El chef Karlos Arguiñano en El Hormiguero.

El chef Karlos Arguiñano en El Hormiguero. Antena 3

Actualidad gastronómica

Karlos Arguiñano (77) recuerda cómo empezó a cocinar: "Tenía 8 años y mi madre estaba impedida por la polio"

Antes de la fama y la televisión en España, Karlos Arguiñano tuvo que hacerse cargo de la cocina en casa. Así nació, por necesidad, su vocación.

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Karlos Arguiñano es, a sus 77 años, todo un mito de la cocina española, siendo uno de los chefs más reconocidos tanto a nivel nacional como internacional, en gran parte gracias a sus más de tres décadas compartiendo sus recetas y buen humor a través de la televisión.

Cabría la posibilidad de pensar que su camino hasta alcanzar el éxito ha sido fácil, nada más lejos de la realidad. Hoy en día tiene un amplio patrimonio, pero al igual que otros rostros conocidos, no tuvo una infancia fácil.

Su dura infancia le permitió forjarse y convertirse en la persona que es a día de hoy, y aunque es un lado no tan conocido de su vida, el que ya es un habitual invitado de El Hormiguero no ha tenido reparos en hablar de su familia y de su pasado.

Uno de los grandes momentos del veterano cocinero en el programa presentado por Pablo Motos tuvo que ver con el momento en el que comenzó con su aventura en los fogones: "Empecé a cocinar con 8 años porque mi madre estaba impedida por la polio".

Karlos tuvo que tomar este rol en su hogar dado que su madre no estaba bien de salud y él era el hermano de ocho hermanos, lo que hacía que una vez que llegaba de la escuela, se pusiese a ayudar a su madre en la cocina y en la casa en general.

"Desde muy joven el cocinar y el poner la mesa ha sido una cosa muy natural", confesó el chef, desvelando así que su incursión en la cocina fue inicialmente una necesidad. Sin embargo, poco a poco le fue cogiendo gusto, y acabó convirtiéndose en profesional.

"Era un chaval muy movido y no aprobaba nada. De hecho, mi padre se creía que era tonto. Cuando llegaba con las notas, mi padre veía siete suspensos y cuando mi padre tenía que firmar, me decía: 'Eres bobo', y no me firmaba las notas", confesó el chef.

De hecho, asegura que su padre quería que fuese arquitecto, y aunque no cumplió su deseo de estudiar esa carrera, finalmente pudo ver cómo su hijo triunfó en la cocina.

Watsu, la rutina asiática de Karlos Arguiñano

Más allá de hablar de sus comienzos en la cocina, en su paso por El Hormiguero, Karlos Arguiñano compartió otros datos de su vida que para muchos son desconocidos, entre ellos su rutina para mantenerse en forma.

Una de las técnicas que practica a diario es la del watsu, una terapia corporal acuática suave que se basa en una combinación del shiatsu japonés con movimientos fluidos, estiramientos y movilización articular en agua tibia.

En su conversación con Pablo Motos, explicó que se trata de "una gimnasia que se hace en piscina climatizada. En una hora tienes la cabeza fuera del agua, te cogen con mucho cariño y te mueven los brazos, las piernas… Parece que han pasado 10 minutos y sales absolutamente relajado".

Arguiñano deja claro que hace cada mañana gimnasia durante 45 minutos, pero luego el watsu oriental le masajea la nuca de una manera que le acaba de relajar por completo, contribuyendo de esta manera a que se pueda mantener en plena forma a los 77 años de edad.

La historia de Karlos Arguiñano

Tras hacer sus primeras incursiones en la cocina cuando apenas era un niño, siguió aprendiendo y lleva desde los 17 años en la cocina, sorprendiendo a todo el mundo con sus recetas y trucos de cocina.

Su trayectoria en la televisión comenzó hace 35 años, intercalando sus recetas con sus famosos chistes, mostrando siempre un gran talento culinario. Antes de llegar a la televisión, trabajó como cocinero en dos hoteles de su tierra, en San Sebastián.

Previamente, estudió en la Escuela de Hostelería del Hotel Euromar de Zarautz, dirigida por el maestro gastronómico Luis Irizar. La primera vez que pisó el plató de televisión de TVE fue en el año 1991 con su programa El menú de cada día.

Ese primer proyecto televisivo le permitió dar los primeros pasos hacia la fama, aunque por aquel entonces seguro que no imaginaba el éxito que iba a llegar a alcanzar. Tras ganar varios premios en 1992 y 1993, dio el paso a El sábado cocino yo, donde invitaba a cocinar a una persona anónima.

A partir de 2004 empezamos a verlo junto a su hermana, también cocinera, Eva, y tras varios cambios de nombre en sus programas, Antena 3 hizo una fuerte apuesta por el chef vasco para que presentase La cocina abierta de Karlos Arguiñano en el año 2011.

En este programa también han participado la propia Eva Arguiñano y su hijo y repostero, Joseba, dejando claro el gusto de la familia por la cocina. De hecho, cinco de sus hijos pasan su tiempo en la cocina, ya que además de Joseba, también lo hacen Eneko, Zigor, Martín y María.

Eneko es el encargado de dirigir la sala del Hotel Restaurante Karlos Arguiñano de Zarautz, mientras que tanto Zigor como María trabajan como jefe de cocina. Martín se encarga de la administración del local, mientras que Joseba se centra en la elaboración de pasteles.

Sus otros dos hijos, Karlos y Amaia, se mantienen lejos de la cocina, el primero trabajando en el cine y la segunda siendo ingeniera.