Tebi Kim sobre una foto de calabacines salteados

Tebi Kim sobre una foto de calabacines salteados Francesco Marzovillo iStock

Recetas

Tebi, cocinero: "Los calabacines más sabrosos no se fríen, se cocinan 10 minutos en la sartén con 1/2 ajo y 1 pimiento rojo"

El joven cocinero coreano afincado en Barcelona comparte una sencilla receta de acompañamiento típica de su país que es perfecta para el verano.

Más información: Bocaditos de calabacín y atún en conserva: mi cena favorita de este verano; sabrosa, ligera, barata y lista en 15 minutos

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Cuando el calor aprieta, la cena puede ser hasta un problema logístico. Yo no me escondo, confieso que más de una vez acabo comiendo cualquier cosa con tal de no encender el fuego.

En verano, intento tener siempre en la nevera algunas cosas ya preparadas, listas para sacar y comer y que aguanten varios días. Por eso me pirran los escabeches y los encurtidos.

Y en esto los coreanos nos llevan siglos de ventaja con una serie de recetas que se conocen como banchan .

Sobre ellas está hablando en sus últimos vídeos Tebi Kim (@hamsikdang), un cocinero y músico coreano, afincado desde en Barcelona, que triunfa en redes sociales gracias a sus platos y a su inconfundible y relajante voz.

En su cuenta comparte recetas típicas de su país, pero siempre adaptadas para que podamos hacerlas con productos que encontramos sin problema en cualquier mercado español.

Y ahí está, a mi entender, lo más interesante de su trabajo: demostrar que la cocina no es un dogma cerrado, sino algo vivo, que viaja, se adapta y puede evolucionar sin perder su esencia.

Una receta rápida, rica y sana

En uno de sus últimos vídeos, el joven prepara aehobak bokkeum, calabacín salteado al estilo coreano, uno de los banchan de verano más habituales en las mesas de Corea.

"Es un banchan que he comido muchísimo desde pequeño en casa, en el colegio y en restaurantes", cuenta Tebi, que confiesa que de niño no le entusiasmaba -"era verdura y la textura se me hacía un poco rara"- hasta que con los años acabó rindiéndose a él.

Aparte de ser una forma rápida de cocinar el calabacín para que quede sabroso, estamos ante un plato ligero y fácil de digerir, ideal precisamente para las cenas de verano.

El calabacín es una de las hortalizas menos calóricas que existen. Según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA), aporta apenas unas 17 kcal por cada 100 gramos y posee un contenido de agua cercano al 95 %.

El grueso de las calorías del plato procede de las grasas añadidas, que en el caso de esta receta son mínimas, hasta el punto de que una ración del plato terminado, servido como acompañamiento, aporta unas 72 kcal.

Ingredientes

Ingredientes

  • Calabacín, 350 g
  • Chile rojo, 1 ud (o ½ pimiento rojo si no quieres que pique)
  • Sal, ½ cucharadita
  • Ajo picado, ½ cucharadita
  • Aceite de sésamo, 1 cucharadita
  • Semillas de sésamo, 1 cucharadita
  • Aceite de oliva para saltear, al gusto
  • Arroz blanco o fideos cocidos, cantidad necesaria, opcional para acompañar

Paso 1

Cortamos el calabacín en medias lunas de medio centímetro de grosor y el chile rojo en tiras finas.

Paso 2

Salamos el calabacín y lo dejamos reposar unos 10 minutos para que suelte agua.

Paso 3

Desechamos el líquido que haya soltado y secamos un poco la superficie con papel de cocina.

Paso 4

Calentamos un poco de aceite en una sartén a fuego medio y salteamos el ajo picado.

Paso 5

Cuando empiece a desprender aroma, incorporamos el calabacín y lo salteamos hasta que quede tierno.

Paso 6

Añadimos el chile rojo y salteamos un minuto más.

Paso 7

Apagamos el fuego, agregamos el aceite de sésamo y las semillas de sésamo, mezclamos bien y servimos. Va de maravilla con arroz blanco, pero Tebi propone además una versión igual de rica que es servirlos sobre unos fideos cocidos, aliñados con salsa de soja y aceite de sésamo.

La filosofía de la cocina coreana

La cocina coreana se construye sobre una idea muy distinta a lo que estamos acostumbrados en España, pues no hay un único plato principal en el menú.

Es una cocina de fermentados (como la salsa de soja, la pasta de soja doenjang o la de guindilla gochujang), de sabores intensos y equilibrados entre lo picante, lo salado, lo dulce y lo ácido, y con un uso muy marcado del ajo, el sésamo y la cebolleta.

Al igual que sucede en otras cocinas asiáticas, la base es un cuenco de arroz y una sopa o guiso. Y, aparte, un buen surtido de pequeños acompañamientos que se comparten.

Esos pequeños acompañamientos son el banchan, pequeños platillos de verdura, legumbre, huevo, pescado o marisco que se sirven en raciones pequeñas y que, en muchos casos, se tienen ya preparados en la nevera.

Son como el batch cooking coreano y estos son algunos de los más típicos:

  • Kongnamul muchim (brotes de soja aliñados). Brotes de soja, que pueden ser en conserva, aliñados con ajo picado, cebolleta, sal, aceite de sésamo y semillas de sésamo.
  • Sigeumchi muchim (espinacas aliñadas). Escaldamos las espinacas apenas medio minuto, las refrescamos en agua fría y las estrujamos bien para eliminar el exceso de líquido. Luego las aliñamos con ajo, un poco de salsa de soja o sal, aceite de sésamo y semillas.
  • Gamja jorim (patatas glaseadas). Cortamos patatas en dados y las salteamos brevemente. Después las cocemos a fuego lento en una mezcla de salsa de soja, un poco de azúcar y agua hasta que el líquido se reduce y las envuelve en un glaseado brillante. Terminamos con semillas de sésamo.
  • Oi muchim (pepino picante). Se corta el pepino en rodajas finas, se sala para que suelte agua, se escurre y se aliña con gochugaru (la guindilla coreana), ajo, vinagre, un poco de azúcar y aceite de sésamo. Os advierto que es adictivo.