Aperitivos y entrantes

Vasitos de parmentier de patatas violeta con crema de queso gorgonzola

Estos vasitos de parmentier de patatas violeta con crema de queso gorgonzola son muy facilones y en un periquete tendrás un aperitivo muy vistoso.

13 junio, 2018 22:15

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Vamos a preparar un aperitivo muy sencillo y vistoso, un parmentier de patatas con crema de queso. El parmentier hace referencia a un puré de patata muy cremoso, que se cocina y luego se mezcla con algún lácteo, como leche, nata o queso rallado.

Ingredientes para elaborar los vasitos de parmentier de patatas violeta con crema de queso gorgonzola

Para elaborar el parmentier de patatas violeta

  • Patatas violeta, 200 g
  • Leche o nata, 60 g
  • Agua de la cocción de las patatas, 90 g (aprox.)
  • Pimienta negra recién molida, una pizca
  • Ajo granulado, una pizca (opcional)
  • Sal, una cucharadita
  • Aceite de oliva virgen extra, 25 g (*)
  • (*) Si te gusta el aceite de sabor suave utiliza la variedad Hojiblanca, pero si prefieres un sabor más marcado puedes utilizar la variedad Picual.

Para elaborar la crema de queso gorgonzola

  • Queso gorgonzola, 100 g
  • Mantequilla, 15 g
  • Nata líquida, 100 g
  • Pimienta recién molida, al gusto (opcional)

Podemos preparar este parmentier utilizando patatas normales, pero para darle un toque colorido al aperitivo he utilizado unas patatas violetas que aún me quedaban después de preparar esta colorida ensalada. Esta variedad es de un atractivo color morado que resulta muy vistoso en multitud de preparaciones. Esta patata tiene un sabor y una textura prácticamente idénticos al de la patata blanca pero su color, en cambio, hace que aporte a nuestro organismo más antioxidantes, como otras frutas y verduras cuyos colores van del rojo al morado.

Sobre este parmentier vamos a añadir una capa de crema de queso gorgonzola, que es un queso que me encanta porque es de sabor marcado, muy cremoso y untuoso.

Elaboración de los vasitos de parmentier de patatas violeta con crema de queso gorgonzola

01: Elaboramos el parmentier de patatas violeta

Debemos lavar bien las patatas con un cepillo para eliminar cualquier resto de tierra o suciedad porque las vamos a cocer con su piel y aprovechar el agua de la cocción para elaborar el parmentier.

Las colocamos en una cazuela con abundante agua fría y añadimos un poco de sal. Cuando el agua empiece a hervir las cocemos durante unos 15 ó 20 minutos. Comprobamos que están cocidas pinchando con la punta de un cuchillo o palillo. Las retiramos a un plato para que se templen ligeramente. Las pelamos aún calientes para que nos resulte más fácil.

En función de la presentación del parmentier podemos pasarlas por el pasapurés, chafarlas con el tenedor o triturarlas con la batidora. En el caso de que lo vayas a emplatar como un timbal, por ejemplo, es preferible chafarlas con el tenedor y que el parmentier quede espeso y rústico. En el caso de la presentación en vasitos, a mí me gusta triturar el conjunto con la batidora, de modo que obtengamos una crema fina y untuosa. Elige la opción de triturado que más te guste.

Añadimos al vaso de la batidora las patatas cocidas y troceadas, la leche templada, el agua de cocción, la sal, la pimienta y el ajo granulado; podrías sustituir el ajo granulado por medio diente de ajo. Trituramos bien hasta obtener una crema fina. Añadimos el aceite de oliva y emulsionamos la crema; podemos reducir la cantidad de aceite de oliva y sustituirla por mantequilla, que le aportará suavidad y un sabor característico. He añadido el aceite al final del triturado porque si lo añadimos al inicio con el resto de ingredientes el color quedará un poco más “apagado” y así únicamente emulsionándolo al final conseguiremos un color más “vivo”.

Probamos y rectificamos de sal y especias, así como la textura de la crema, añadiendo más agua si es necesario. Para presentarla en vasitos me gusta dejarla ligerita pero con el espesor suficiente para que soporte la crema de queso que pondremos encima.

Para rellenar más fácilmente los vasitos, podemos verter el parmentier en una manga pastelera. Reservamos.

02: Elaboramos la crema de queso gorgonzola

Mientras se cuecen las patatas, vamos a aprovechar para preparar la crema de queso gorgonzola. Por supuesto, puedes sustituir este queso y utilizar otro de tu gusto, pero el gorgonzola es tan cremoso y tiene un sabor tan delicioso que es perfecto para elaborar cremas.

Troceamos el queso y lo añadimos en un cazo junto con la mantequilla. Opcionalmente podemos añadir un toque de pimienta, mejor si es recién molida. Cocemos a fuego suave removiendo constantemente con unas varillas y cuando el queso se haya fundido vamos añadiendo la nata al tiempo que removemos con las varillas para que se incorpore bien. Si queremos que la crema tenga un sabor muy marcado a Gorgonzola añadimos únicamente una o dos cucharadas de nata.

Obtendremos una crema lisa y suave. La dejamos reposar y atemperar, para que coja cuerpo. La podemos reservar en el frigorífico dentro de una manga pastelera para que nos resulte más fácil rellenar luego los vasitos sin manchar sus paredes.

03: Montamos los vasitos de parmentier con crema de queso

Rellenamos los vasitos escogidos para servir el aperitivo. Vertemos primero el parmentier de patatas violeta y rellenamos dos tercios de la capacidad de los vasitos y sobre este añadimos una capa de la crema de queso gorgonzola hasta casi el borde.

04: Servimos los vasitos de parmentier de patatas violeta con crema de queso gorgonzola

Servimos los vasitos de aperitivo añadiendo por encima unos trocitos de cebolla frita y algún brote verde u hojita de hierba aromática.

Podemos tomarlos calientes o tibios, según el gusto de los comensales. Personalmente me gustan tibios, de modo que las dos cremas estén untuosas y podamos apreciar la combinación de sabores.

Resultado

Como ves estos vasitos de parmentier de patatas violeta con crema de queso gorgonzola son muy facilones y en un periquete tendrás un aperitivo muy vistoso, gracias al colorido que aportan las patatas violeta. Si deseas prepararlos con antelación puedes montar los vasitos, sin adornar con la cebolla frita porque se quedaría blanda al humedecerse con la crema de queso, y cuando los sirvas darles un ligero golpe de calor en el microondas y añadir la cebolla frita. El resultado será una combinación de suaves cremas y sabores que combinan estupendamente entre sí.

También daría un buen resultado añadir en lugar de la cebolla frita una cucharadita de huevas de lumpo o de salmón, que aportarían un contraste de color muy bonito y un toque salado y refrescante muy rico.