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La tarta de queso sin horno más rica y fácil que existe

Esta tarta de queso sin horno está tan buena que te costará no comértela mientras la estás preparando, pero si consigues terminarla triunfarás como nunca.

Hacer una tarta de queso sin horno digna del mejor de los restaurantes es algo tan fácil que hasta un niño podría hacerla. Su elaboración no requiere de ningunos conocimientos de cocina ni precisa de ningún tipo de habilidad extraordinaria por parte de quien la hace.

Ingredientes

Para un molde desmontable de 24 - 26 cm de diámetro

  • Queso crema, 300 g
  • Queso mascarpone, 250 g
  • Nata para montar, 200 ml
  • Sirope de ágave, 70 g
  • Gelatina neutra, 5 hojas
  • Galletas María, 200 g
  • Mantequilla, 90 g
  • Mermelada al gusto, para cubrir la tarta

Paso 1

Engrasamos el molde con un poco de mantequilla y lo forramos con papel de horno tal como puede verse en el vídeo.

Paso 2

Trituramos las galletas, las mezclarmos con la mantequilla y colocamos esta mezcla sobre la base del molde, repartiéndola bien y compactándola con el dorso de una cuchara

Paso 3

Ponemos las hojas de gelatina a remojo en un bol con agua fría para que se hidraten.

Paso 4

En un bol grande mezclamos los quesos con 150 ml de nata y el sirope de ágave.

Calentamos la nata restante, escurrimos la gelatina y la disolvemos en la nata caliente. 

Añadimos esta mezcla a la mezcla de quesos y mezclamos muy bien para que la gelatina se reparta de forma homogénea.

Paso 5

Echamos la mezcla en el molde sobre la base de galletas, tapamos con film y dejamos en la nevera toda la noche.

Paso 6

Cuando la crema esté cuajada, cubrimos con mermelada. En este caso hemos usado una mermelada casera de frutos rojos de la que muy pronto os daremos la receta.

Paso 7

En el momento de servir desmoldamos y retiramos el papel de horno del borde.