El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, durante la presentación del Anuario del Instituto Cervantes 'El español en el mundo 2025'. Foto: Alberto Ortega / Europa Press

El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, durante la presentación del Anuario del Instituto Cervantes 'El español en el mundo 2025'. Foto: Alberto Ortega / Europa Press

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Luces y sombras, problemas y alternativas de la enseñanza del español en el mundo

La Universidad de Jaén publica 'El español a escena. Análisis de su promoción internacional y nuevas propuestas', un completo estudio que analiza el papel de nuestro idioma en el contexto exterior.

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El X Congreso de la Lengua Española, celebrado en Arequipa en octubre del año pasado, tenía como objetivo debatir la importancia del mestizaje y la interculturalidad, analizar la inteligencia artificial y el lenguaje claro, pero evidenció las discrepancias y desencuentros entre dos de las más importantes instituciones españolas encargadas en la defensa y promoción del idioma, la Real Academia y el Instituto Cervantes.

Título: El español a escena. Análisis de su promoción internacional y nuevas propuestas

Autores: Javier Serrano Avilés, Jesús Fernández González, David Fernández Vítores y Rebeca Gutiérrez Rivilla

Editorial: UJA Editorial

Año de edición: 2025

Disponible en UJA Editorial

Disponible en Unebook (edición digital)

Aunque la virulencia del enfrentamiento entre Luis García Montero y Santiago Muñoz Machado sorprendió por lo inoportuno del momento, iluminó una serie de problemas que los catedráticos Javier Serrano Avilés, Jesús Fernández González, David Fernández Vítores y Rebeca Gutiérrez Rivilla analizan en El español a escena, un estudio completísimo que analiza el papel del español como lengua internacional y, más específicamente, el que desempeñan las instituciones públicas como promotoras y difusoras de nuestro idioma en el contexto de su aprendizaje como lengua extranjera.

Lo mejor es que los autores rechazan desde el principio la euforia que suele acompañar la difusión de los datos sobre la expansión del español en virtud del número de hablantes, hartos de afirmaciones que resaltan que es "la segunda lengua materna del mundo!", "mantiene unidas a más de 600 millones de personas", "es la segunda lengua de comunicación internacional" o que "más de 23 millones de personas la estudian como lengua extranjera", cuando no se celebra circunstancias tan anecdóticas como que "el ascenso imparable del reguetón pone al mundo a hablar en español".

Muy al contrario, Serrano Avilés, Fernández González, Fernández Vítores y Gutiérrez Rivilla denuncian la escasez de datos o la falta de fiabilidad de los mismos respecto de otros parámetros, por ejemplo, del número de personas que la estudian como segunda lengua, del número de escuelas primarias, universidades y no regladas, de la formación de sus profesores o de los planes de estudio de cada caso.

Si a eso añadimos "la falta de una articulación más operativa en las instituciones españolas –y también hispanoamericanas– que tienen como misión promocionar y difundir la lengua, así como la inexistencia de una política panhispánica en este sentido, más allá de la normativa propiciada por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española", el panorama parece cuanto menos preocupante. De ahí el interés de este volumen, que actualiza la información disponible y propone alternativas eficaces y nuevos planteamientos para solucionar los problemas de entendimiento entre instituciones.

Tras detenerse en las cifras reales de alumnos que estudian el español como lengua extranjera (ELE) y en el número y formación del profesorado, los autores dividen el conjunto de países no hispanohablantes del mundo en tres grandes grupos: países con baja, media y alta institucionalización de ELE.

"El criterio básico para establecer esta distinción es la ausencia, presencia parcial y reciente, o presencia consolidada del español respectivamente en la enseñanza secundaria reglada pública. Es posible así dibujar un mapamundi relativamente afinado de la presencia y las perspectivas del español como lengua extranjera. Sería necesario, no obstante, ahondar en la recolección de datos para que la fotografía fuera más nítida", apuntan.

El director de la Real Academia Española y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Español (ASALE), Santiago Muñoz Machado (izquierda) y el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero (derecha). Foto: Europa Press

El director de la Real Academia Española y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Español (ASALE), Santiago Muñoz Machado (izquierda) y el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero (derecha). Foto: Europa Press

Los autores, que incluyen en este completo volumen la situación de México, Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Guinea Ecuatorial y Perú, países donde el español convive con lenguas nativas de muy distinta vitalidad y calado, destacan la importancia del país azteca por las relevantes iniciativas de la UNAM en el ámbito ELE y señalan que "no estaría de más fomentar también aquellos ámbitos de diplomacia cultural en los que México resulta particularmente potente, como sucede con el sector del libro, como la Feria del Libro de Guadalajara, la más importante del mundo hispano, y el FCE, emblemática editorial que revolucionó el pensamiento latinoamericano desde los años 50.

Además, resaltan que España necesita replantear su acción exterior en el ámbito de la internacionalización del español: "Para ello, sería necesario crear una estructura o un protocolo en la Administración pública española que permita la gobernanza global de una estrategia de país, con el objetivo no solo de coordinar sino también de ordenar y racionalizar este sector".

Más aún, consideran imprescindible que el Gobierno se ponga manos a la obra y diseñe una estrategia de país para la acción exterior del ELE que se base en un buen análisis de datos, ponga en marcha acciones coherentes y revise cómo funciona cada medida. Esa planificación tendría que incluir indicadores claros y sistemas para evaluarse a sí misma, indicadores y mecanismos de autoevaluación.

Esta primera fase de diseño estratégico, centrada solo en cómo las instituciones españolas promocionan el ELE, debería conectarse más adelante con una dimensión multilateral panhispánica que permita hablar y coordinarse con todos los países hispanohablantes interesados.

En esta línea, también tendría que enganchar con la estrategia española de cooperación internacional para el desarrollo, con los proyectos ya en marcha de otras administraciones no estatales, con las universidades que tienen departamentos de ELE y con los ministerios de Educación de países hispanohablantes, con el asociacionismo de ELE y, de forma transversal, con las iniciativas de otros actores del sector privado.