El director de la CIA, John Ratcliffe (i), en su encuentro con las autoridades cubanas. CIA
EEUU intensifica los contactos con una Cuba al borde del colapso con un insólito viaje del director de la CIA a La Habana
John Ratcliffe se reunió con autoridades del Ministerio del Interior y los servicios de inteligencia para abordar la situación regional y económica.
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Estados Unidos y Cuba intensifican los contactos para tratar de resolver el bloqueo que tiene a la isla colapsada. En un movimiento insólito e inesperado, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, se reunió este jueves en La Habana con altos funcionarios del Gobierno cubano.
La CIA ha explicado en un comunicado que Ratcliffe viajó a la capital cubana para sostener conversaciones directas con autoridades del Ministerio del Interior y responsables de los servicios de inteligencia de la isla. Según informa Reuters, el mensaje transmitido por orden de Donald Trump es que Washington se compromete a ayudar a Cuba en materia económica y de seguridad "solo si se realizan cambios fundamentales".
Durante la reunión se abordaron asuntos relacionados con la cooperación en materia de inteligencia, la seguridad regional y la situación económica de Cuba, en un contexto de persistentes tensiones entre Washington y La Habana.
John Ratcliffe, director de la CIA, subiendo al aeropuerto que lo trasladó a La Habana. Reuters
Ratcliffe, el segundo director de la CIA que pone pie en territorio cubano desde la revolución liderada por Fidel Castro en 1959, se vio con Raúl Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y asesor de seguridad, así como con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas.
El encuentro se produce en un momento de creciente presión diplomática de Washington sobre la isla y abre un nuevo capítulo de acercamiento entre ambos gobiernos tras años de relaciones frías.
Trump lleva desde enero presionando al Gobierno cubano para que implemente reformas profundas en su sistema económico y en su régimen político, a lo que La Habana se niega alegando que esos ámbitos quedan dentro de la soberanía nacional y no son negociables.
Para aumentar la presión sobre la isla, Washington ha impuesto un bloqueo petrolero que está ahondando la crisis energética que ya sufría Cuba, ha publicado una Orden Ejecutiva que amplía aún más la maraña de décadas de sanciones económicas, financieras y comerciales sobre la isla, incluyendo las medidas extraterritoriales.
Varias personas caminan junto a basura incendiada en medio de una calle durante una protesta contra los frecuentes cortes de luz.
El miércoles por la noche estallaron protestas generalizadas en La Habana por la crítica situación mientras los apagones continuos en algunas zonas de la ciudad se prolongan durante más de 20 horas. El ministro de Energía señaló que Cuba ha agotado todas sus reservas de combustible: "No tenemos absolutamente nada de fueloil, ni absolutamente nada de diésel".
Ambos países han iniciado un diálogo, con al menos una reunión física el 10 de abril en La Habana, pero del que hasta ahora no han trascendido avances ni detalles. El Gobierno cubano ha expresado en un comunicado que la visita de Ratcliffe se enmarca en "el interés de desarrollar la cooperación bilateral".
Raúl Castro, en la diana
Pese a este acercamiento, Estados Unidos sopesa una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro en relación con el derribo de aviones de la organización humanitaria 'Brothers to the Rescue' en 1996, según fuentes citadas por la cadena CBS.
La acusación debe ser autorizada por un gran jurado y se centraría en el incidente ocurrido hace casi tres décadas en el que murieron cuatro personas cuando aeronaves de la organización fueron derribadas por fuerzas cubanas en aguas internacionales.
El caso, según las fuentes citadas por la cadena estadounidense, forma parte del renovado esfuerzo de la Administración Trump por incrementar la presión sobre el régimen castrista.
Raúl Castro, de 94 años, dejó formalmente la dirección del Partido Comunista de Cuba en 2021, aunque sigue siendo considerado una figura influyente dentro del aparato político del país. Su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como "Raulito", ha sido señalado como un punto de contacto en recientes interacciones entre ambos países.