El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro

El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro Europa Press

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Portugal da una lección a España: así conseguirá crear 43,2 millones de litros de agua potable al día

El país luso toma la delantera con una ambiciosa infraestructura sumergida de 107 millones de euros para combatir la sequía extrema

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La preocupante crisis climática global y la escasez crónica de precipitaciones en el sur de Europa están obligando a las administraciones públicas de la península ibérica a buscar soluciones tecnológicas alternativas con carácter de urgencia para asegurar el abastecimiento básico de agua.

En esta carrera de fondo contra los efectos de la sequía, Portugal ha tomado la delantera de manera contundente mediante una estrategia decididamente innovadora: sumergirá dos conductos colosales en el lecho marino para generar un volumen de 43,2 millones de litros de agua potable apta para el consumo humano de forma diaria.

Esta gran obra de ingeniería, cuyos detalles de planificación analiza la plataforma CPG, reconfigurará el suministro del sur luso.

La clave de este revolucionario mecanismo reside en colocar dos enormes estructuras de succión bajo el agua, situadas a una distancia de dos kilómetros de la playa, en plena zona atlántica.

Desde allí, el caudal se captará de manera ininterrumpida y viajará por conductos subterráneos hacia una potabilizadora de última generación en tierra firme. El diseño de esta desalinizadora se ha proyectado con el objetivo de minimizar el impacto estético y visual de la zona costera, caracterizada por su altísima actividad turística.

Para evitar molestar a los visitantes y no alterar el paisaje natural, la totalidad de los sistemas de conducción, bombeo y transporte permanecerán invisibles, ya sea enterrados bajo la arena de las playas o sumergidos en el fondo marino. Adicionalmente, las dos tomas de agua instaladas en alta mar dispondrán de rejillas de protección avanzadas.

Estas barreras están diseñadas específicamente para bloquear materiales o residuos de gran tamaño y garantizar la seguridad ambiental, protegiendo así la rica biodiversidad de la zona de extracción.

Objetivo 2028

Con un horizonte de apertura operativa fijado oficialmente para el año 2028, momento en el que se consolidará como un recurso estratégico vital, la central de tratamiento arrancará procesando un caudal inicial de 500 litros por segundo.

Este volumen se traduce de forma matemática exacta en los citados 43,2 millones de litros de agua potable diarios (cerca de 16 millones de metros cúbicos anuales).

No obstante, la instalación ya nace preparada para una futura ampliación tecnológica de su rendimiento que elevará el flujo procesado hasta los 750 litros por segundo. Esta ampliación permitirá inyectar un tope máximo de 64,8 millones de litros al día de agua filtrada en la red de distribución pública.

Este despliegue de infraestructuras, coordinado por la entidad Águas do Algarve bajo el denominado Sistema de Desalinización de la Región del Algarve, cuenta con una inversión económica estimada en 107,9 millones de euros, financiada directamente mediante los fondos europeos del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR).

A pesar de su enorme valor estratégico, la iniciativa no está exenta de debate local y ha despertado recelos entre colectivos ecologistas y cofradías pesqueras por el impacto de la salmuera residual resultante del proceso.

Para neutralizar este desafío ambiental, el complejo incorporará un emisario submarino de descarga controlada en el océano y contará con la vigilancia permanente de un grupo de seguimiento multidisciplinar creado a nivel gubernamental para monitorizar cada fase, consolidando un ejemplo de resiliencia hídrica.