Actualidad gastronómica

Vuelve la cerveza de La Virgen que se hace como en el siglo XVIII

Cervezas La Virgen nos transporta de nuevo a la Ruta de las Indias para traernos su cerveza 'Buena Esperanza'. Un sabor con mucha historia y, por primera vez, en tercio.

Si algo nos gusta de La Virgen es que nunca paran de sacar nuevas cervezas con carácter, con una historia detrás y de edición limitada. Aunque esto último no es que nos encante porque suelen gustarnos tanto que, cuando se acaban, lloramos de la pena. 

Por eso hoy todo es alegría al saber que La Virgen ha lanzado de nuevo 'Buena Esperanza', una de sus IPA edición limitada y ahora en formato tercio. ¡Ya estamos tardando en hacernos con unos cuantos!

La historia de esta IPA 

La inspiración nace en el Cabo de Buena Esperanza, el punto geográfico situado en África donde el océano Atlántico y el Índico se separan. Este lugar era bordeado por todas las flotas de barcos que partían de Gran Bretaña rumbo a las colonias de las Indias. 

En esas travesías que podían durar meses (hablamos de finales del siglo XVIII, principios del siglo XIX) los ingleses aprendieron a mantener la cerveza que transportaban en perfectas condiciones, conservando su sabor, sus propiedades y la calidad que la caracterizaba. ¿Cómo? Introduciendo una buena cantidad de lúpulo fresco. Este es el nacimiento de las India Pale Ale (IPA), de sobra conocidas hoy por los más cerveceros. 

Esta historia y el método que se cuenta en ella fueron la inspiración de La Virgen para así crear la cerveza Buena Esperanza, con la que se busca conservar la autenticidad y tener en estas botellas todo el carácter de las IPA.

¿Cómo se hace la cerveza Buena Esperanza?

Tercio de Buena Esperanza

Tercio de Buena Esperanza

Se elabora con ingredientes de máxima calidad como la malta Pale, y lúpulos Tomahawk, Cascade y Citra. Su graduación es del 6,4 % y su sabor se caracteriza por el lúpulo fresco y tener un aroma intenso.

Por supuesto, solo hay ingredientes naturales en su receta, junto con agua y levadura. Y se elabora siguiendo el proceso tradicional cervecero, aunado con la última tecnología de la industria cervecera. 

Algo que nos encanta de La Virgen y la fabricación de sus cervezas, es que después el grano usado lo destinan a alimentar al ganado local y el lúpulo como abono.

¿Dónde puedes tomar las cervezas La Virgen?

Desgraciadamente, la tirada de Buena Esperanza es limitada (a decisión del maestro cervecero). Pero hasta que llegue el momento en el que se agote, se podrá disfrutar de ella en barril o en botellas de 33 cl., formato novedoso para esta edición, ya que solo se podía encontrar en barril de 20 l. 

Puedes tomar esta cerveza artesana y todas las de La Virgen en muchos bares ya no solo de Madrid (porque la marca es madrileña), sino de toda España. Aunque nuestra recomendación es que te animes a visitar su fábrica. 

Fotos: La Virgen

Fotos: La Virgen

Se encuentra en Las Rozas (Madrid) y podrás hacer el tour por su interior, donde descubrirás que elaboran la cerveza de forma tradicional, sin filtrar y sin pasteurizar. Al finalizar el recorrido podrás hacer una parada en su Brewpub, y allí puedes tomar sus cervezas, las cuáles se disfrutan mucho más una vez que conoces cómo se hacen, te lo garantizamos.  

La marca ha crecido tanto que cuentan ya con muchos tipos de cerveza en su familia como son la Madrid Lager, una cerveza suave de baja fermentación; la Jamonera, una Amber Ale tostada; o Trigo limpio, hecha con levadura bávara, es turbia y refrescante. 

De sus ediciones especiales nos vuelven locos algunas como la de castañas, que suele volver cada invierno y se hace con castañas asadas; la Bomber Farnhouse porque lleva frambuesas del Valle del Jerte; o la Chocobollo, también muy invernal, que lleva cacao de Valrhona. 

Volviendo a Buena Esperanza, podrás comprarla en tiendas, en la web de La Virgen o en la fábrica y llevártela a casa, donde el planazo es marinarla con diferentes platos. Te recomendamos tomarla con quesos fuertes, platos cargados de especias (se nos vienen a la mente varias recetas indias), y para los más fieles a la historia, se puede maridar también con platos ingleses como un asado de carne, un solomillo Wellington o un pastel del pastor, que consiste en un pastel salado de carne picada de cordero con verduras cubierto de puré de patata.