De otoño o primavera, la alcachofa es una de las verduras más apreciadas en España. Y eso que suele considerarse como una de las más difíciles de trabajar. Nada más alejado de la realidad, ya que con algunos pequeños trucos y un poco de paciencia, se puede preparar el plato estrella de estas navidades: alcachofas confitadas con salsa de fuagrás, una receta buena, bonita y barata para sorprender a tus invitados.

Lo cierto es que los comensales alcachoferos llevan disfrutando de esta hortaliza más de 2000 años (sus primeras apariciones datan de la época egipcia), cuando, al igual que lo son hoy, eran muy apreciadas por tener múltiples beneficios para la salud; entre los que destaca, su alto contenido en agua, fibra e inulina, siendo muy positivos para la quema de grasa, la digestión y el control del colesterol.

En esta ocasión se acompañan de paté de pato (o, si queréis dar un punto más de sofisticación, fuagrás) que le da ese toque a cierto lujo y de “caprichito” tan típico de las navidades y que también nos permite utilizar los excedentes del que hayamos servido como entrante para untar en tostas.

Es muy fácil de preparar y su mayor dificultad radica en triturar todo muy bien para que quede una crema suave, ligera y muy cremosa. Un plato con el que empezar el menú navideño (o cualquier otro del año) con muy buen pie.

Aunque las alcachofas se pueden encontrar en muy buenas conservas o congeladas, personalmente, creo que no es lo mismo porque la gran mayoría de las marcas abusan de los acidulantes para que no se ennegrezcan y quedan demasiado ácidas, con cierto "sabor a bote". Aún así, si buscamos una buena conserva que sólo contenga la verdura, el agua y la sal; saldremos casi igual de victoriosos que si la compramos en temporada.

Aunque si lo compramos cuando toca, respetamos el ciclo natural de las verduras y nos aseguramos de comer alimentos saludables y 100% naturales. Además, si como yo, eres un gran fan de este vegetal, cuando están de temporada puedes comprar una buena cantidad de ellas y hacer tus propias conservas caseras para poder disfrutar todo el año.

Cómo hacer alcachofas confitadas en salsa de paté

Ingredientes

  • Alcachofas frescas, 1 kg
  • Aceite de oliva suave, 1 litro
  • Limón, 1 ud
  • Perejil fresco, un ramillete

Para la salsa:

  • Paté de pato o foie, 120 g
  • Brandy, 2 cucharadas
  • Nata, 50 ml
  • Caldo de ave, 100 ml
  • PImienta negra molida, 1/2 cucharadita
  • Estragón seco, al gusto
  • Sal, c/s

Paso 1

Limpiar muy bien las alcachofas retirando los tallos de fuera y todas las hojas quedándonos con el corazón de la flor, la parte que esté verdaderamente tierna. A medida que las vamos limpiando las vamos colocando directamente en un cazo que ya tendrá el aceite, para que no se oxiden. La otra manera es ponerlas en un bol con agua, limón y perejil. 

Paso 2

Si tenéis máquina de cocción a baja temperatura las envasaréis al vacío con un poco de aceite de oliva, también podéis hacerlo en un robot de cocina, llenándolo por completo de aceite. Para que queden óptimas, deberemos cocer las alcachofas a 75 ºC durante 2 horas. El aceite no debe hervir en ningún momento si usamos el método tradicional. Las alcachofas estarán listas cuando las pinchemos con un cuchillo afilado y estén muy tiernas. 

Paso 3

Para la salsa, reducir en un cazo o sartén el brandy con el caldo de ave, hasta que se pierda la potencia del alcohol. Añadir entonces la nata y mezclar muy bien, dejar cocinar durante 2 minutos. 

Paso 4

Añadir el paté y cocinar a fuego bajo 5 minutos más. Condimentar y triturar muy bien. 

Paso 5

Escurrir las alcachofas, sellarlas a la plancha ligeramente y servir acompañadas de la salsa de paté con al lado un buen trozo de pan para mojar en la misma pues será necesario. Podríamos añadir también unos frutos secos o terminar por encima con un poco de perejil fresco picado.