Imagen de vertido que causó el Prestige

Imagen de vertido que causó el Prestige María Peral

Ciencia

Australia cambia las normas: desarrolla un delfín robótico que limpia 2 ml de petróleo vertido en el mar por minuto

La robótica bioinspirada logra un hito tecnológico al succionar crudo de forma selectiva mediante el uso de una nanotecnología que imita la estructura de los erizos de mar.

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Las claves

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La RMIT University de Australia ha desarrollado un robot inspirado en erizos de mar, llamado Electronic Dolphin, capaz de limpiar vertidos de petróleo en zonas de difícil acceso.

El dispositivo utiliza un filtro con micropúas que captura el petróleo con precisión y sin productos químicos, logrando una pureza superior al 95% en el crudo recuperado.

El prototipo puede recoger dos mililitros de petróleo por minuto y funciona durante quince minutos por carga, con planes de diseñar versiones más grandes y autónomas.

La tecnología busca ofrecer una alternativa limpia y eficiente frente a métodos tradicionales, permitiendo proteger ecosistemas costeros y responder rápidamente a emergencias ambientales.

Un equipo de la RMIT University en Australia ha desarrollado el Electronic Dolphin, un robot inspirado en erizos de mar capaz de limpiar vertidos de petróleo con precisión milimétrica en zonas donde los sistemas tradicionales no pueden operar.

El prototipo, con forma aerodinámica y tamaño similar a un zapato, busca transformar la respuesta ante emergencias ambientales. Su diseño compacto le permite maniobrar en superficies de difícil acceso donde los buques convencionales no pueden actuar por sus limitaciones.

La investigación, liderada por Ataur Rahman y publicada en la revista Small, plantea un cambio de enfoque en la descontaminación marina. El sistema elimina el uso de productos químicos agresivos mediante un innovador filtrado mecánico basado en la nanotecnología.

La clave reside en un filtro con micropúas inspirado en los erizos de mar. Estas estructuras microscópicas generan bolsas de aire que repelen el agua, facilitando que el petróleo se adhiera a la superficie para recolectarse.

Según explica Rahman, "queríamos crear un sistema que se despliegue rápido, sea preciso y funcione en zonas de difícil acceso". Este planteamiento permite proteger ecosistemas costeros cerrados y hábitats especialmente vulnerables frente a diversos contaminantes químicos persistentes.

El origen del proyecto está ligado a una motivación ambiental directa. Surya Kanta Ghadei, investigador principal, recuerda el impacto de los vertidos sobre la fauna: "Quería ayudar a los equipos de rescate a actuar rápido y salvar a las tortugas marinas".

En condiciones controladas, el dispositivo ha demostrado una capacidad de recuperación de dos mililitros por minuto. El crudo capturado alcanza una pureza superior al 95%, lo que evita que el sistema se sature con agua durante la operación de limpieza.

Eficacia milimétrica y tecnología bioinspirada

El Electronic Dolphin incorpora una bomba interna y una cámara de recolección integrada. Su estructura de baja resistencia le permite desplazarse con eficiencia por la superficie, aspirando el petróleo mediante una boquilla frontal diseñada para obtener una máxima precisión.

El equipo destaca que el recubrimiento del filtro es ecológico y reutilizable. Según Rahman, esta tecnología resulta "respetuosa con el medio ambiente gracias al recubrimiento que hemos desarrollado", evitando así el uso de sustancias contaminantes o químicos adicionales.

Actualmente, el robot funciona durante quince minutos por carga como una prueba de concepto. Sin embargo, los investigadores ya trabajan en escalar el sistema hacia versiones más grandes, capaces de operar de forma prolongada en escenarios reales complejos.

"Tenemos la visión de crear robots del tamaño de delfines que aspiren petróleo y regresen solos a la base", explica el equipo. Este enfoque busca automatizar completamente las operaciones de limpieza en entornos marítimos que resultan tradicionalmente peligrosos.

Hacia una limpieza autónoma y sin químicos

El objetivo es desarrollar un ciclo autónomo en el que los robots descarguen el petróleo recogido y recarguen energía sin intervención humana. Esta autonomía resulta clave en vertidos persistentes o cuando las condiciones meteorológicas impiden el acceso de operarios.

La RMIT University subraya que los métodos tradicionales dependen de productos químicos agresivos que pueden agravar el daño ambiental. Frente a ello, este sistema propone una alternativa limpia basada en materiales ligeros, duraderos y mecánicamente muy eficientes.

El siguiente paso será probar el dispositivo en entornos marítimos reales. Estas pruebas permitirán evaluar la resistencia del robot frente a la salinidad, el oleaje y el desgaste prolongado que sufre cualquier material bajo condiciones operativas marinas exigentes.

Además, el equipo trabaja en ampliar la superficie de filtrado del dispositivo. Esto implicará integrar bombas de mayor capacidad para incrementar el volumen de hidrocarburos recuperados en cada ciclo, mejorando así la viabilidad económica de esta tecnología de vanguardia.

Para Rahman, esta tecnología responde a un problema global urgente. "Los vertidos de petróleo tienen un coste ambiental y económico enorme, y necesitamos soluciones que no expongan a las personas a riesgos innecesarios", afirma con rotundidad el investigador australiano.

La institución busca ahora socios industriales para llevar el sistema al mercado. El objetivo es que puertos y agencias marítimas dispongan de flotas de estos robots preparados para actuar de forma inmediata ante cualquier incidente o vertido accidental.

Este desarrollo refuerza el papel de la robótica bioinspirada en la protección ambiental. La combinación de nanotecnología, diseño eficiente y autonomía plantea una solución viable para limpiar el mar en zonas donde la tecnología pesada no puede llegar.