María Jesús Montero, Vicepresidente Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda.

María Jesús Montero, Vicepresidente Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda. Europa Press

Sociedad

Ya ha entrado en vigor: la nueva deducción de hasta 340 € a los trabajadores con salarios bajos en la declaración de la Renta

Hacienda aplicará de forma automática esta nueva deducción para aquellos trabajadores con sueldos de entre 16.576 euros y 18.276 euros.

Más información: Confirmado por Hacienda: así puedes evitar tener que pagar en la declaración de la Renta si tienes dos o más pagadores

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Las claves

Entra en vigor una nueva deducción de hasta 340 euros en el IRPF para trabajadores con salarios bajos en la declaración de la Renta.

La deducción se aplicará íntegramente a quienes tengan un salario bruto anual de 16.576 euros, alineado con el SMI de 2025.

La cuantía de la deducción disminuye progresivamente y desaparece para salarios superiores a 18.276 euros.

Hacienda aplicará automáticamente la deducción en el borrador de la Renta si se cumplen los requisitos, sin necesidad de trámites adicionales.

Este 2026 ha traído consigo una profunda actualización del tablero normativo en España.

Más allá de la esperada revalorización de las pensiones o los incentivos fiscales por rehabilitación energética y movilidad eléctrica, el foco de la Agencia Tributaria se sitúa este año sobre un colectivo específico: los contribuyentes con rentas del trabajo más ajustadas.

La novedad estrella es una nueva deducción en el IRPF que promete un alivio directo de hasta 340 euros en la próxima campaña de la Renta que dará inicio el 8 de abril.

Deducción para salarios bajos

Para comprender el alcance de esta medida, es fundamental diferenciar entre una reducción de la base imponible y una deducción. Mientras que la primera actúa sobre el salario bruto antes de calcular impuestos, la deducción se resta directamente de la cuota final.

En términos prácticos, funciona como un "descuento de última hora": si el resultado de su declaración arrojaba un pago de 400 euros, la aplicación de esta ventaja podría reducir esa cifra a apenas 60 euros.

El objetivo de Hacienda es claro. Busca garantizar que los trabajadores que perciben el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) o cifras ligeramente superiores vean reducida su carga tributaria al mínimo, o incluso logren neutralizarla por completo.

Esta ventaja fiscal no es universal, sino que está diseñada con una determinada progresividad.

El perfil del beneficiario es el de un trabajador por cuenta ajena cuyos ingresos provengan mayoritariamente de su nómina y que no cuente con rentas externas significativas.

De ese modo, el sistema otorgará la deducción de los 340 euros íntegros a quienes tengan un salario bruto anual situado en el entorno de los 16.576 euros, referencia alineada con el SMI de 2025.

A partir de esa cifra, la ayuda va disminuyendo: por cada euro que el salario supere ese umbral, la deducción disminuye 0,20 euros, hasta extinguirse totalmente al alcanzar los 18.276 euros.

Por ejemplo, un trabajador con un sueldo de 17.000 euros brutos vería reducida su deducción en unos 85 euros, percibiendo finalmente un beneficio neto de aproximadamente 255 euros.

Asimismo, una de las grandes ventajas para el contribuyente es que Hacienda incorporará esta deducción de oficio en el borrador.

Siempre que se cumplan los requisitos de renta, el sistema calculará el importe exacto sin necesidad de trámites adicionales.

No obstante, conviene recordar que la deducción nunca superará la cuota de IRPF devengada, es decir, sirve para pagar o para que te devuelvan lo retenido, pero no funciona como un subsidio independiente si la cuota ya es cero.

La campaña de la Renta 2025 dará su pistoletazo de salida el 8 de abril para presentaciones por Internet. Quienes prefieran asistencia telefónica podrán solicitarla a partir del 6 de mayo, mientras que la atención presencial en oficinas arrancará el 1 de junio.

Con este mecanismo, el sistema tributario busca mejorar la progresividad efectiva del impuesto, permitiendo que para aquellos contribuyentes con salarios más bajos, el esfuerzo fiscal sea proporcional a su capacidad económica.