¿El color del pelaje es un mito o una realidad?
Elizabeth Stelow, veterinaria: "Los gatos negros son los más pacíficos y tolerantes en la convivencia diaria"
Una nueva investigación reabre el debate sobre el color del pelaje de los gatos: ¿es un mito o verdaderamente una realidad?
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Un estudio liderado por la reconocida veterinaria Elizabeth Stelow, de la Universidad de California en Davis, ha reavivado el debate sobre si el color del pelo de los gatos influye en su comportamiento cotidiano.
Tras analizar encuestas realizadas a más de 1.200 tutores de gatos, la investigación concluye que los gatos de un solo color, especialmente los completamente negros, son descritos por sus familias como los más pacíficos, dóciles y tolerantes en la convivencia diaria.
En el caso de los gatos bicolores y tricolores, como las gatas calicó o carey, la investigación se inclina más bien hacia una tendencia ligeramente mayor a mostrar conductas desafiantes o agresivas hacia las personas con las que conviven.
Sin embargo, y como siempre, la comunidad científica pide interpretar estos resultados con extrema cautela antes de encasillar a un animal simplemente por su apariencia. Los propios autores del estudio aclaran que los datos obtenidos reflejan la percepción y los testimonios de los dueños, realizando un sesgo inevitable basado en estereotipos culturales.
El mito del color del pelaje
En la práctica, las diferencias estadísticas de agresividad registradas entre los distintos patrones de color resultaron ser tan diminutas que carecen realmente de un impacto real o predictivo en el día a día del animal, aunque el estudio en sí no miente.
Desde una perspectiva puramente biológica, la ciencia veterinaria aún no ha hallado ningún vínculo genético ni neurológico que conecte los genes responsables de la pigmentación del pelaje con las áreas del cerebro que regulan el temperamento o la agresividad.
De hecho, instituciones de prestigio internacional insisten en que atribuir rasgos de personalidad a un gato basándose únicamente en su color carece de un fundamento biológico sólido, catalogando estas creencias más cerca del folclore popular que de una certeza médica.
Al final, los expertos coinciden en que la personalidad de un gato está moldeada por factores ambientales y de crianza mucho más determinantes que su estética exterior.
Una correcta socialización temprana durante las primeras semanas de vida, un entorno doméstico saludable que no provoque estrés y la ausencia de traumas previos son los verdaderos pilares para un comportamiento adecuado, cariñoso e ideal.
Por ello, los refugios de adopción recuerdan que cada animal es único y recomiendan evaluar su carácter particular por encima de cualquier otro patrón de color. A pesar de que los resultados del estudio en cuestión hay que saber interpretarlos, es bueno romper los prejuicios contra los gatos negros para que tengan las mismas oportunidades que otros gatos en estos centros.