australia han dado un nuevo paso en su cooperación estratégica con un ambicioso paquete de inversiones en minerales críticos valorado en más de 3.500 millones de dólares (unos 2.980 millones de euros).

El acuerdo refuerza una alianza clave en un sector que se ha convertido en pieza central de la competencia global por el control de las cadenas de suministro tecnológicas y energéticas, tradicionalmente dominadas por China.

El anuncio, realizado por el Gobierno australiano, confirma la movilización de más de 5.000 millones de dólares australianos a través de agencias estatales como Export Finance Australia y el US Export-Import Bank.

Esta nueva inyección de capital casi duplica los compromisos iniciales alcanzados hace apenas seis meses, cuando ambos países acordaron impulsar conjuntamente proyectos prioritarios por valor de 8.500 millones de dólares australianos.

El objetivo es claro: acelerar el desarrollo de proyectos mineros y de refinado de minerales estratégicos como tierras raras, litio, cobalto, manganeso o tungsteno.

Estos materiales son esenciales para industrias clave como la defensa, la fabricación avanzada, los semiconductores, las baterías de vehículos eléctricos y la transición energética global.

Sin embargo, detrás del acuerdo hay una lectura geopolítica evidente.

China ha dominado durante años el refinado de tierras raras, un proceso técnicamente complejo y con un elevado impacto medioambiental, lo que le ha otorgado una posición casi hegemónica en el mercado.

Tanto Washington como Canberra buscan ahora reducir esa dependencia y construir cadenas de suministro más resilientes entre aliados occidentales.

En este contexto, Estados Unidos utiliza su capacidad financiera para asegurar acceso estable a materiales críticos que considera estratégicos para su seguridad nacional y su competitividad industrial.

Los minerales no solo alimentan la economía digital y verde, sino que también son esenciales en sistemas de defensa avanzados, lo que eleva su importancia a un nivel geopolítico.

Australia, por su parte, emerge como un socio natural. El país cuenta con algunas de las mayores reservas mundiales de minerales críticos y ve en esta alianza una oportunidad para escalar su papel más allá de la extracción.

Su objetivo es avanzar en el procesamiento interno, crear valor añadido, generar empleo y consolidarse como un proveedor fiable dentro del bloque occidental.

Uno de los proyectos más destacados incluidos en este paquete es el de la empresa Tronox Holdings, que recibirá apoyo de ambas agencias de financiación para desarrollar una refinería de tierras raras en Australia Occidental.

La instalación producirá carbonato mixto de tierras raras ligeras y pesadas, un componente clave para múltiples aplicaciones industriales de alta tecnología.

El acuerdo también se enmarca en una estrategia más amplia de reindustrialización tecnológica de EEUU, que busca relocalizar y diversificar cadenas de suministro críticas mientras Australia refuerza su posicionamiento en la transición energética global.