Imagen de archivo de un billete.

Imagen de archivo de un billete. iStock

Sociedad

Alemania confirma una nueva pensión para los jóvenes: repartirá 10 euros al mes a los menores de entre 6 y 18 años

La medida conocida como 'Pensión de Inicio Temprano' busca reformar el sistema de pensiones de sus ciudadanos a futuro.

Más información: Paula, 23 años: "He durado un día en el trabajo. No voy a quedarme en un sitio donde no me gusta ni amargarme"

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Alemania implementará una 'Pensión de Inicio Temprano', aportando 10 euros mensuales a menores de 6 a 18 años para su jubilación.

El dinero será invertido en productos financieros y no podrá retirarse hasta la edad legal de jubilación, potenciando el interés compuesto.

Familiares podrán hacer aportaciones adicionales, con un límite anual de 6.840 euros, y el capital quedará bloqueado hasta la jubilación.

La medida busca reducir la dependencia futura del sistema público de pensiones y promover la igualdad de oportunidades desde la infancia.

Alemania prepara un nuevo modelo de ahorro para la jubilación que comienza mucho antes de que los trabajadores lleguen al mercado laboral.

El Gobierno alemán ha aprobado el proyecto de la denominada 'Pensión de Inicio Temprano', una iniciativa que pretende que los menores comiencen a acumular capital para su futura jubilación desde la infancia.

El mecanismo contempla una aportación pública de 10 euros al mes por cada menor de entre 6 y 18 años, es decir, 120 euros anuales. La medida está dirigida a los menores residentes en Alemania y se aplicaría a partir de la generación nacida en 2020.

Alemania invierte en las futuras pensiones

El dinero no se entregará directamente a los niños ni podrá utilizarse para gastos cotidianos. Las aportaciones se ingresarán en un depósito individual destinado al ahorro a largo plazo y se invertirán en productos vinculados al mercado de capitales, como fondos o ETF diversificados.

Cuando los padres hayan abierto una cuenta en una entidad financiera autorizada, el Estado podrá realizar las aportaciones directamente. Si no existe una cuenta, el Deutsche Bundesbank gestionará el capital de forma colectiva para garantizar que ningún menor quede excluido del sistema.

Además, los familiares podrán realizar aportaciones voluntarias adicionales, con un límite legal de 6.840 euros anuales. La principal particularidad del modelo es que el dinero quedará bloqueado.

Ni las aportaciones públicas ni los rendimientos obtenidos podrán retirarse durante la infancia o la vida laboral. El objetivo es que permanezcan invertidos hasta alcanzar la edad legal de jubilación, situada aproximadamente entre los 65 y 66 años.

La propuesta alemana basa buena parte de su atractivo en el interés compuesto. El Estado aportaría directamente 1.440 euros durante los 12 años comprendidos entre los 6 y los 18 años.

Aunque la cantidad inicial es reducida, el planteamiento consiste en mantenerla invertida durante aproximadamente seis décadas. Según las proyecciones financieras asociadas a la iniciativa, esos 1.440 euros podrían superar los 50.000 euros al llegar a la jubilación, siempre dependiendo de la evolución de los mercados y de la rentabilidad obtenida.

Si el joven continúa realizando aportaciones después de cumplir los 18 años, el patrimonio acumulado podría ser considerablemente mayor.

El Gobierno alemán pretende utilizar este sistema como complemento al modelo público de reparto y como respuesta al envejecimiento demográfico. La idea es construir desde la infancia un segundo pilar de capitalización que reduzca parte de la dependencia futura de las pensiones públicas.

La medida también persigue una mayor igualdad de oportunidades. Hasta ahora, las familias con más recursos tenían más posibilidades de invertir en productos financieros para sus hijos.

Con esta iniciativa, todos los menores tendrían una cantidad inicial independientemente de la situación económica de sus padres.

Además, el Gobierno busca fomentar la educación financiera y acercar a las nuevas generaciones a la inversión a largo plazo. Al cumplir los 18 años, el joven asumirá el control de su cuenta y podrá decidir si continúa realizando aportaciones voluntarias para incrementar el capital destinado a su jubilación.