El comedor del restaurante.

El comedor del restaurante. Foto cedida

Restaurantes

El restaurante en un pueblo a una hora de Madrid que arrasa con sus chuletillas de cochinillo: "Muy originales"

Adriana Calvo
Publicada

En el municipio de Segovia (Castilla y León), a poco menos de una hora y media en coche desde el centro de Madrid, descansa un pueblecito de unos 468 habitantes, según las cifras más recientes.

Se llama Prádena y tiene unos 4.000 años de historia de ocupación humana, con pinturas y grabados de la Edad de los Metales localizados en la Cueva de los Enebralejos.

Pero además de un importante interés histórico y cultural, la localidad cuenta con uno de los restaurantes destacados en la Guía Repsol.

Se trata de La Portada, que se ha consolidado como uno de esos establecimientos 'de pueblo' que justifican por sí solos una escapada desde la capital: cocina castellana actualizada, bodega muy cuidada y un ambiente que combina barra tradicional con un comedor contemporáneo. Está ubicado en la Calle La Plaza nº 3, en pleno centro.

Como decíamos, el local se divide en dos espacios: una barra de aire castellano, con madera y ambiente de pueblo, y un comedor más moderno, luminoso y bien decorado, pensado para disfrutar con calma de la mesa.

De bar de tapas a restaurante de referencia

La Portada lleva activo desde principios de los años 80, cuando empezó como bar de tapas y raciones, antes de ir evolucionando hacia un restaurante de referencia en la zona.

Uno de los platos del restaurante.

Uno de los platos del restaurante.

En la actualidad lo dirigen dos hermanas, ambas sumilleres, que han apostado por una cocina de base tradicional con toques creativos y un protagonismo especial del vino, hasta el punto de convertir la bodega en uno de los ejes del proyecto.

La propuesta culinaria parte del recetario castellano —carnes de la sierra, asados, verduras de temporada—, pero lo reinterpretan con técnicas actuales y presentaciones cuidadas.

Entre los platos más recomendados figuran los puerros a la brasa, muy apreciados por su punto de cocción, y las chuletillas de cochinillo, que destacan por su originalidad frente a los asados más clásicos, tal y como aseguran desde la Guía Repsol. ​​

Qué ver en Prádena y alrededores

Antes o después de darte un buen festín gastronómico puedes aprovechar para conocer Prádena y sus alrededores.

Cueva de los Enebralejos: uno de los principales atractivos de Prádena es esta gran cueva kárstica con estalactitas, pinturas y restos prehistóricos, considerada una de las más importantes de Segovia. Las visitas son guiadas y es muy recomendable reservar.

Acebal de Prádena (bosque de acebos): una ruta circular fácil, de unos 7-8 km y 300 metros de desnivel, entre acebos, robles y sabinas, con opción de visitas guiadas desde el área recreativa de El Bardal. Además, desde la zona de Prádena salen múltiples senderos hacia la Sierra de Guadarrama y los Montes Carpentanos.

Paseo por el pueblo: no puede faltar una visita a la iglesia parroquial de San Martín de Tours (retablo y orfebrería), a la pequeña ermita de San Roque y un paseo por las calles del pueblo con casas de piedra típicas de la sierra.

Asimismo, a unos 30 o 40 minutos en coche de Pedraza hay muchos pueblos encantadores. Aquí los principales:

Pedraza: villa amurallada con plaza mayor, castillo y la famosa Noche de las Velas en verano; es de los pueblos más bonitos de Segovia.

Sepúlveda: casco histórico y acceso principal a las Hoces del Duratón, ideal para combinar paseo y asado típico.

Riaza y Ayllón: pueblos serranos con plazas porticadas y buenas rutas cercanas, a lo largo de la N‑110.