El presidente serbio Aleksandar Vučić. Europa Press
Vucic adelanta a octubre las elecciones legislativas en Serbia tras recibir el reproche de la UE por homenajear a Ratko Mladic
El presidente serbio llama a las urnas a 6,5 millones de votantes en plena oleada de protestas estudiantiles contra su Gobierno.
Más información: Serbia entierra con honores a Ratko Mladic, 'el Carnicero de los Balcanes' condenado por el genocidio de Srebrenica
El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić (Belgrado, 56 años), firmó este miércoles el decreto oficial para disolver el Parlamento y adelantar las elecciones legislativas para el próximo domingo 25 de octubre. "Necesitamos unos resultados electorales que muestren claramente la voluntad del pueblo y la dirección hacia la que se encamina Serbia", apremió.
Señalado por erosionar las instituciones democráticas y mantener estrechos vínculos con el crimen organizado, el líder nacionalista abandonará la jefatura del Estado en los próximos días para presentarse como candidato a primer ministro bajo las siglas del Partido Progresista Serbio (SNS), lo que forzará a su vez el adelanto de las elecciones presidenciales.
En el poder desde 2012, el SNS ganó con mayoría absoluta las elecciones legislativas anticipadas de diciembre de 2023, aunque Vučić tendrá complicado cosechar el mismo resultado en esta ocasión, porque la convocatoria electoral llega en plena oleada de protestas contra el Gobierno, una oleada que el presidente tildó de "puro terrorismo".
Las marchas estudiantiles siguen en pie desde el primer día de noviembre de 2024. Un año y medio de "enormes turbulencias", como lo describió este miércoles el propio Vučić, que denuncia sin pruebas la "interferencia considerable de potencias extranjeras", una suerte de revolución de color en cuyo origen sitúa a varios países europeos.
En realidad, fue la caída de una marquesina de hormigón en la estación de tren de Novi Sad, que provocó la muerte de 16 personas, el motivo que sacó a los jóvenes a las calles entre denuncias de corrupción. Emergió entonces un movimiento horizontal, sin líderes y sin apenas exposición mediática que el Gobierno serbio intentó espiar con Pegasus.
En lo que se ha convertido en "la mayor ola documentada de este tipo de vigilancia en el país hasta la fecha", según la Share Foundation, la unidad de investigación Citizen Lab de la Universidad de Toronto confirmó la pasada semana que los terminales de hasta 14 miembros de los grupos estudiantiles habían sido infectados con el spyware israelí.
Los estudiantes representan el mayor desafío a la continuidad de Vučić. Según una encuesta reciente, el SNS del presidente obtendría el 35,7 % de los votos, por detrás del 45 % que recibiría la Lista de Estudiantes, una organización que promete presentar como candidatos a profesores universitarios y expertos. Su primer mitin será este miércoles en Novi Sad.
Vučić no renuncia a seguir gobernando. Pretende perpetuarse en el poder como primer ministro, un cargo que ya ocupó entre 2014 y 2017. Ese mismo año ganó las elecciones presidenciales, y en 2022 alcanzó la reelección. Las limitaciones de mandatos que contempla la Constitución le obligaron a buscar alternativas.
El todavía presidente serbio demuestra ser capaz de modular su ideología para ajustarse a los tiempos. Comenzó su carrera como ministro de Información en el régimen de Slobodan Milošević, después evolucionó hacia posturas más europeístas y moderadas, pero acabó erigiéndose en el máximo exponente del nacionalismo serbio.
Vučić apuesta ahora por distanciar a Belgrado de la órbita de la Unión Europea, y eso que Serbia es candidato formal a la adhesión desde 2012. El ejemplo más ilustrativo es el homenaje que el Gobierno dispensó en Belgrado a Ratko Mladić, el 'Carnicero de los Balcanes', condenado a cadena perpetua por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
El autor principal de la masacre de Srebrenica, donde sus tropas asesinaron a sangre fría a 8.000 hombres y niños musulmanes, también implicado en el sitio de Sarajevo, que se cobró la vida de otras 10.000 personas, fue enterrado este lunes con honores militares en el cementerio de Topčider de Belgrado, en una tumba junto a su hija Ana, que se suicidó en 1994.
"Las imágenes del funeral de Ratko Mladić son un escándalo", escribieron el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, en la red social X. "Los elementos de apoyo oficial y la presencia de algunos altos funcionarios serbios en el funeral son lamentables".
Entre las razones para adelantar los comicios, Vučić mencionó la organización de la EXPO 2027, que se celebrará el próximo mayo en Belgrado. "Si no fuera por estas tensiones, si no fuera por estos desacuerdos políticos y conflictos, ciertamente no necesitaríamos [elecciones]", declaró. "Pero cualquier retraso pondría en peligro tanto la EXPO como la supervivencia de la democracia como la mejor forma de sistema político en nuestro país".
Los 6,5 millones de votantes serbios tendrán la última palabra, aunque la erosión de los derechos políticos y las libertades civiles bajo el Gobierno de Vučić, acostumbrado a ejercer presión "legal y extralegal" sobre los medios de comunicación independientes, la oposición política y las organizaciones de la sociedad civil, según Freedom House, se dejará notar.