Elle Fanning en 'Margo tiene problemas de dinero'

Elle Fanning en 'Margo tiene problemas de dinero'

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David E. Kelley, el rey del drama legal, se abre cuenta en OnlyFans en 'Margo tiene problemas de dinero'

El productor de éxitos televisivos como 'Ally McBeal' y 'Big Little Lies' estrena en Apple TV una serie sobre el abuso de poder, el estigma del trabajo sexual y la crisis de los opioides.

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David E. Kelley, el rey del drama legal, ha estrenado en Apple TV Margo tiene problemas de dinero, una comedia dramática donde la lucha libre, el cosplay y el turbio fenómeno OnlyFans le sirven de estrambótico y colorido telón de fondo para reflexionar sobre el abuso de poder, el estigma del trabajo sexual, la crisis de los opioides y el desempleo. La plataforma ya ha subido tres episodios, con nuevas entregas cada semana hasta el 20 de mayo.

“Es una serie divertida, con momentos locos y absurdos, pero los temas y las verdades emocionales que exploramos son muy trágicos. En lugar de una comedia con ramificaciones dramáticas, hemos abordado asuntos serios con un planteamiento entretenido. Ahí residía el desafío”, reconoce David E. Kelley.

Tras cuatro décadas despuntando entre la élite televisiva con títulos como Boston Legal y Big Little Lies, un hito histórico en 1999 al hacerse con sendos Emmy a la mejor comedia, Ally McBeal, y el mejor drama, El abogado, en una misma edición, y doce de estos galardones en su hoja de servicio, a los 70 años recién cumplidos, el productor muestra una curiosidad insaciable.

En este nuevo estreno adapta la novela homónima de Rufi Thorpe sobre una estudiante universitaria de literatura en bancarrota, madre primeriza tras un flirteo con un profesor, que toma la decisión de abrirse una cuenta en la plataforma de contenido adulto OnlyFans para afrontar la crianza en solitario. Para construir su alter ego erótico y digital se apoyará en su ingenio narrativo, la sastrería de una compañera de piso devota del cosplay y los consejos de su padre, un luchador profesional cuya gloria en el cuadrilátero todavía arranca aullidos y autógrafos en convenciones multitudinarias.

Su protagonista, interpretada por Elle Fanning, está agotada físicamente y desesperada ante un horizonte de precariedad. La serie desafía ese pedestal en el que la sociedad coloca a las madres para luego juzgarlas por el uso de leche de fórmula, su vida laboral y los métodos de sueño. La trayectoria de Margo en la serie es una rebelión contra esa perfección impuesta, donde la supervivencia económica choca de bruces con la moral tradicional.

Para documentarse sobre lucha libre, Rufi Thorpe escuchó un sinfín de pódcasts, visionó otra infinidad de resúmenes de combates de los años noventa y se zambulló en la lectura de las biografías de los grandes púgiles del género, pero cuando quiso prepararse para ahondar en el universo OnlyFans se encontró frente a un muro. Las creadoras de contenido en la red social no tienen web ni intención de exponerse al odio fuera de sus dominios, así que la escritora tuvo que abrirse una cuenta para entender el sistema de propinas y la naturaleza de la interacción digital.

El material literario sirvió de base para la mesa de guionistas. Los responsables de la ficción televisiva también ingresaron en esta plataforma donde predomina el contenido sexual para entender los mensajes y la creatividad que hay detrás. Lo más interesante no fue la controversia, sino tratar la actividad de sus influencers como un trabajo. Para Margo es un empleo como cualquier otro, una oportunidad para ganar dinero, mantener a su familia y encontrar formas de ser creativa mientras está atrapada en casa con un bebé.

Michelle Pfieffer y David E. Kelley en la presentación de la segunda temporada de 'Big Little Lies' en 2019. Foto: Nancy Kaszerman / ZUMA Wire / dpa

Michelle Pfieffer y David E. Kelley en la presentación de la segunda temporada de 'Big Little Lies' en 2019. Foto: Nancy Kaszerman / ZUMA Wire / dpa

Este ecosistema de personajes complejos ha supuesto para David E. Kelley su primera colaboración con su mujer, Michelle Pfeiffer, alianza profesional que ambos habían evitado durante años. En la trama da vida a la madre de Margo, madre soltera a su vez, prometida a un pastor ultracatólico y antigua camarera de Hooters, una cadena de restaurantes en Estados Unidos a los que se ha apodado tetaurantes por la exposición física de sus empleadas.

La serie marca, en contraste, la cuarta colaboración de Kelley con Nicole Kidman. El showrunner admite que después de sus trabajos conjuntos en Big Little Lies, The Undoing y Nueve perfectos desconocidos, ya existe una telepatía creativa entre ambos, aunque evita caer en la autocomplacencia: “A Nicole puedes lanzarle cualquier personaje, que lo clava. Esta vez no quise limitar el guion a una cadencia particular para adaptarlo a ella, sino lo contrario: algo que no hubiéramos hecho antes juntos. Pensé que se reiría de mí cuando le propuse que fuera una luchadora que ejerce la abogacía. Pero ella se frotó las manos y dijo: ¡Vamos allá!".

Kelley, abogado originalmente de profesión, intentó distanciarse de los tribunales en este proyecto, pero el derecho siempre acaba llamando a su subconsciente. “Lo que siempre me ha gustado de la ley es que, aunque es imperfecta, sigue siendo nuestra mejor herramienta para legislar el comportamiento humano y la moralidad. A este respecto, me atraen los debates éticos que no son ni blancos ni negros. Para mí, siempre ha sido un terreno fértil para el caos”, avanza sobre la recta final de esta propuesta de ocho capítulos.

El creador siempre supo que la serie estaba abocada a un encuentro en los tribunales: “Nos divertiríamos con las peripecias de los personajes, pero todo desembocaría en un lugar legal muy precario a medida que avanzara la historia. El derecho resulta especialmente delicado cuando intenta invadir el ámbito familiar para decidir qué es lo mejor para el niño o cómo legislar la conducta entre parejas. En cuanto hay una custodia infantil de por medio, los abogados aparecen como gusanos en la trama”.

Nicole Kidman en 'Margo tiene problemas de dinero'

Nicole Kidman en 'Margo tiene problemas de dinero'

Esa querencia suya puso nervioso al equipo: “Pensaban que, si me dejaban a mi aire, acabaría convirtiendo a Margo en abogada... y quizá lo haga para la quinta temporada, no lo sé, porque es muy buena argumentando y presentándose de forma persuasiva. Pero sí, amo la ley y, si me dejas solo, acabo en ese terreno”.

Después de una racha en la que Kelley había ido encadenado series limitadas, Margo parece haberle devuelto las ganas de retomar el formato de larga duración. “Sentimos que solo hemos rascado la superficie. Los personajes son tan ricos y dimensionales que, egoístamente, no queremos dejarlos ir. La relación entre Margo y sus padres es un triángulo fértil. Estos personajes son tan ricos que, egoístamente, no queremos dejarlos ir. No pasa con todas las series que el escritor muera por seguir escribiendo sobre sus personajes, pero este es uno de esos casos. Sentimos que acabamos de conocerlos”.