Dani García (50), chef

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Cocinillas

Dani García (50), chef: "Para unos tomates aliñados perfectos; déjalos reposar 10 minutos para que suelte el jugo"

El cocinero malagueño explica uno de sus trucos más sencillos para conseguir unos tomates aliñados ideales para cualquier momento del día.

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En un mundo lleno de recetas complicadas, espumas imposibles y técnicas que parecen sacadas de un laboratorio, hay algo profundamente reconfortante en volver a lo básico.

Y eso es exactamente lo que propone Dani García (50 años) con uno de sus platos fetiche: un simple tomate aliñado. Sí, simple. Y precisamente por eso, brillante.

El propio chef malagueño lo ha dicho en más de una ocasión: "Un tomate bueno, con buen aceite y sal, no necesita nada más". Y tiene toda la razón. Esta receta no va de esconder el producto, sino de ponerlo en el centro y tratarlo con respeto.

No todos los tomates sirven. Aquí no vale el que lleva dos semanas en la nevera. Lo ideal es apostar por tomates de temporada, maduros, carnosos y con sabor. Si al cortarlo huele a tomate, vas por buen camino.

El segundo pilar es el aceite. Aceite de oliva virgen extra de calidad, sin miedo. Este plato tiene pocos ingredientes, así que cada uno cuenta. Un buen aceite puede transformar un tomate normal en algo memorable. Y por último, la sal. Nada raro. Sal fina o en escamas, al gusto.

La preparación es tan sencilla que casi da pudor llamarla receta pero ahí está su magia. Se corta el tomate, se coloca en una fuente, se sala, se riega con un buen chorro de aceite y se deja reposar unos minutos. "Déjalos reposar entre 5 y 10 minutos", aclara el chef.

Ese pequeño descanso es clave porque el tomate empieza a soltar su jugo y se mezcla con el aceite creando un aliño natural que no hay vinagreta del mundo que pueda imitar.

Si se quiere, se puede añadir un toque mínimo de vinagre suave pero incluso eso es prescindible cuando el producto es bueno de verdad.

Lo interesante de este plato es que representa una forma de entender la cocina que muchos grandes chefs comparten, pero que a veces se nos olvida en casa.

Cocinar bien no es complicar, es saber cuándo no tocar y cuándo no estropear lo que ya es perfecto. Este tomate aliñado es alta cocina sin artificios. Es respeto, es sentido común y es placer en estado puro.

Además, es una de esas recetas que encajan en cualquier momento. Puede ser un entrante, puede ser un acompañamiento o puede convertirse en una cena ligera con un poco de buen pan para mojar en ese jugo que queda en el fondo del plato.

Dani García lo resume sin darse importancia, pero con mucha verdad. La cocina también es saber parar y mirar al producto, y este tomate aliñado es exactamente eso: una pequeña lección de cómo lo más sencillo puede ser también lo más memorable.

Ingredientes para unos tomates aliñados perfecto

  • 4-5 tomates maduros de rama (mejor variedad ramellet o tomates corazón de buey)
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra de buena calidad
  • 1 pizca de sal marina
  • 1 pizca de azúcar (opcional, para equilibrar acidez)
  • 1 chorrito de vinagre de Jerez o vinagre de manzana
  • 1 diente de ajo muy finamente picado (opcional)
  • Unas hojas de albahaca fresca
  • Un toque de pimienta negra recién molida
  • (Opcional) unas gotas de zumo de limón o una ralladura fina

Paso 1

Lava los tomates con agua fría y sécalos con un paño limpio.

Paso 2

Corta los tomates en rodajas de unos 0,5-1 cm de grosor. Si son grandes, córtalos en gajos generosos.

Paso 3

Colócalos ordenadamente en una fuente amplia, sin amontonarlos.

Paso 4

Espolvorea una pizca de sal por encima de los tomates para realzar su sabor.

Paso 5

Si te gusta, añade una pizca de azúcar (esto suaviza la acidez y ayuda a resaltar el dulzor del tomate).

Paso 6

Mezcla en un bol pequeño el aceite de oliva virgen extra con el vinagre elegido. Si usas ajo, agrégalo ahora y mezcla bien.

Paso 7

Rocía el aliño de aceite y vinagre sobre los tomates de forma generosa y uniforme.

Paso 8

Termina con albahaca fresca desgarrada con las manos (esto potencia el aroma) y unas vueltas de pimienta negra.

Paso 9

Deja que los tomates reposen 5-10 minutos antes de servir para que absorban bien los sabores.