David, encarcelado por el homicidio de Antonio, junto a un fotograma con los otros investigados, Raúl y Juan José.

David, encarcelado por el homicidio de Antonio, junto a un fotograma con los otros investigados, Raúl y Juan José.

Reportajes

David, "pendenciero" y con "37 detenciones" a sus espaldas, mató a puñetazos a Antonio cuando buscaba coca por Hellín

EL ESPAÑOL accede en exclusiva al atestado de la paliza que le costó la vida a Antonio B. O. (Cieza, 1980), el domingo 12 de abril. Manuel Maza, abogado de David, sostiene que su cliente es inocente: "La agresión no está grabada".

Más información: Prisión provisional comunicada y sin fianza para el primer detenido por la muerte violenta de un hombre en Hellín

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Los policías nacionales del zeta ‘Hellín 1’ no podrán olvidar la madrugada del domingo 12 de abril, cuando la Sala del 091 los movilizó a la calle Cantarería y se encontraron tirado a un hombre, con un traumatismo craneal, junto a un charco de sangre: acababa de morir de una paliza.

De nada sirvió que se movilizara una UVI móvil. La víctima sujetaba con su mano derecha un par de billetes de 5 euros y otro de 10 euros. Los agentes cogieron su DNI para identificarla: Antonio B. O. (Cieza, 1980). Así lo recoge el atestado de la Policía Nacional al que ha accedido EL ESPAÑOL.

La zona fue acordonada por varios zetas y patrullas de la Policía Local de Hellín. Esa misma madrugada, la Policía Judicial comenzó a recabar las piezas de este puzzle sangriento sobre el terreno y logró localizar a dos testigos, una pareja de novios, los cuales identificaron al presunto autor de la agresión mortal: David S. F. (Hellín, 1999).

Un delincuente "multirreincidente", con un característico tatuaje en el cuello con una cruz de Cristo entre dos alas angelicales y que a la postre resultaría clave para ser identificado por la Unidad de Policía Científica, cuando se puso a analizar las imágenes captadas por varias cámaras de seguridad del Ayuntamiento de Hellín.

El tatuaje que permitió a la Policía Nacional identificar a David cuando revisó las cámaras de seguridad.

El tatuaje que permitió a la Policía Nacional identificar a David cuando revisó las cámaras de seguridad.

“En la noche de hoy, mi pareja y yo hemos conocido a un hombre en un negocio chino de la calle San Juan de Dios de Hellín”, tal y como relata la mujer en su declaración a la Policía. El ciezano Antonio, de 45 años, es el hombre que se les acerca sobre las once de la noche del sábado.

“Nos ha dicho que quería pillar cocaína, y por ese motivo, lo hemos acompañado”. De hecho, la mujer precisa el itinerario que siguen, enumerando hasta once calles de Hellín que atraviesan para visitar hasta tres narcopisos con el supuesto objetivo de comprar coca en base, cuando de repente, un trío de desconocidos empiezan a seguirlos.

“A la altura de la calle Cantarería, se han acercado tres hombres de etnia gitana por detrás nuestra. Uno de ellos, montado en un patinete”. “Sin mediar palabra, uno de ellos que llevaba una sudadera blanca y barba cerrada, le ha propinado un golpe al varón [Antonio] al que hemos conocido en la noche de hoy. Le ha dado con el puño en la cabeza”.

Uno de los fotogramas de las cámaras del Ayuntamiento de Hellín que filman a los seis protagonistas de esta historia.

Uno de los fotogramas de las cámaras del Ayuntamiento de Hellín que filman a los seis protagonistas de esta historia.

El puñetazo es tan fuerte que Antonio se desploma, pero eso no frena el violento ataque perpetrado presuntamente por David. “Al caer al suelo, lo ha rematado con otro golpe con su puño”. “Creo que el agresor llevaba un anillo o algo similar, debido a la contundencia de los golpes”.

El pobre Antonio, fuese o no cierto que iba a comprar cocaína, se convierte en víctima de una agresión atroz, carente de sentido, a tenor del relato que ofrece esta mujer que se ha convertido en testigo protegido para la Policía Nacional. “He podido observar un charco de sangre junto a la cabeza del hombre, el cual queda tendido bocabajo”.

Tanto esta mujer como su novio que también recibe un puñetazo al tratar de mediar en la agresión a Antonio, salen corriendo, dejando a la víctima en el suelo con un traumatismo craneoencefálico severo y a solas con esos tres hombres que les seguían: David, Juan José y Raúl.

“Mi pareja ha intentado que cesara la agresión interponiéndose entre el agresor y la víctima, reaccionando el agresor de forma muy violenta, golpeándole en el ojo, y cayendo al suelo”.

“A continuación, se ha levantado mi novio y nos hemos marchado de allí para evitar que le siguieran golpeando. Nos hemos refugiado en mi casa, por temor a que nos pasara la mismo que a la persona que se ha quedado tendida en la calle [Antonio]”.

Esta pareja, sin trabajo y que subsiste con una ayuda de 700 euros al mes, creía que el misterioso trío de hombres había aparecido de la nada, pero el visionado de cámaras del Ayuntamiento que realiza el Grupo de Policía Judicial, revela que durante su recorrido hacia los narcopisos, se cruzaron con un chico en patinete: Raúl, encargado de marcarlos como objetivos de sus compinches -David y Juan José-.

Momento clave en el que los dos testigos que acompañan a Antonio a comprar cocaína, se cruzan con Raúl, montado en un patinete.

Momento clave en el que los dos testigos que acompañan a Antonio a comprar cocaína, se cruzan con Raúl, montado en un patinete.

El novio de esta mujer fue evacuado al Hospital de Albacete por la lesión que tenía en su ojo izquierdo. También llevaron a urgencias a su novia y les confirieron a ambos la categoría de testigos protegidos, tras mostrarles sendos anexos fotográficos de delincuentes, “reconociendo sin ningún género de dudas” al presunto autor de la paliza mortal: David, de 26 años, y "con 37 detenciones" a sus espaldas.

"Durante las declaraciones y reconocimientos, ambos testigos comunican a los actuantes su intranquilidad y el miedo que tienen de sufrir algún tipo de represalia, así como daños contra su integridad física por parte del presunto autor de los hechos”, según remarca el atestado policial. Por este motivo, este diario no revela sus identidades ni sus edades.

El novio de la mujer ofrece el mismo relato de los hechos: conocen a Antonio en un chino y les pide ayuda para comprar coca. Este hombre conocía la ubicación de narcopisos en Hellín porque fuma porros y pasó un año en un centro para desintoxicarse de la cocaína y la heroína.

De modo que accedió a acompañar al forastero ciezano y la noche acabó teñida de sangre. Este testigo protegido afirma que sintió miedo por su vida y que le gritó esto a su novia tras recibir un puñetazo: “¡Vamonos de aquí que nos van a matar!

De su declaración se desprende que los varones que iban con David actuaron como supuestos cómplices del homicidio: “Las otras dos personas [Juan José y Raúl] estaban junto al hombre que nos golpeó, tanto a mí como a nuestro acompañante, protegiendo al agresor en su actuación”.

Juan José, uno de los dos supuestos cómplices del homicidio de Antonio.

Juan José, uno de los dos supuestos cómplices del homicidio de Antonio.

Era tan detallada la información que manejaba el Grupo de Policía Judicial, que no cesó de trabajar a contrarreloj para evitar que huyera el trío de sospechosos. De modo que tras inspeccionar cincuenta metros de la calle Cantarería, para buscar algún vestigio, se pusieron a revisar cámaras:

“Debido a que en el lugar se hallan cámaras de videovigilancia, se realizan las gestiones pertinentes, entablando conexión con el Jefe de la Policía Local, para la visualización en caliente de las cámaras que posee el Ayuntamiento de Hellín, en las calles Sol, Rabal y Cuesta de los Caños”.

En solo 24 horas, el lunes 13 de abril, la Policía Nacional localiza al presunto autor del homicidio: David se encontraba en casa de sus padres y se solicitó autorización judicial para registrar la vivienda.

Los investigadores no tuvieron que hacer muchas gestiones adicionales, para averiguar la identidad de los otros implicados, ya que la madre de David ‘cantó La Traviata’ a lo largo de la citada inspección:

“Durante el registro del salón, Doña Susana, madre del detenido, de forma espontánea, y sin ser preguntada, interpela a los agentes si van a ir también a por los otros dos para que cada uno pague su parte. Y menciona al ‘Nenillo’ [Juan José] y al ‘Pepe’ [Raúl]... y manifiesta que eran los que iban con su hijo”. Empezaba el efecto dominó de arrestos.

Raúl, el tercero de los identificados por la Policía Nacional por su participación en el homicidio.

Raúl, el tercero de los identificados por la Policía Nacional por su participación en el homicidio.

El martes 14 de abril cazaron a Juan José S. C. (Hellín, 1989), con un currículo de 8 detenciones previas. El Grupo de Policía Judicial traza un perfil demoledor de los dos primeros detenidos por este homicidio: David, de 26 años, y Juan José, de 37 años.

"En cuanto a los antecedentes de David y Juan José, destaca el carácter pendenciero de ambos, pues presentan diversas reseñas por delitos cometidos contra las personas, contra la propiedad o contra la Administración de Justicia”.

“A su vez, destaca que a ambos les constan controles policiales entre los que figura un señalamiento por delito de homicidio doloso previo”.

“Se significa que durante la detención de David y Juan José, presentan la cara totalmente afeitada, hecho que contrasta con la barba que sí lucían ambos la noche del [sábado] 11 de abril, en las imágenes captadas por las cámaras de vigilancia y que suelen lucir habitualmente, lo que claramente evidencia el ánimo de ocultarse y de dificultar su reconocimiento facial por parte de las fuerzas policiales”.

La jugarreta de afeitarse no sirvió de nada porque la Unidad de Policía Científica analizó cada fotograma de las cámaras de seguridad, anotando los detalles físicos de cada sospechoso, el outfit que vestían, si llevaban pendientes, si tenían tatuajes... Todo ello, les permitió ubicarles en cada calle, reconstruyendo cómo siguieron a la pareja y a Antonio, durante aquella madrugada del sábado 11 al domingo 12 de abril:

“Se puede comprobar el recorrido efectuado por la víctima y los dos testigos y cómo son seguidos desde el Jardín del Tamborilero, por la calle Sol, hasta la calle Rabal, por el varón que viste sudadera negra, identificado como Raúl S. A, y que en la calle Rabal señala a la víctima y los testigos. En ese lugar es donde se unen tanto David, como el varón con chándal gris, identificado como Juan José [...]".

Dos de los investigados desplazándose en un patinete la noche de autos.

Dos de los investigados desplazándose en un patinete la noche de autos.

Las cámaras de seguridad municipales no grabaron la agresión, una imagen crucial para confirmar el rol que desempeñó cada uno de los investigados en la paliza mortal al pobre Antonio, pero sí les filmaron huyendo: "Se observa a los 3 investigados huir por la parte alta de la calle Cuesta Los Caños”.

El tercer sospechoso, Raúl S. A. (Hellín, 2003), consciente de que estaba en busca y captura, optó por acudir a la Comisaría para entregarse voluntariamente, acompañado de su abogado, para buscar una atenuante de cara a la instrucción judicial que culminará en un juicio. Pero el Grupo de Policía Judicial afea la conducta de este chico, de 23 años.

"En relación al investigado Raúl, no le constan antecedentes policiales, pero a juicio de esta instrucción tiene una participación nuclear en los hechos narrados, pues como se demuestra a través de las cámaras de vigilancia, es la persona que sigue a la víctima y testigos por las calles”.

“Además, requeriría la presencia de los otros dos investigados, siendo a su llegada a la calle Rabal donde les señala a los objetivos, para a continuación encabezar el seguimiento hasta la calle Cantarerías”.

“Para su localización, se han realizado múltiples gestiones y diligencias, siendo todas ellas infructuosas hasta las 9.30 horas del 15 de abril, mostrando Raúl, a juicio de esta instrucción, una clara actitud de rebeldía y obstaculización de la acción de la Justicia que entorpece el pleno esclarecimiento de un hecho tan grave como un homicidio”.

Momento en el que Raúl marca como objetivos a la pareja de novios y Antonio.

Momento en el que Raúl marca como objetivos a la pareja de novios y Antonio.

En el atestado se repite la sospecha de los investigadores de que David, Juan José y Raúl, se han dedicado a "obstaculizar las labores policiales, refugiándose en sus domicilios", tratando de modificar su aspecto físico, incluso rompiendo los teléfonos localizados en las inspecciones.

“Durante ambos registros se han intervenido diferentes móviles fracturados, hecho que podría haber sido cometido con intención de entorpecer el acceso a los terminales. En relación a las solicitudes de intervención telefónica de las líneas de teléfono de los 3 investigados, ninguna de ellas ha generado actividad, lo que denota que han sido apagados o bloqueados".

Esta semana fueron puestos a disposición judicial los tres detenidos y se acogieron a su derecho a no declarar. El magistrado del Tribunal de Instancia número 3 de Hellín ordenó el ingreso en prisión de David S. F. (1999), dejando en libertad con cargos a Juan José S. C. (1989) y Raúl S. A. (2003), con la obligación de comparecer en sede judicial una vez a la semana.

"A los tres investigados se les investiga de manera provisional como presuntos autores/cómplices de un delito de homicidio", tal y como explica el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.

A priori, David fue el autor de los puñetazos mortales y Juan José y Raúl actuaron de compinches, pero eso se deberá confirmar durante la instrucción. "Una imputación que se tendrá que concretar a lo largo de la investigación judicial, además de su grado de participación en los hechos".

Así lo cree Manuel Maza, abogado defensor del supuesto autor del homicidio: David. "La agresión no está grabada y mi cliente no ha sido el autor, además los testigos reconocen que no había mucha iluminación y que habían bebido aquella noche", tal y como sostiene el afamado letrado.

El abogado, Manuel Maza (1i), en una imagen captada en la Ciudad de la Justicia de Murcia.

El abogado, Manuel Maza (1i), en una imagen captada en la Ciudad de la Justicia de Murcia. Edu Botella / Europa Press

El penalista Manuel Maza apunta que otra cuestión de calado a dilucidar es el móvil de esta agresión que la costó la vida a Antonio. "No hay un motivo previo. Parece que la víctima mortal fue con los testigos a tres narcopisos, sin llegar a comprar droga, una cosa bastante extraña".

"Hay que aclarar los roles de cada uno de los investigados. Pero no existió animus necandi, es decir, el autor de la agresión no tuvo un ánimo de matar o intención de matar porque nadie puede pretender matar a otra persona de un puñetazo en la parte frontal del cráneo que es la más dura del cuerpo humano junto con el esternón".

Durante la instrucción judicial se deberá aclarar si Antonio pudo coincidir con David, Raúl y Juan José en alguno de esos narcopisos, manteniendo algún tipo de desencuentro, o si los tres investigados pretendían robarle. Lo único que está claro por las grabaciones es que le siguieron por varias calles antes de atacarle brutalmente.

De momento, en los registros de los domicilios, el Grupo de Policía Judicial ha intervenido material que incrimina a David, ya que encontraron ‘casualmente’ la ropa que llevaba aquella madrugada metida en la lavadora. Además, localizaron dos sellos dorados que podría llevar puestos en la mano y se le incautaron 31,6 gramos de hachís, así como 2 gramos de cocaína y “útiles para su distribución y pesaje”.

De manera que también se le imputa un delito contra la salud pública. En el otro registro se incautaron casi 5 gramos de cocaína, 2 navajas y 3 cuchillos de grandes dimensiones. Parece que a Antonio le costó la vida pillar droga.