El presidente de Espala, Pedro Sánchez (i), y su homólogo chino, Xi Jinping (d).

El presidente de Espala, Pedro Sánchez (i), y su homólogo chino, Xi Jinping (d). Li Xiang Europa Press

Sociedad

España cambia de estrategia: estrecha lazos con China y atrae inversión tecnológica con un déficit comercial de 40.000 M€

En su cuarta visita a Pekín, Pedro Sánchez se reunió con un grupo de inversores y empresarios chinos para intentar atraerlos a España.

Más información: La UE da un paso atrás: importa mucho más de China de lo que exporta y eleva su déficit a 359.800 millones de euros

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Las claves

Las claves

Pedro Sánchez busca atraer inversión tecnológica china a España, presentando el país como destino ideal para negocios en sectores estratégicos como movilidad eléctrica y energías renovables.

El objetivo del Gobierno es convertir a España en la puerta de entrada de China a Europa para sectores críticos como vehículos eléctricos, energía, baterías y tecnología de datos.

España mantiene un déficit comercial de 40.000 millones de euros con China, ya que importa mucho más de lo que exporta, principalmente tecnología y bienes de consumo.

Sánchez presiona a Pekín para lograr mayor reciprocidad comercial y fomentar la fabricación en España, con el fin de crear empleo y equilibrar las relaciones económicas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantuvo este 14 de abril una reunión con inversores chinos en Pekín. El objetivo era presentar España como un destino ideal para hacer negocios.

Así, Sánchez mantuvo clara su intención de consolidar España como el gran receptor de la inversión tecnológica china en Europa en su cuarta visita en cuatro años al país asiático.

El mandatario busca atraer proyectos estratégicos en sectores como la movilidad eléctrica y las energías renovables, tratando de equilibrar, al mismo tiempo, una relación comercial marcada por un déficit que el Gobierno español considera insostenible.

Las claves de la inversión china

Según lo reportado por agentes gubernamentales a la Agencia EFE, la inversión china en España ha tenido un aumento significativo en el último año y medio mostrando al país como un lugar atractivo, estable y con gran potencial de crecimiento para las empresas chinas.

De esta manera, el Ejecutivo busca dar prioridad a las inversiones que generen valor e impulsen la creación de empleo integrándose en la cadena de valor tanto en España como en la Unión Europea.

Con esta idea, Sánchez compartió a los inversores chinos su deseo de que aporten en el desarrollo tecnológico e innovador de España formando así alianzas estratégicas y reforzando sectores clave.

El presidente del Gobierno busca convertir España en la puerta de entrada de China a Europa en sectores críticos como el de los vehículos eléctricos y drones, energía y baterías y tecnología de datos.

Una relación desigual

Otro de los puntos de la visita de Sánchez a Pekín ha sido la reciprocidad a nivel comercial. Sánchez fue sincero en su intervención en la Universidad de Tsinghua y señaló que busca un reequilibrio económico con China en comercio y en inversiones.

Con esto, el intercambio comercial entre China y España es de 60.000 millones de euros, no obstante, el déficit comercial entre ambos países es de 40.000 millones de euros.

Esto se traduce en que España compra a China 50.000 millones de euros, mientras que las exportaciones españolas al gigante asiático son de 10.000 millones de euros.

Así, se habla de desigualdad en vista de que una gran cantidad de dinero sale de la economía española a la china sin regresar en forma de ventas de productos nacionales.

España exporta muchos productos al país asiático, sobre todo de carne de porcino; sin embargo, la realidad es que en el sector de la tecnología, componentes y bienes de consumo depende de China y en situaciones de crisis o tensión política puede verse con mucho que perder al ser un comprador dependiente.

El mandatario español busca presionar a Pekín para que abra su mercado a productos de otros países, destacando que es una prioridad para España y la Unión Europea.

Asimismo hay un deseo de impulsar la fabricación en España intentando reducir la importación de productos chinos y facilitando que se produzcan en suelo español, así ese dinero se queda en el país en forma de empleos e impuestos.

En definitiva, Sánchez busca una relación comercial recíproca con el gigante asiático y, a la vez, captar inversiones clave en sectores de alto valor añadido como movilidad eléctrica y energías renovables.