Agentes de la Policía guardan material incautado en el registro de la oficina de Zapatero, este martes en Madrid. EFE
Así ha sido el registro de la oficina de Zapatero, frente a la sede central del PSOE: el día que Gertrudis se tomó libre
Una decena de agentes estuvo este martes recogiendo material durante más de 4 horas en el despacho del expresidente del Gobierno. La secretaria de Zapatero, también investigada, no pudo abrirles al estar ausente.
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Son las 9:43 en Madrid. En la radio, las tertulias comentan la que pueden ser la noticia del año.
José Luis Rodríguez Zapatero ha sido imputado y deberá declarar ante la Audiencia Nacional por varios delitos de corrupción, entre ellos, tráfico de influencias y blanqueo de capitales.
En ese momento, un Ford Ranger negro, con aspecto de coche funerario, aparca ante la sede del PSOE en la calle Ferraz. No traen féretros pero sí un maletín Bosch con una taladradora Black and Decker.
Del automóvil se bajan tres agentes del GOIT (Grupo Operativo de Divisiones Técnicas). Se trata de una unidad de la Policía Nacional especializada en abrir cajas fuertes y destripar paredes.
Se mueven rápido y entran en el número 35, frente a la misma sede de los socialistas, rumbo a la primera planta. Timbran y entran.
Llegan para hacer un registro. En la oficina del expresidente hay un par de trabajadores pero falta la mítica secretaria de Zapatero: Gertrudis Alcázar.
Es la persona más leal al leonés, quien le lleva la agenda desde hace años y la guardiana de sus secretos. Esta mañana, casualmente, se la ha tomado libre. Luego se sabrá que también está siendo investigada por el juez. Otra secretaria, su ayudante, recibe a los agentes.
El piso que sirve de oficina es alargado y, hasta hace unos pocos años, albergaba la sede de la Fundación Pablo Iglesias. Después, el PSOE lo destinó para uso de los expresidentes del Gobierno.
Felipe González nunca llegó a utilizarlo. Zapatero, en cambio, aceptó encantado, en un momento en que estrechaba su sintonía con Pedro Sánchez, hasta el punto de ejercer como interlocutor ante Carles Puigdemont.
Separados por unos metros de acera y asfalto están los despachos de tres de las personas más importantes de España en los últimos 40 años: los de Sánchez, Zapatero y González, este último abandonado porque el sevillano prefiere refugiarse en su Fundación y, de paso, marcar distancias con sus herederos.
A las 10:16 empiezan a llegar los medios de comunicación y también los refuerzos policiales. Dos nuevos agentes más suben a la oficina pertrechados con sendas mochilas para cargar información.
A las 10:28 se suman otros tres agentes. Ya son una decena los que se han acercado. La expectación es máxima. La calle está invadida por las cámaras de televisión. No es la primera vez que pasa algo así.
Hace casi un año, un 20 de junio, los agentes de la UCO entraron enfrente, en la sede del PSOE, para llevarse información del ordenador de Santos Cerdán.
Cuando el calor empieza a apretar, a las 10:31, salen los tres primeros agentes. Dos se suben al Ford Ranger con un baúl y bolsas donde está parte de la información incautada. El otro regresa al piso.
La policía carga el material incautado en la oficina de Zapatero
10:35. Desde la acera de enfrente, en la sede del PSOE, lanzan un comunicado pidiendo "tranquilidad, respeto a la Justicia y respeto a la presunción de inocencia".
La operación la vinculan a "la derecha y la ultraderecha" y a aquello de que "el que pueda hacer que haga".
11:25. Entran dos agentes provenientes del Complejo de Canillas. Llevan una bolsa de Viena Capellanes. A los dos minutos descienden sin la bolsa. Sólo habían acudido a llevar un tentempié a sus compañeros.
La expectación ya no es sólo nacional. Hay medios de media Europa. La televisión portuguesa está haciendo un directo. Antes de salir a antena, la reportera conversa con su productora: "Plus Ultra, una compañía aérea. Sí. Yo tampoco la conocía".
Las imágenes de los agentes metiendo el material incautado en la furgoneta abre todas las televisiones. La inmensa lona que cubre la sede del PSOE sale como telón de fondo. Imposible desvincular ambas imágenes.
13:00. El juez Calama abre el secreto del sumario. Gertrudis Alcázar, la fiel secretaria de toda la vida, también está imputada.
14:00. De la oficina salen los últimos agentes. Llevan una gran caja de cartón llena de documentos. También otras más pequeñas.
Alrededor de los policías se forma una melé de cámaras y fotógrafos. El registro ha finalizado tras cuatro horas y cuarto. Los agentes se suben a un Renault y salen disparados.
Unos minutos después Zapatero publica un vídeo que ha estado grabando durante la mañana. "Toda mi actividad pública y privada se ha desarrollado siempre con absoluto respeto a la legalidad", dice.
Otro día para marcar y recordar en el calendario político nacional.