Ramón García

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Corazón

Ramón García, 64 años: "Desayuno una tostada con mermelada y me encanta el marmitako y el bacalao"

El carismático presentador vasco desvela sus secretos para mantenerse en forma.

Más información: Nieves Herrero: "Me levanto a las 7 de la mañana y desayuno kiwi, cereales de avena con nueces y mango".

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Ramón García es, sin lugar a dudas, uno de los rostros más queridos y reconocibles de la pequeña pantalla en España.

A sus 64 años, el mítico presentador de formatos incombustibles como el Grand Prix o las tradicionales Campanadas demuestra que el paso del tiempo le sienta de maravilla.

Lejos de obsesionarse con dietas de moda, batidos détox o rutinas de gimnasio extenuantes, el carismático bilbaíno ha encontrado el equilibrio perfecto.

Su gran secreto radica en combinar la gastronomía tradicional que le transporta a su tierra con unos hábitos de vida saludables, sensatos y, sobre todo, fáciles de mantener en el tiempo.

Para 'Ramontxu', empezar bien la jornada es innegociable, pero siempre desde la más absoluta normalidad.

Su primera comida del día huye de las excentricidades modernas y apuesta por lo clásico.

"Intento desayunar todos los días bien, alguna tostada con mermelada y alguna pieza de fruta", confesó el presentador en ABC, dejando claro que en la sencillez a menudo reside el éxito.

La rutina de Ramón García

Este chute de energía matutino es el combustible necesario para afrontar las largas horas de grabaciones, pero también para cumplir con su inquebrantable cita diaria con el deporte.

Consciente de la importancia de cuidarse pasados los 60, el comunicador no descuida la salud cardiovascular y tiene claro su método: "Todos los días ando un poquito en la cinta y hago mis ejercicios para controlar el colesterol. Entre media horita y 45 minutos".

Caminar a buen ritmo en su propia casa se ha convertido en su mejor aliada. Es una estrategia perfecta para quemar calorías, mantener el corazón fuerte y ganar agilidad sin necesidad de someter a sus articulaciones a un impacto excesivo.

A la hora de sentarse a la mesa para la comida principal, Ramón García lo tiene muy claro: nada supera a los sabores de su infancia en el País Vasco.

En una conversación con La Razón, habló sobre sus sus platos predilectos: "Quedarse con uno es imposible. Me encantan los callos a la vizcaína, un buen chuletón, la merluza me entusiasma, el rabo de toro, el marmitako, el bacalao...".

El marmitako, ese majestuoso y tradicional guiso marinero a base de bonito del norte, patatas, pimiento choricero y cebolla, es una receta que le reconforta y le recuerda a la cocina familiar hecha a fuego lento.

Nutricionalmente, además, es un plato excelente, rico en proteínas y ácidos grasos omega-3. Por su parte, el bacalao (seguramente en sus gloriosas versiones al pilpil o la vizcaína) es su gran debilidad gastronómica.

Para Ramón, disfrutar de estos manjares no es saltarse la dieta, sino alimentar el alma.

Ha sabido encontrar la fórmula mágica para no renunciar a los guisos tradicionales de cuchara de su tierra, compensando esos homenajes culinarios con su fiel rutina en la cinta de correr.

Una lección de equilibrio que explica por qué, a sus 64 años, sigue derrochando la misma vitalidad y cercanía que le convirtieron en el presentador favorito de varias generaciones.