La actriz Cecilia Suárez

La actriz Cecilia Suárez .

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'El invencible verano de Liliana' y la moda de adaptar novelas al teatro

La notable actriz mexicana Cecilia Suárez se hace cargo del monólogo basado en el aclamado libro de Cristina Rivera Garza.

La obra presenta una puesta en escena exigente del peruano Juan Carlos Fisher.

Más información: La actriz Cecilia Suárez pide justicia para Liliana, la hermana asesinada de Cristina Rivera Garza

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Seguimos monologando en el teatro. Y seguimos con reposiciones, así que nueva oportunidad para ver El invencible verano de Liliana que se representa en Condeduque hasta el 13 de septiembre. Con la notable actriz mexicana Cecilia Suárez y una puesta en escena exigente del peruano Juan Carlos Fisher. Es un monólogo sobre el asesinato de una joven estudiante por su novio relatado con prosa feminista.

Una de las tónicas de la anterior temporada teatral fue cierto predominio de textos narrativos adaptados a la escena. Un teatro narrado frente a un teatro representado suele ofrecer veladas cansinas, además de sacrificar la objetividad que este último nos brinda. La naturaleza del género dramático es mostrar, ponernos en contacto de manera inmediata con los hechos y acciones de unos personajes y que el espectador infiera su significado. En la narración siempre tenemos un intermediario, el autor que nos cuenta la historia.

Esta producción sortea hábilmente lo cansino, pero difícilmente a la narradora, que es su protagonista: Cristina Rivera Garza, la escritora mexicana de la novela de título homónimo al de esta pieza, galardonada en 2024 con el Pulitzer de Memorias y Autobiografía. La actriz Cecilia Suárez la interpreta en escena como la mujer que nos cuenta la trágica historia del homicidio de su hermana pequeña Liliana muchos años después del suceso para clamar que se haga justicia, ya que todavía su asesino anda libre.

La escritora retorna a México con la intención de reabrir el caso. El relato toma hechuras de investigación detectivesca –con toque kafkiano mientras busca el expediente judicial de su hermana en la procuraduría mexicana–, partiendo de las informaciones que irá descubriendo en las cajas de archivos que su hermana dejó. Pero ahora será una investigación para recuperar la voz de Liliana, a la que el tiempo y la impunidad han condenado al silencio.

La adaptación teatral, de Amaranta Osorio, obliga a la actriz a ser la escritora pero también a desdoblarse en un sinfín de personajes: su hermana Liliana, familiares y amigos de esta.

Es loable la labor que hace Suárez para que aceptemos y distingamos a cada uno de esos personajes siguiendo la convención que nos propone el director Juan Carlos Fisher: cuando la actriz se sitúa dentro de la escenografía –una isla construida con cajas de cartón amontonadas que aluden a los enseres y archivos de la víctima– es cualquiera de esos personajes cuyo nombre se proyecta discretamente en las cajas; viajamos al pasado y a las circunstancias sociales de entonces. Cuando está fuera de la isla, es la escritora–hermana y narradora, y estamos en el presente de la investigación.

El dispositivo escénico concebido por Ingrid Sac, que también firma la iluminación tan clarificadora de ambientes, está dispuesto con buen criterio en el centro de la sala, con dos gradas de espectadores enfrentadas. La factura de la producción tanto artística como técnicamente es impecable, pero dos objeciones encuentro en el desarrollo:

Por un lado, el relato se alarga demasiado y me sobra la escena de lamentación trágica en la que la escritora grita amargamente sobre lo que sus pesquisas le han ofrecido y las conclusiones a las que ha llegado: el falso romanticismo, la libertad de la mujer cercenada, el patriarcado… Es una escena puesta ahí para subir la temperatura emocional del público y mostrar la virtualidad trágica de la actriz. Pero ya nos hemos dado cuenta de que Suárez es una actriz de categoría y, por otro lado, sus palabras son una repetición, ya las hemos oído.

Supongo que la realidad mexicana de las mujeres es difícil explicarla lejos de la órbita de las teorías feministas modernas de los departamentos universitarios, sacrificando a veces las metáforas y el lirismo del lenguaje. Así lo hace la autora, catedrática de la Universidad de Houston, que hasta nos hace un alegato sobre el aborto y falsea datos como el referido a su legalización en nuestro país, que sitúa en 2010. Desde 1985 las mujeres en España hemos podido abortar.

El invencible verano de Liliana

Hasta el 13 de septiembre en Condeduque (Madrid)

Basada en la novela de Cristina Rivera Garza

Adaptación teatral: Amaranta Osorio
Intérprete: Cecilia Suárez
Dirección: Juan Carlos Fisher
Escenografía e iluminación: Ingrid SAC
Diseño audiovisual: Emilio Valenzuela
Diseño de vestuario: Juan de Dios Ramírez
Composición original y diseño de espacio sonoro: Alex Aller
Producción: TRESILLO en colaboración con Contemporánea Condeduque.