Foto: Romualdo Abellán

Carne

Canelones de carne con bechamel, los de toda la vida

Olvídate de una buena vez de los canelones de carne de las neveras del supermercado. Con esta receta puedes hacerlos tú mismo y congelar los que te sobren.

Los canelones de carne con bechamel son un clásico de esos que gustan a pequeños y a mayores. Son perfectos para el táper y para hacer en grandes cantidades, pues congelan fenomenal y se pueden recalentar sin que el plato pierda mucha calidad.

Ingredientes

  • Placas de pasta para canelones, 12
  • Carne picada de ternera, 400 g
  • Cebolla, 1
  • Tomate triturado, 150 g
  • Aceite de oliva virgen extra, 3 cucharadas
  • Bechamel tradicional, cantidad suficiente
  • Queso rallado para gratinar, 150 g
  • Sal
  • Pimienta molida
  • Azúcar, 1 cucharadita (solo si el tomate es muy ácido)

01: Preparar el sofrito

Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana.

Ponemos a calentar el aceite en una sartén y pochamos la cebolla. Cuando esté transparente añadimos la carne junto con la sal y la pimienta.

Rehogamos bien hasta que esté hecha. Añadimos entonces el tomate triturado y una pizca de azúcar si es necesario. Dejamos cocer todo a fuego medio removiendo de vez en cuando. El tomate debe impregnar bien carne tras haber perdido casi toda su agua. Retiramos del fuego y reservamos (si queremos que el relleno tenga una textura similar a los precocinados trituramos todo bien con la batidora).

02: Preparar la pasta y la bechamel

Mientras se está haciendo el sofrito aprovechamos para ir cocinando la pasta siguiendo las intrucciones del paquete, y para preparar la bechamel con tu receta favorita o con nuestra receta de bechamel tradicional para lasaña y canelones.

03: Montar los canelones y hornear

Ponemos una porción de relleno sobre cada una de las placas de pasta y las cerramos dándoles forma de canelón. 

Los vamos colocando en una fuente apta para el horno, cubrimos con la bechamel y esparcimos el queso rallado por encima.

Horneamos con el horno precalentado a 200ºC con calor arriba y abajo durante 15-20 minutos hasta que nuestros canelones de carne con bechamel estén gratinados por completo.

04: Servir

Los canelones se sirven inmediatamente y se comen calientes. Los que sobran se pueden congelar, aunque si los hacemos en grandes cantidades, es mejor hornear solo los que se vayan a comer y el resto congelarlos en raciones a falta del horneado final.

Así, cuando los vayamos a consumir solo tenemos que acordarnos de sacarlos del congelador a la nevera la noche anterior y pasarlos por el horno cuando sea hora de comer. De este modo estarán calientes y como recién hechos, pues en realidad así no hay necesidad de recalentarlos.