El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, al término del desfile de la Fiesta Nacional.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, al término del desfile de la Fiesta Nacional. Efe

Política FIESTA NACIONAL

Moncloa enfada a Defensa al apurar el envío de invitaciones del 12-O a los miembros del CGPJ

Presidencia alega que las invitaciones estaban listas el viernes, pero Defensa, que tiene el encargo de enviarlas, las remitió el lunes.

13 octubre, 2022 02:54

Los vocales Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) acusan al Gobierno de haberlos sometido a "un auténtico ninguneo" en la Fiesta Nacional, un enfado que provocó el plante de la práctica totalidad de ellos en los actos oficiales, incluidos los del denominado sector progresista.

Las invitaciones al desfile solían recibirlas otros años con semanas de antelación, junto a las que remite la Casa Real para la recepción en Palacio. En esta ocasión, las recibieron en la Secretaría General del Consejo General del Poder Judicial el lunes en torno a las 14.00 horas, que a su vez las distribuyó a los 18 vocales del CGPJ el martes por la mañana, sólo 24 horas antes del acontecimiento.

Desde Moncloa se excusaron extraoficialmente asegurando que todo se había hecho como otros años, pero eso deja en un mal lugar a Defensa, que se limita a dar traslado de esas invitaciones cuando recibe la orden de Presidencia.

Por eso, ayer había un enfado enorme en el departamento que dirige Margarita Robles y remitían a cualquier explicación a Presidencia del Gobierno. Prueba del malestar que ha generado el envío de las invitaciones es que sólo consta la presencia en el desfile del 12-O de Rafael Mozo, suplente en las funciones del presidente del CGPJ.

En Defensa admiten la demora, pero se alega que su trabajo, en este caso, es el de mero recadero. Y en todo caso, se aclara que los miembros del CGPJ que hubieran querido acudir, lo habrían hecho sin problema si hubieran querido. No hay que olvidar que la ministra de Defensa es magistrada de carrera, e incluso fue vocal del Poder Judicial.   

En Presidencia se excusan diciendo que "las invitaciones estaban desde el viernes, antes de que dimitiera Lesmes" y no ven motivo para el escándalo. Pero la realidad es que apuraron con las fechas.

La polémica abre un episodio más en las tensiones entre Félix Bolaños y Margarita Robles. Según confirman fuentes internas del PSOE, este cruce de señalamientos no es más que una réplica de un terremoto continuo entre ambos que llegó a separarlos abiertamente las semanas en las que estalló el llamado caso Pegasus, la pasada primavera.

Entonces, desde Presidencia se presionó a Defensa para hacer caer a la directora del CNI, Paz Esteban, pieza que exigían los líderes independentistas para mantener el apoyo parlamentario al Gobierno. Y a pesar de que los servicios secretos reconocieron haber investigado a políticos en ejercicio, como el actual president Pere Aragonès, la titular de Defensa defendió la actuación del Centro Nacional de Inteligencia.

[Fuego cruzado entre ministros del PSOE por el 'caso Pegasus': Bolaños y Robles en la diana]

Pero cuando el ministro de Presidencia compareció en rueda de prensa para desvelar el espionaje sufrido por el presidente y la ministra de Defensa... desde el departamento de Robles se deslizó que, por ley, la seguridad de las comunicaciones del Gobierno es responsabilidad de los servicios de la Secretaría General de Presidencia... que ocupaba, entonces, el actual ministro Bolaños.

Ahora, se ha reproducido el cruce de acusaciones. Porque los jueces ausentes en el desfile acusan al Gobierno de no haberles enviado las invitaciones hasta "el día antes". Y quien debía hacerlo, tal como confirma Moncloa, es el departamento de Robles. Que lo hizo, efectivamente según las fuentes de Defensa, en cuanto las recibió de Moncloa.

"Si alguien te invita a una boda el día anterior, está claro que no quiere que vayas. Moncloa no quiere que vayamos", lamentaba a este periódico un consejero que decidió acudir a la recepción de los Reyes, pero no al desfile.

Los afectados sugieren que la situación puede ser una respuesta velada desde el entorno del presidente Sánchez a la renuncia de Carlos Lesmes como presidente del Supremo y del CGPJ y a la rebeldía de los vocales conservadores, que demoran la renovación del Tribunal Constitucional (TC).

Félix Bolaños departe con Yolanda Díaz y Adrián Barbón, ante otros miembros del Gobierno charlan antes del desfile del 12-O, en Madrid.

Félix Bolaños departe con Yolanda Díaz y Adrián Barbón, ante otros miembros del Gobierno charlan antes del desfile del 12-O, en Madrid. EP

Y es que el Ejecutivo ha reaccionado de forma airada a la dimisión de Lesmes, y afeó su "equidistancia" en el señalamiento de las responsabilidades por el retraso en la renovación del Consejo, cuando "el único culpable es el PP".

Y además, Moncloa mantiene otra tensión sostenida desde hace un mes con el órgano de gobierno de los jueces. La última reforma introducida por el Gobierno —la llamada contrarreforma de la Ley del Poder Judicial— mantuvo el veto a hacer nombramientos mientras el CGPJ permanezca en funciones, salvo para designar magistrados del TC, que suscita un interés político especial para el Ejecutivo.

Espera, pitos y huecos

Las cámaras mostraban, este 12 de Octubre, cómo los actos daban comienzo con la extraña imagen de los Reyes esperando en el coche la llegada del presidente del Gobierno y, de inmediato, se escuchaban pitos y abucheos a Pedro Sánchez. Pero otra polémica perseguía al Ejecutivo desde el amanecer: la práctica totalidad de vocales del órgano de gobierno de los jueces habían dejado huecos vacíos en la tribuna de autoridades.

Y es que el bloqueo institucional por la falta de renovación del CGPJ, que ya cumple los cuatro años, no sólo tiene enfrentados al Gobierno y al Partido Popular...

Sus efectos exasperan a los propios vocales, que permanecen en funciones desde hace más de 1.400 días, e irritan a la judicatura en general, por la cantidad de plazas sin cubrir que desde la reforma legal de 2021 impuso el Ejecutivo.

Pero este 12 de Octubre, además, provocó la reacción airada de los afectados, ausentándose del desfile de la Fiesta Nacional. Y como último esperpento, este desaguisado dejó a la vista un enfrentamiento interno en el seno del Gobierno que viene de lejos.