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Carne

Cómo deshuesar un pollo para rellenar sin abrirlo

Os enseñamos un vídeo con la forma más fácil de deshuesar un pollo para rellenar sin tener que abrirlo para no tener que coserlo después.

5 agosto, 2015 11:07

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A menudo vemos en los concursos de cocina como año tras año los participantes tienen que vérselas con alguna prueba en la que tienen que deshuesar un pollo para rellenar.

En la mayoría de ocasiones suelen abrir el pollo a lo largo para luego coserlo con hilo de bridar, pero si tenemos intención de rellenar un pollo en casa es más que probable que no tengamos a mano una aguja adecuada para semejante costura. Y para que eso no sea un problema, os voy a mostrar cómo deshuesar un pollo para rellenar sin necesidad de abrirlo para que no tengamos que coserlo después, sino que bastará con atarlo con hilo de bridar.

Cómo deshuesar un pollo para rellenar sin abrirlo

  1. Colocamos el pollo “sentado” con las pechugas mirando hacia nosotros y con ayuda de un cuchillo retiramos el cuello y la grasa que lo rodea teniendo mucho cuidado de no retirar la piel.
  2. Con ayuda de los dedos localizamos el llamado “hueso de la suerte“, que es ese hueso fino en forma de Y que une las dos partes de la pechuga. Lo vamos separando con los dedos y lo retiramos con un cuchillo pequeño -puntilla-.
  3. Buscamos las articulaciones de las alas y con el cuchillo las separamos del caparazón o carcasa interior.
  4. Hacemos lo mismo con las articulaciones de los cuartos traseros.
  5. Una vez hemos separado las articulaciones de los contramuslos, usamos un cuchillo o los dedos para separar los huesos de la carne y al llegar a la siguiente articulación -la que une los huesos de muslo y contramuslo-, retorcemos y cortamos con el cuchillo. El hueso de los muslitos, así como los de las alas, se suelen dejar para que al hornear el pollo se mantengan con su forma original y nuestro pollo relleno siga teniendo forma de pollo.
  6. Y ya solo queda retirar la carcasa separando la carne con los dedos y donde esté muy pegada separándola con el cuchillo y siempre teniendo mucho cuidado de no romper la piel. Al separar los huesos de la zona de las pechugas, también saldrán los solomillos, que los utilizaremos como parte del relleno.

En el vídeo a continuación podéis ver todo el proceso en el que no se tarda ni 10 minutos y el resultado es fabuloso porque el pollo nos quedará cerrado como una bolsa listo para rellenarlo.

Vídeo | Cocinero Universitario