Fotos: Cristina López

Sopas y cremas

Sopa de cebolla fácil, receta reconfortante para el otoño

Los días grises del otoño son mucho más llevaderos con una sopa de cebolla fácil como esta, un clásico de la cocina francesa que no tardará en ser parte de tu recetario.

Esta sopa de cebolla fácil, aparte de ser una receta que cualquiera puede preparar con éxito independientemente de sus habilidades como cocinero, es también una receta al alcance de todos los bolsillos.

Ingredientes

  • Cebollas, 1 kg
  • Ajo, 2 dientes
  • Mantequilla, 50 g
  • Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
  • Harina, 1 cucharada
  • Brandy, 40 ml
  • Nata líquida, 2 cucharadas
  • Caldo de pollo, 800 ml aprox.
  • Pan cortado en rebanadas finas
  • Yema de huevo, 1
  • Queso parmesano recién rallado, 150 g
  • Sal
  • Pimienta molida
  • Perejil fresco picado

01: Sofreír la cebolla

Pelamos los dientes de ajo y los picamos muy finamente. Pelamos también las cebolletas y las cortamos en una juliana lo más fina posible.

En una cazuela o sartén amplia que pueda ir al horno ponemos la mantequilla, así como un par de cucharadas de aceite de oliva, ya que así la mantequilla no se nos quemará ni cogerá demasiado color durante el cocinado. Una vez derretida la mantequilla a fuego medio-bajo, añadimos el ajo picado y, cuando empiece a desprender su aroma, toda la cebolla en juliana.

Salamos ligeramente y dejamos que se cocine la cebolla muy poco a poco. Para ello lo mejor es poner el fuego al mínimo y cocinar con la tapa puesta, para que la cebolla al sudar cree vapor que se condense en la tapa y vuelva a caer a la cazuela, ayudando a que se cocine sin agarrarse.

02: Preparar la sopa de cebolla fácil

Agregamos la harina a la cebolla. Rehogamos ligeramente a fuego lento para que la harina no sepa a crudo y añadimos el brandy. Reducimos completamente el alcohol hasta que la cebolla vuelva a secarse.

A continuación añadimos el caldo y rectificamos de sazón.

03: Preparar el pan y el queso

Cortamos la barra de pan en rebanadas muy finas y alargadas, por lo que dependiendo de qué barra de pan usemos quizás sea buena idea cortar las rebanadas más o menos en diagonal para que sean más grandes.

Horneamos las rebanadas de pan en el horno a 180ºC unos cinco minutos, para que queden crujientes y adquieran una dureza que facilite su manipulado a la hora de fabricar con ellas esa costra gratinada tan característica de la sopa de cebolla.

Rallamos el queso, a ser posible con un rallador microplane o de corte fino, y lo mezclamos bien con la nata y la yema de huevo. Integramos el queso hasta formar una pasta más o menos homogénea y bastante densa.

04: Gratinar la sopa de cebolla

Untamos las rebanadas de pan tostado con esta pasta y las colocamos sobre la sopa cubriendo toda la superficie de la misma. Lo más cómodo es hacerlo en una cazuela grande con toda la sopa, y que luego cada uno se sirva como desee.

Introducimos en horno precalentado a 220ºC durante 10 minutos, hasta que se funda la costra y empiece a dorarse. Si fuese necesario, lo dejaremos cinco minutos más solo con el grill superior.

05: Servir

Nada más sacar del horno, espolvoreamos con perejil picado. Si hemos gratinado la sopa en una única cazuela, la sacamos al centro de la mesa para que cada cual se sirva a su gusto. Si hemos gratinado en cazuelas individuales, servimos una cazuela a cada comensal.