Microplásticos. Imagen de archivo.

Microplásticos. Imagen de archivo. iStock

Nutrición

Ni grasas ni lácteos: éste es el factor desconocido que aumenta tu colesterol en sangre

Un estudio relaciona por primera vez el consumo de DCHP con un aumento del colesterol sanguíneo y del riesgo cardiovascular.

6 diciembre, 2021 02:56

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Aunque cada vez son más los países concienciados con la necesidad de reducir el uso de plásticos, la realidad actual es que este material sigue estando íntimamente ligado a la vida moderna. Si bien es cierto que sus funcionalidades son múltiples, también pueden llegar a ser un grave problema tanto para la salud humana como para el medio ambiente.

De hecho, ya existen plásticos y microplásticos conocidos que se han asociado con un empeoramiento de la salud, como es el caso del famoso bisfenol A o el ftalato, ambos relacionados con un aumento del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, el mecanismo para que se produzcan tales perjuicios aún es desconocido.

Ahora, un equipo de investigadores a cargo del científico biomédico Changcheng Zhou, de la Universidad de California en Riverside, han intentado poner fin al misterio. Un ftalato, un tipo de sustancia química cuyo objetivo es aumentar la vida últil de los plásticos, sería capaz de aumentar el colesterol en sangre

Este sería el primer estudio que habría sugerido un mecanismo de acción que relacionase los microplásticos, los cuales consumimos también los humanos de forma involuntaria al encontrarse en los alimentos, y el aumento del riesgo cardiovascular.

El trabajo, publicado en Environmental Health Perspectives, se habría centrado en ratones. Según Zhou y sus colegas, el ftalato de diciclohexilo o DCHP se uniría al receptor X de pregnano o PXR. Este tipo de sustancia química de los plásticos "activaría" el receptor PXR intestinal, dando lugar a la expresión de unas proteínas clave necesarias para la absorción y transporte del colesterol.

En definitiva, el consumo de DCHP daría lugar a un aumento del colesterol sanguíneo al activar el receptor intestinal PXR de forma artificial, dado que esta sustancia no llegaría al intestino de humanos o animales de no ser en forma de microplásticos.

Actualmente el DCHP es un plastificante de ftalato ampliamente utilizado en todo el mundo desde hace años. De hecho, recientemente la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) habría propuesto evaluar los riesgos para la la salud asociados a dicha sustancia lo más pronto posible, dado que se sabe muy poco sobre qué efectos adversos tendría DCHP en el organismo humano.

El mismo Zhou recuerda que este sería el primer estudio que relacionaría de forma específica la exposición a DCHP, el aumento de colesterol sanguíneo y el riesgo de enfermedad cardiovascular en modelos de ratón. Sería la base de la información respecto al impacto de determinadas sustancias químicas, como los subcomponentes del plástico, y la alteración de metabolitos como el colesterol.

Un aumento de "ceramidas" en sangre

Por otro lado, Zhou y sus colegas también detectaron que los ratones expuestos a DCHP tendrían una significativa elevación de "ceramidas" en sangre, otro tipo de lípido ceroso que se asociaría a un aumento del riesgo cardiovascular en humanos, y a su vez dependerían del receptor de PXR.

De hecho, recientemente explicamos en EL ESPAÑOL cómo las ceramidas han pasado desapercibidas hasta el momento, y no existe un claro tratamiento médico para su reducción, aunque sí existen multitud de tratamientos para paliar los excesos de colesterol sanguíneo. Una de ellas es el enfoque dietético, en el que alimentos como los lácteos enteros y las grasas saturadas ha sido 'indultados' como riesgo cardiovascular significativo. 

Y, sin embargo, sí se sabe que existe una conexión entre ceramidas y enfermedad cardiometabólica tanto en animales como en humanos. Este estudio lograría también relacionar de nuevo colesterol, ceramidas y riesgo cardiovascular: la activación del receptor PXR aumentaría los niveles de ambos tipos de lípidos, aumentando así mismo el riesgo cardiovascular.

De momento no existen estudios en humanos respecto a los riesgos del DCHP, pero los investigadores responsables del actual trabajo sugieren la necesidad de los mismos. Y es que es muy probable que una exposición prolongada a esta sustancia y a otras relacionadas con los microplásticos se relacione con perjuicios para la salud.