Jesús, un nómada que vive en una furgoneta camperizada.

Jesús, un nómada que vive en una furgoneta camperizada. YouTube - Cronicas Berasategui.

Sociedad

Jesús vive en una furgoneta con placas solares: "Tenía un piso pagado y lo vendí, ahora solo gasto unos 300 € al mes"

Las matriculaciones de furgonetas camper nuevas se dispararon un 105,9 % interanual en junio de 2026, según un informe de ASEICAR.

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Las claves

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Jesús vendió su piso pagado y decidió vivir en una furgoneta camperizada equipada con placas solares para ahorrar y simplificar su vida.

Afirma que sus gastos mensuales actuales oscilan entre 300 y 500 euros, muy por debajo de lo que gastaba manteniendo una vivienda en la ciudad.

Su furgoneta cuenta con sistemas de energía solar, ducha, váter seco y un sistema para gestionar aguas grises, permitiéndole una vida autosuficiente.

Tras superar problemas de salud mental, ahora promueve el proyecto 'Viaje en Tribu', que anima a otros a experimentar el estilo de vida nómada y la reconexión personal.

El fenómeno del caravaning está en pleno auge. Según un informe de la Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (ASEICAR), las matriculaciones de furgonetas camperizadas nuevas subieron un 105,9 % interanual el pasado junio.

El ahorro que supone vivir en uno de estos vehículos, ya sea de forma permanente o temporal, es uno de sus grandes atractivos. Jesús lleva este estilo de vida desde la pandemia de coronavirus: "Me gasto entre 300 y 500 euros al mes, tirando por encima".

"Tenía mi piso pagado y lo vendí, ahorras el doble viviendo en un vehículo, por eso hay mucha gente que se ha aventurado", explica en una entrevista para el canal de YouTube llamado Cronicas Berasategui.

¿Cuánto se ahorra viviendo en una furgoneta camper?

"Estos meses fueron en los que menos he gastado en mi vida: comida, gasoil y poco más", apunta. Por contra, Jesús enumera los costes que conllevaban mantener su piso en la ciudad: las cuotas de la comunidad, el Impuesto sobre Bienes e Inmuebles (IBI), la luz y el agua, etc.

En cambio, los desembolsos del día a día en su furgoneta, llamada India, se resumen en el combustible, la alimentación, y el seguro y el impuesto municipal prorrateados mensualmente. "Cuando vives en una camper, eres consciente de lo poco que necesitamos", asegura.

Para la luz, Jesús cuenta con una placa solar en la parte superior del vehículo. Además, tiene otra conectada a una toma exterior para poder aparcar bajo la sombra en verano. Para el agua, India está equipada con una cabina de aseo con ducha y un váter seco.

Este sistema sella los desechos en una bolsa hermética que se puede tirar en un contenedor de basura convencional. Durante la semana debe vaciar el depósito de aguas grises y llenarlo con agua limpia.

La motivación de Jesús para convertirse en nómada

Jesús dio el paso tras unos meses con problemas de salud mental: "Venía de la depresión, ansiedad, etc.". En su primera experiencia como nómada, sufrió de lleno el temporal Filomena mientras estaba en el Cabo de Gata, Almería.

El frío y la lluvia, sumado al atasco en el barro de su primera caravana de remolque, le hizo reflexionar sobre lo que quería hacer con su vida: "Había llorado por sufrir, pero no por ser feliz o tener ese punto de alegría, y aquello me inspiró".

"Tu reloj biológico cambia [...] y empiezas a ser más consciente de ti mismo, te escuchas y eres más fiel a lo que piensas", relata. Actualmente, Jesús lidera un proyecto llamado Viaje en Tribu.

Se trata de un puente terapéutico y espiritual para que otras personas sigan su ejemplo, conectando consigo mismas a través de una aventura en una furgoneta camperizada.