Luis Planas en el momento de sufrir el vértigo.

Luis Planas en el momento de sufrir el vértigo. A. Pérez Meca / Europa Press

Salud

Así es el vértigo que sufrió Planas en el Congreso: un síntoma habitual que los médicos piden vigilar

Aunque en la mayoría de los casos es un trastorno benigno, la aparición de vértigos puede ser sintomática de un problema mayor.

21 febrero, 2024 11:19

Ha sido la anécdota del Pleno en el Congreso de los Diputados de este miércoles. El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha sufrido "un vértigo" -en sus propias palabras- cuando iba a responder en plena sesión de control al Gobierno sobre las protestas de los agricultores. El ministro se levantó para hablar pero no pudo continuar: tuvo que apoyar las manos y sentarse de nuevo, pidiendo perdón al Hemiciclo.

Planas se recuperó poco después, terminó su intervención, y salió por su propio pie del Hemiciclo escoltado por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, que es médica de profesión. Fue atendido por los médicos de la Cámara Baja y explicó a los periodistas, con tranquilidad pero con "semblante afectado", que habría sufrido el susodicho médico. El titular de Agricultura abandonó después el Congreso.

El incidente no debería tener mayor trascendencia: los vértigos son generalmente benignos y aparecen con más frecuencia entre los 40 y los 60 años de edad. Se pueden confundir con los mareos, aunque ambos trastornos se producen por motivos distintos. La causa del malestar de Planas, como parece mostrar el vídeo, fue haberse puesto de pie para hablar.

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Si sintió una sensación de inestabilidad e inseguridad que le llevó a tener que apoyarse, lo que habría sufrido sería un mareo, con múltiples causas. El cansancio y el estrés por las negociaciones por la crisis del campo -recordemos que implican largas horas de reuniones que se alargan de madrugada- son dos factores que pueden llegar a provocar estos trastornos: mareos por ansiedad o vértigo psicógeno. Pero no son problemas orgánicos, y se corregirían con el descanso.

Hay una miríada de razones que pueden causar un mareo al levantarse. Por ejemplo, un descenso de la presión arterial causada por una baja tensión -hipotensión ortostática- o por problemas cardiovasculares. Tener bajos niveles de hierro -anemia- o de azúcar en sangre -hipoglucemia- son causas de mareos, así como los efectos secundarios de algunos fármacos, e incluso la deshidratación.

Una situación completamente diferente sería la de sufrir vértigos de forma más continuada en el tiempo. En este caso, se sufriría una alteración permanente o transitoria del equilibrio, causando una sensación de movimiento giratorio o de desplazamiento tanto del propio cuerpo como de los objetos cercanos. Y se relaciona con una alteración del sistema vestibular, situado en el interior del oído interno, que coordina el mantenimiento del equilibrio.

El vértigo posicional paroxístico benigno es el más habitual. Aparece cuando las otoconias, unas partículas de carbonato cálcico que se encuentran en el oído interno, se desplazan desde su posición natural hacia la estructura que se conoce como conductos semicirculares.  Al mover la cabeza, las otoconias se desplazan dentro de los conductos y provocan una información errónea de movimiento. Suele provocar vértigo cuando el paciente se tumba, y puede tratarlo el otorrinolaringólogo.

La enfermedad de Ménière, por el contrario, es un problema crónico del oído interno que causa episodios de vértigo, pérdida de audición, acúfenos o sensación de ruido permanente en el oído y malestar con sensación de taponamiento. Debe ser tratada con sedantes, corticoides y antieméticos, e incluso cirugía. Finalmente, el otorrino tendrá que descartar que no se trate de una neuritis vestibular, una infección de origen vírico.