Después de tantos excesos a lo largo de estas Fiestas, apetecen platos reconfortantes y ligeros de cuchara. Esta saludable crema de espárragos trigueros es perfecta para estos días de frío en los que nos apetece comer caliente y “limpio”.

Ingredientes

  • Espárragos trigueros, 2 manojos
  • Manzana, 1 grande ó 2 pequeñas
  • Cebolla, 1
  • Puerro, ½
  • Ajo, 2 dientes
  • Queso Gorgonzola, 80 g
  • Nata líquida, 80 ml
  • Sal
  • AOVE

A la tradicional crema de espárragos trigueros le hemos añadido manzana, que le va de maravilla. Además, en función de cuánto nos queramos cuidar podremos decorarla más o menos intensamente con una deliciosa crema de queso Gorgonzola.

El resultado es una crema de sabor muy suave y acertada combinación de sabores, que le dan un toque diferente. Esta crema es perfecta para tomar como un primer plato o como una cena ligera, y si las sirves en vasitos o copas tendrás un aperitivo perfecto.

Preparación de la Crema de espárragos trigueros y manzana con queso Gorgonzola

Para preparar la crema de espárragos: trigueros

  1. Lavamos bien los espárragos para quitarles cualquier resto de tierra o suciedad y los cortamos en trozos. Reservamos unas puntas para decorar.
  2. Ponemos un poco de aceite en una cazuela y sofreímos la cebolla con el puerro y  los dos dientes de ajo laminados durante unos 5 minutos a fuego medio. Añadimos los espárragos y las manzanas troceadas. Rehogamos durante unos 10 minutos a fuego medio.
  3. Cubrimos con agua, salpimentamos ligeramente y dejamos cocer hasta que la verdura esté tierna, vigilando que no se quede sin líquido. En mi caso han sido unos 10 minutos.
  4. Retiramos la cazuela del fuego. Con ayuda de una batidora trituramos la verdura con algo del agua de cocción. Iremos añadiendo el caldo poco a poco hasta conseguir la textura que más nos guste, más o menos espesa. En casa nos gusta ligerita. Probamos y rectificamos de sal. Opcionalmente la podemos pasar por el chino o un colador para quitar los hilos que pudieran quedar y que quede una textura más fina.

Para hacer la crema de queso:

  1. Ponemos a calentar la nata en un cazo, y cuando haya cogido temperatura añadimos el queso, que se fundirá rápidamente. Removemos bien. Para hacer la decoración nos vamos a ayudar de un biberón de salsear. Lo rellenamos con esta mezcla y reservamos.
  2. Mientras se hace la crema, salteamos las puntas de espárragos reservadas para la decoración. Las salpimentamos y cocinamos durante unos minutos.
  3. Repartimos la crema de espárragos trigueros en cuencos, vasos o platos individuales.
  4. A continuación, vamos a hacer el adorno, para que le dé un bonito contraste de color y también de sabor. Ayudándonos del biberón de salsear, hacemos una espiral con la crema de queso sobre la crema de trigueros, empezando desde el centro del plato hacia fuera. Con un palito de brocheta vamos a ir trazando líneas: empezamos desde el centro de la espiral hacia fuera, limpiamos el palito, la siguiente línea hacemos al revés, desde fuera de la espiral hacia el centro. Así sucesivamente, acordándose de limpiar el palito entre una línea y la siguiente.
  5. Decoramos con las puntas de espárragos salteadas en la sartén. Si no nos hemos acordado de reservar unas puntas, también le irían muy bien como decoración unas nueces troceadas.

Resultado

Con esta decoración tan resultona le damos una gran vistosidad a un plato cotidiano como es esta crema de espárragos trigueros y lo hacemos más apetecible. Y la verdad es que es una técnica mucho más sencilla de lo que parece.